Autor: FABIÁN LLANCA
"Hay narraciones de cómo se les pegaba a los pentecostales; eran vistos como iletrados, irracionales"
"Hay narraciones de cómo se les pegaba a los pentecostales; eran vistos como iletrados, irracionales" n la designación de Judith Marín, militante del Partido Social Cris-tiano (PSC), como la próxima ministra de la Mujer se han concentrado las reacciones más enfrentadas luego de conocerse el gabinete que asumirá el 11 de marzo próximo. Su credo evangélico ha generado dudas respecto de la agenda valórica que emprenderá quien, además, es la integrante más joven del próximo gabinete, con 30 años, cuando asuma en una cartera tan sensible.
Desde la academia, Carlos Peña -rector de la UDPaseveró en una columna en "El Mercurio" que "una democracia secular y plural no expulsa ni trata con desdén las convicciones religiosas". Al mismo tiempo, el cardenal Fernando Chomalí entró al debate con un tuit: "Discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable. Es un acto de intolerancia que daña la convivencia, socava el derecho a profesar una fe y la democracia. Chile es un país laico, por cierto, pero no antirreligioso.
La intolerancia de los tolerantes daña". Respecto de este intercambio, la lectura de Roberto Munita, director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello, es que "hay una ferviente animadversión a lo conservador, especialmente, en sectores del Frente Amplio y del progresismo". Agrega que "el mundo protestante resulta hoy más conservador que el mundo católico, que antes era el blanco del mundo liberal o progresista y, por eso, hoy es caldo de cultivo para funas, protestas e incluso para sarcasmos o caricaturas". "Amenaza" De esta manera alude a los argumentos que figuras oficialistas han esgrimido en contra de Judith Marín, a quien acusan incluso de promover los exorcismos.
Felipe Orellana, académico del Instituto de Teología y Estudios Religiosos Universidad Alberto Hurtado, profundiza que esta resistencia previa "se enmarca en una actitud que durante la primera parte del siglo XX fue bien pronunciada en la Iglesia Católica, de ver al mundo evangélico como una amenaza". En un primer momento, acentúa, "se llegó hasta la agresión física. Hay narraciones de cómo se les pegaba a los pentecostales; eran vistos como iletrados, irracionales y literales que leen la Biblia de manera estricta. Se les miraba en menos. Aún puede quedar ese resabio de denostación". Pentecostales Orellana refiere que se solía creer que los grupos evangélicos "no producían personas destacadas, mientras que hoy vemos a personas que ocupan cargos políticos.
El movimiento pentecostal ha accedido a niveles más altos de educación producto de la expansión universitaria en Chile". Roberto Munita acota un factor relevante en este panorama: "El mundo evangélico se ha metido mucho en las poblaciones y sectores vulnerables, con planes contra el alcoholismo y las drogas, y eso también ha ido generando cierta rivalidad entre grupos o tribus urbanas". Las críticas surgen antes de que asuma. ¿ Esto adelanta una oposición dura a Kast? "No hay ninguna duda de que habrá dos oposiciones muy distintas; una razonable y moderada, que incluso puede colaborar con el futuro gobierno, y otra que será visceral y radical, pues no detesta las políticas públicas, sino la figura de alguien conservador LUN RUBÉN GARCÍA como Kast y todo lo que está detrás.
Este segundo grupo, por supuesto, está mucho más ligado al octubrismo y la primera propuesta constitucional, y el hecho de tener una ministra de la Mujer evangélica y anti aborto es controversial para esa agenda". ¿Políticamente es invalidante profesar un credo y gobernar para todos? "No lo creo; viendo la historia de Chile y considerando los últimos 120 años, después de la separación de Iglesia y Estado, la mayoría de los líderes ha profesado alguna religión, y han sabido gobernar para todos.
Un Estado no confesional no significa un Estado ateo o anti religioso; al contrario, el verdadero significado de un Estado no confesional implica el respeto y la participación de los distintos credos y, por supuesto el respeto también por los que no profesan ninguna religión". A Munita le parece "excelente que en La Moneda haya un capellán católico y uno evangélico y que los funcionarios públicos que son judíos o musulmanes también tengan espacios de interacción con los miembros de su fe.
Creo que eso habla de una sociedad amplia y tolerante". Académicos desglosan las reacciones por designación de Judith Marín en el ministerio de la Mujer Autor: FABIÁN LLANCA. "Viendo la historia de Chile, en los últimos 120 años, después de la separación de Iglesia y Estado, la mayoría de los líderes ha profesado alguna religión, y han sabido gobernar para todos", plantea Roberto Munita, de la Universidad Andrés Bello. Académicos desglosan las reacciones por designación de Judith Marín en el ministerio de la Mujer Judith Marín, profesora de Castellano y Filosofía, tiene 30 años.