Los derechos y deberes en la educación
Los derechos y deberes en la educación Mi Tío Pepe pasó las fiestas de fin de año junto a sus hijas, que en su mayoría son profesoras, y lo invitaron a participar de un almuerzo de despedida de año en conjunto conjunto con diversas docentes, colegas de sus hijas, así es que llegó empoderado sobre el tema de la educación actual. -“Sobrino, vengo rejuvenecido con la amena conversación conversación que tuve con las profesoras de hoy, donde intercambiamos intercambiamos experiencias de cómo era la educación antigua antigua y cómo es la actual.
Y lo más importante es que me dejó inquieto el relato de las docentes actuales, porque a diferencia de lo antiguo hoy para alumnos, padres y apoderados valen más los derechos de los niños que el cumplimiento de sus deberes, y así, no podemos avanzar avanzar positivamente, y creo que vamos para atrás me comenta comenta entre entusiasmado y preocupado. -Así es, tío, -le respondo-, lamentablemente hoy el actual gobierno tiene prioridades con los famosos derechos derechos humanos de los niños, más que por sobre una educación basada en el respeto, en el cumplimiento de deberes yen un aprendizaje potente que les permita ser mejores en el día de mañana. -“Tal como usted dice, lo mismo me expresaron las profesoras, profesoras, que se quejaron de que hoy no sólo tienen que batallar con mucho alumno díscolo, sino que también con los padres y apoderados indolentes y con los famosos famosos decretos internos que les quitan toda autoridad ante el alumnado, situación que estresa hasta los más comprometidos con su vocación de enseñar y que hoy sólo añoran llegar luego al momento de la jubilación y al retiro, y eso es malo por no decir pésimo precisa mi Tío. -“Conversábamos que antiguamente había un dicho “la letra con sangre entra”, porque había castigos corporales corporales como por ejemplo, un tirón de chuletas, un reglazo en las manos y algunos coscorrones... y nadie de nuestra generación tuvo que ir al sicólogo y el profesor era una autoridad no sólo en el colegio sino que también dentro de la comunidad, especialmente en aquellos pueblos chicos conde había un profesor unidocente para toda la escuela y para todos los cursos, es decir, las hacía todas y obtenía excelentes resultados en la formación de sus alumnos y tenía el respaldo de toda la comunidad”. -“Me contaban que hoy, no se les puede tocar a los niños, menos alzarle la voz o hacer un ademán de levantarles levantarles la mano.
Si lo hacen, primero se queja el niño después llegan los padres a reclamar y por último le hacen hacen un sumario interno por estar faltando al reglamento, reglamento, y éste último implica la obligatoriedad de aprobar y pasar de curso a alumnos que llegan a cuarto básico sin saber escribir.
Realmente quedé impresionado con esta conversación, porque se habla mucho de la necesaria calidad de la educación... pero no veo dónde está la calidad”, calidad”, me dice. -“Y otra de las grandes preocupaciones de las profesoras era que de acuerdo a esta situación, ya se ve que hay poco interés en los jóvenes por e4studiar pedagogía y si lo hacen, se titulan y postulan a cualquier otro trabajo y no a educar nuevas generaciones-Y cuando llegamos al tema del uso de los celulares en clases, mejor ni le cuento cuento todas las quejas que hubo.
Así es que creo que hay que pensar seriamente en el mejoramiento de la educación educación y sobre todo en la importancia de que los alumnos asuman responsabilidades y PRACTIQUEN LOS DEBERES que implica su tarea de aprendizaje para el futuro. Y a no dudarlo es una dura tarea concluyó Charlando con el Tío Pepe: Opinión Los derechos y deberes en la educación MAGUIN CARVAJAL CORTES Periodista USACH.