El alma de Valparaíso
El alma de Valparaíso "N o es un museo de objetos, es un museo de historias y experiencias... Un viaje sensorial a la época de la inmigración europea del siglo XIX... Se siente, se escucha y se vive". Con este mensaje comienza el recorrido por el recién inaugurado Museo del Inmigrante, el corazón del proyecto "Destino Valparaíso", llevado a cabo por el empresario Eduardo Dib y su familia. Un lugar sorprendente que se desarrolla en el antiguo Colegio Alemán como una iniciativa que busca aportar con cultura, gastronomía y un merecido homenaje a los extranjeros que dieron identidad a la ciudad puerto.
El espacio se sitúa en el emblemático edificio patrimonial del cerro Concepción, que comenzó a levantarse hacia 1870 y al que se le fueron sumando otras construcciones en distintas etapas, hasta terminar en la década de 1930 adosado a un volumen moderno para acoger a los alumnos que se iban incorporando; aquí funcionó el colegio de la colectividad alemana hasta que el terremoto de 1985 lo dañó gravemente. Después de usarlo otras instituciones y de un posterior abandono, se puso a la venta; Eduardo Dib lo compró en 2016 con la intención de convertirlo en un museo.
Admiro mucho la inmigración, sobre todo de aquellos que llegaron solos y sin nada, y acá lograron progresar y formar familias; graEl alma de Valparaíso Porque se forjó gracias al aporte de europeos que llegaron desde fines del siglo XIX e inicios del XX; y las distintas colectividades no solo crearon empresas y formaron grandes industrias, también ayudaron al desarrollo cultural y plasmaron su sello en los cerros y el plan, por medio de su arquitectura, gastronomía y estilo de vida particular. El nuevo Museo del Inmigrante, en el recién inaugurado espacio cultural Destino Valparaíso, es un homenaje a estos grupos de extranjeros que le dieron su identidad cosmopolita a la ciudad puerto. Texto, María Cecilia de Frutos D. Fotografías, José Luis Rissetti Z. Una museografía didáctica e inmersiva, que apela a la emoción y las experiencias, combina lo análogo con la tecnología; comienza con la épica del viaje y la inmigración. PATRIMONIO. El alma de Valparaíso El gran teatro, lugar de encuentro encuentro social de la época, se restauró por completo. El recorrido termina con una obra audiovisual. JT1 zt Lr 1 o o u D Monumento Histórico y postal del cerro Concepción, el edificio reabre como un nuevo destino cultural y gastronómico. La cocina italiana recreada en este rincón lleno de detalles y encanto. Espacio dedicado a la prensa por medio medio de portadas de diarios locales de los siglos XIX y XX. 1 j - 1 LI cias a ellos nos educamos y seguimos acá. Lo que hicieron fue épico.
Nosotros teníamos entonces que hacer algo trascendente dice Dib, descendiente de abuelos libaneses y sirios sirios que llegaron en 1900 a Valparaíso El proyecto implicó un plan integral de restauración restauración cuenta con cuatro niveles de protección protección patrimonial, incluido el de Monumento Histórico, de rehabilitación y museografía, que llevaron a cabo profesionales especializados especializados y ejecutado por la constructora Fomenta.
El arquitecto Joaquín Velasco realizó el diseño general, que implicó cambiar el uso del edificio, pero a la vez conservar su esencia, agregando elementos contemporáneos livianos y bajo el concepto de reversibilidad: En un futuro, todo puede ser desmontable y los espacios están pensados para ser lo más universales posible”, explica.
Se refiere en especial a la intervención realizada en el sector más moderno del conjunto, conjunto, en torno a una plaza central y donde se están instalando tiendas y restoranes; arriba irán salas de conferencia y auditorios, de manera manera que sea un lugar de encuentro y entretenimiento entretenimiento abierto para la ciudad, En el edificio más antiguo y original contaron contaron con la participación del restaurador Walrf Walrf 1” La colonia francesa y su influencia en el mundo de la moda y la costura.
Intervenciones reversibles y recintos de uso universal son el centro del proyecto de Joaquín Velasco.. El alma de Valparaíso ter Bee, para reconstruir los detalles ornamentales y reparar maderas afectadas por la humedad y las termitas, junto con el refuerzo de toda la construcción.
Es aquí donde se desarrolla el Museo del Inmigrante, incorporando además en el recorrido dos de sus grandes atractivos: la sala de palitroques o Kegelbahn que en su momento estaba prohibida para los alumnos y la gran Sala de Teatro, ambos espacios usados en la época por el Club Alemán y la comunidad.
El homenaje a la inmigración que llegó a Valparaíso y al aporte de las distintas colectividades a su consolidación es el tema principal de este nuevo espacio museográfico que combina alta tecnología y un cuidado manejo de imágenes, videos, relatos, objetos y sonidos que van plasmando su historia, abarcando el viaje, el asentamiento y el legado que dejaron estos extranjeros. Su diseño estuvo a cargo de Estudio Encaje, del arquitecto Felipe Ovalle, con una propuesta que apela a la El famoso Kegelbahn, con sus pinos, bolos y pistas originales, es parte del recorrido del museo. Recreación de un clásico emporio porteño, con productos de las industrias locales. Los textiles, el legado de inmigrantes libaneses y sirios; en recuerdo a los antepasados de Dib que llegaron en 1900. Una farmacia representa el aporte de la colonia alemana en Valparaíso. Los frascos y envases los donó la familia Knop.. El alma de Valparaíso Un tradicional estar inglés, con el té servido y la chimenea prendida.
La museografía estuvo a cargo de Estudio Encaje; comienza en el viaje y termina en el aporte de las colectividades. 1; emoción y a los sentidos, sin dejar de lado a Valparaíso y al mismo Colegio Alemán como parte del guion. Entre los grupos más relevantes retratados están los ingleses, italianos, franceses, alemanes, alemanes, españoles y árabes, ejemplificados en libaneses libaneses y sirios.
Para cada uno de ellos se crearon ambientaciones que representan su aporte más significativo, como la decoración, la gastronomía, gastronomía, la moda, la farmacéutica, la imprenta, el comercio ferretero, panadero y textil; junto a vitrinas que dan a conocer datos, fechas, nombres nombres y detalles de personajes relevantes.
Este recorrido didáctico e inmersivo se combina con otro tipo de información y acontecimientos, acontecimientos, como el desarrollo de los emporios emporios porteños, la influencia de la prensa, el surgimiento de la industria metalúrgica a manos de Lever Murphy & Co., e incluso, la construcción del primer submarino chileno en 1866 creado por Karl Flach.
Todo termina en el teatro, un espacio que diseñaron los hermanos Bliederhauser los mismos del Teatro Municipal de Iquique, que fue totalmente restaurado para recuperar recuperar íntegramente sus ornamentos, entre molduras, molduras, ménsulas, escudos de los estados alemanes, alemanes, el águila imperial, enormes lámparas de bronce, su llamativo cielo con boiserie y el imponente escenario.
Al entrar a este recinto, recinto, se cierran las cortinas y comienza una proyección proyección artística de imágenes y música que resumen todo lo visto en el museo, desde la vivencia a bordo del barco y la llegada al puerto puerto hasta los bailes que se celebraban en este lugar, el mismo que ya está listo para albergar futuros conciertos y eventos culturales. @destinovalpo. VD.