Autor: Gerardo Pérez gperez@elpinguino.com
Los Curioscópicos: la noche en que el universo de la curiosidad coronó a sus guardianes
En Punta Arenas, Los Curioscópicos vivieron una velada donde la ciencia, el arte, la memoria y la educación se entrelazaron para distinguir a quienes hacen de la curiosidad un legado compartido en el fin del mundo. Sellos que laten en Magallanes César Almonacid y Bárbara “Yaya”Vargas, creadores de los Curioscópicos. Los Curioscópicos: la noche en que el universo de la curiosidad coronó a sus guardianes Hay noches que no se miden en horas, sino en latidos.
La ceremonia “Sellos Guardianes de la Curiosidad”, convocada por el universo creativo de Los Curioscópicos, fue una de esas noches: un ritual austral donde la educación, el arte, la ciencia y la memoria se dieron cita el pasado 08 de mayo en el Hotel “Diego de Almagro” para reconocer a quienes han tejido, junto a este proyecto magallánico, una constelación de aprendizajes y afectos en el extremo sur del mundo. Desde su nacimiento, Los Curioscópicos han hecho del asombro su brújula.
Lo que comenzó como una idea germinada entre la música, el arte y la pasión por enseñar, se ha transformado en un universo expandido de personajes, talleres, expediciones lúdicas, alianzas museales y experiencias educativas que recorren la región con un mensaje claro: el conocimiento florece cuando se comparte.
En sus pasillos imaginarios habitan Mimi y Gato, Memo, Ruli, Ana, Joakrill, Giuseppe, Rosamarí y La Profe, criaturas que no solo entretienen, sino que abren puertas a la ciencia, al patrimonio y a la conciencia ambiental para grandes y chicos. La velada abrió con la voz quebrada de Bárbara “Yaya” Vargas y la presencia firme de César Almonacid. Antes de cualquier reconocimiento, el escenario se detuvo para honrar a Alejandro “Jano” Fuentes Aguilar, pieza fundacional del proyecto, hoy “Curioscópico en el firmamento”. Su recuerdo no fue una pausa: fue el cimiento. Porque toda gesta tiene su raíz, y la de Los Curioscópicos late con la memoria de quienes ayudaron a encender la primera chispa. Tras el homenaje, la ceremonia desplegó su primer gran capítulo: los Sellos Guardianes Honoríficos, destinados a quienes desde sus instituciones aportan a la calidad de vida de la comunidad.
Recibieron la distinción Carolina Castro, directora de Asuntos Estudiantiles de Inacap; Cristina Salomón, de Zona Austral; el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP); el canal regional Sur TV; el Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Rodrigo Bravo Garrido, a quien se reconoció el rol del ministerio en la articulación entre agentes culturales y comunidad, deseándole éxito en su nueva gestión; ITV Patagonia; Aneschka Babaic, alma de Casa Amaia y Mimatrezencia; Christophe Pollet, director del Museo Maggiorino Autor: Gerardo Pérez gperez@elpinguino.com. Los Curioscópicos: la noche en que el universo de la curiosidad coronó a sus guardianes Borgatello; y el gobernador regional Jorge Flies, distinguido tanto por su investidura como por la persona detrás de la corbata. Pero el corazón épico de la noche estaba en otra parte: en los Sellos Curioscópicos, esa cartografía simbólica que clasifica los valores que sostienen al universo.
Y allí, el primero en encenderse fue el Sello Antártico, una distinción que adquiere especial significado para Los Curioscópicos: en marzo de este año recibieron el Emblema Embajadores Antárticos, distinción que entrega la Fundación Huellas Magallánicas a quienes divulgan los saberes del continente blanco. Esa investidura los inscribe en un linaje austral, los compromete con la conservación del patrimonio antártico y los proyecta como mensajeros de un territorio que pertenece a toda la humanidad. Pilares de la ciencia En esa categoría fueron reconocidos dos pilares de la ciencia y la divulgación antártica chilena. Primero, Francisco Sánchez Urra, profesor, historiador y divulgador antártico, a quien se entregó el primer sello del proyecto otorgado a una persona y no solo a una institución. Y junto a él, el Dr.
Gino Casassa Rogazinski, director nacional del Instituto Antártico Chileno (INACh), glaciólogo de trayectoria mundial, doctor en Ciencias por la Ohio State University, magíster por la Universidad de Hokkaido y compartidor del Premio Nobel de la Paz 2007 otorgado al Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Con más de cuatro décadas de campañas antárticas y más de cien publicaciones sobre glaciares y criósfera, el Dr. Casassa encarna esa vocación de país austral que entiende la Antártica no como una frontera, sino como un horizonte.
El Sello Científico distinguió a una figura que también dialoga con esa épica polar: la periodista María Pastora Sandoval Campos, magíster en Comunicación y Periodismo Digital, directora de Meridional Radio, presidenta de Archi Magallanes (cargo que ejerce, por primera vez en la historia regional, en manos de una mujer periodista), presentadora de noticias en ITV Patagonia y panelista en ADN Radio Chile.
Pero su consagración como divulgadora científica adquiere forma propia en Mirador Antártico, podcast del que es creadora y conductora, dedicado a acercar a la ciudadanía los grandes temas del continente blanco con lenguaje claro, riguroso y cercano.
Ese trabajo sostenido la llevó este 2026 a un hito mayúsculo: fue seleccionada para exponer en la 12ª SCAR Open Science Conference, el encuentro científico antártico más relevante del planeta, que se realizará entre el 8 y el 19 de agosto en Oslo, Noruega, bajo el lema “Diving into Antarctic Science: Making Waves for the Future”. Llevar la voz de la divulgación magallánica a ese escenario global confirma lo que Los Curioscópicos ya sabían al reconocerla: que la pasión por comunicar la ciencia desde Magallanes tiene proyección mundial. Junto a ella, el sello también distinguió a Patricia Arcila Alvarado, química cosmética de Alter-Nativa de la Patagonia, pionera regional en cosmética natural de bajo impacto.
El Sello Cultural se posó sobre Julia Sánchez, fundadora de Librería Cocorocó y cuentacuentista querida de Punta Arenas, y sobre Javier Ojeda, motor del espacio escénico Zur-Vértice, que hace de la danza una herramienta de transformación territorial.
El Sello Medioambiental fue para Daniela Olguín, encargada regional de Comunidades Portal, y para Camila Labraña, de Simbiosis Subantártica, iniciativa que mediante el Festival Micelio Austral -el festival de hongos más austral del planeta, en su tercera versión este 18 de abrilha colocado al reino fungi en el mapa del cuidado patagónico. El Sello Saludable distinguió a la médica Sofía Obrecht Larraín, comprometida con la salud rural desde el Cesfam Mateo Bencur, y a Gloria Viviana Montenegro Cárdenas, fonoaudióloga, actriz de doblaje y docente UMAG. Finalmente, el Sello Valórico coronó al veterinario José Antonio Almonacid Vidal, con más de 40 años de ejercicio, y a Lorena Vera Prieto, educadora de párvulos y guía Montessori, fundadora de Conectarte. Cada sello, un planeta Cada sello fue un planeta. Cada nombre, una órbita. Y en el centro, Los Curioscópicos: no como un punto fijo, sino como una galaxia que crece.
Porque su proyección ya no se mide solo en talleres o personajes: se mide en alianzas con museos, fundaciones científicas, espacios escénicos, medios regionales, autoridades culturales, divulgadoras que llevan Magallanes a Oslo y la institucionalidad antártica chilena. Se mide en una vocación que entiende la educación y el entretenimiento como dos rostros de una misma misión: despertar la curiosidad, esa fuerza ancestral que mueve a la humanidad desde antes de los mapas. Esa noche, en Punta Arenas, mientras el viento patagónico golpeaba las ventanas, un universo encendió sus estrellas y nombró, una por una, a sus guardianes. La epopeya recién comienza. Autor: Gerardo Pérez gperez@elpinguino.com. Entrega de reconocimiento a la periodista científica María Pastora Sandoval.