Autor: CONSTANZA MENARES
Refugiados palestinos cuentan cómo ha sido aprender español en Chile
Refugiados palestinos cuentan cómo ha sido aprender español en Chile Ilham Mansour. Asma Almanasra.
ENAIPELLEDRASÉC ENAIPELLEDRASÉC Ilham Mansour (39) dice que, desde que dejó Palestina en septiembre de 2025 para venir a Chile buscando una vida más estable y mejores oportunidades de trabajo y estudio, hay una palabra que se transformó en una especie de refugio: “bienvenido”. “Me gusta mucho, porque transmite un sentido de acogida y aceptación. Me hace sentir parte de la sociedad. Llegué a este país con la familia de mi esposo y mis hijos. Por eso, cada vez que escucho bienvenido me da tranquilidad y confianza”, explica Mansour.
Ella es una de las cerca de 60 personas palestinas, incluyendo mujeres, hombres y menores de edad, que llegaron a Chile el año pasado tras ser evacuadas de la Franja de Gaza debido a una crisis humanitaria y de seguridad prolongada. Los traslados se realizaron en el marco de gestiones del Gobierno y organizaciones internacionales para ofrecerles protección y asilo tras años de conflicto en ese territorio. Desde su llegada, Mansour cuenta que aprender español ha sido uno de los mayores desafíos. La pronunciación, la velocidad con la que hablan los chilenos y la conjugación de los verbos fueron las primeras barreras. “Muchas veces las palabras salen muy rápido y me cuesta seguir”, afirma. Para aprender el idioma desde el nivel más básico, asistió a clases impartidas por el Programa Español UC, de la Facultad de Letras de la U. Católica, que promueve la integración lingüística y social en coordinación con el Ministerio del Interior y ACNUR.
Marcia Sierra, jefa del programa, precisa que trabajan con refugiados desde 2021 pero que este último grupo ha sido diferente: “Ellos vinieron de una situación mucho más dramática e intensa de lo que nos había tocado anteriormente.
Como docentes, el reto no fue solo enseñarles español, sino crear un espacio seguro de comunicación, donde el idioma funcione como una herramienta práctica para la vida cotidiana y, al mismo tiempo, como un medio para reconstruir vínculos, expresar su identidad y recuperar cierta normalidad”. Sobre cómo han sido estos primeros meses, Sierra afirma que “la respuesta de ellos ha sido increíble. Mostraron una capacidad enorme de adaptación y resiliencia que no deja de sorprendernos”. Kenan Tabal (15) es otro de los estudiantes y dice estar contento de estar aprendiendo. “Me encanta el español, es un idioma popular, hablado por muchas celebridades y sobre todo estrellas del fútbol”, asegura. Por su parte, Razan Ahmad (21) resume su experiencia con una palabra muy corta: “sí”. “Es mi palabra favorita. Cuando llegué a Chile, hace seis meses, yo decía sí a todo, aunque no entendía. Por eso me gusta”, especifica. Y añade que lo más complicado del aprendizaje ha sido habituarse a escribir y leer de izquierda a derecha. “El árabe se escribe y se lee de derecha a izquierda. Pero, este curso puede ayudar mucho a los migrantes.
Ayuda a aprender el idioma, a comunicarse mejor y a integrarse al país”. Asma Almanasra (31) coincide: “Si no hubiese sido por este curso no habríamos podido salir de la casa para ir al centro comercial, ni habríamos podido tomar el Metro debido a nuestro desconocimiento del idioma.
Este programa ayuda a aprender español, aunque sea en pequeña medida, mediante conversaciones cotidianas en la vida diaria”. Que los chilenos hablan velozmente también es su mayor “queja”. “Lo más difícil de aprender para mí es conversar con otros, porque la gente habla muy rápido”, detalla. Sierra comenta el sistema fonológico del español tiene sonidos que no existen en el árabe. “El ejemplo más evidente es la p. En árabe no hay oposición entre p y b, así que muchos tienden a pronunciar pan como ban o poco como boco. Otro ejemplo es la tendencia de sonorizar la h como el sonido de la jo la x: hombre como jombre”. Pese a estas las dificultades, “se logró crear un espacio seguro de comunicación. Las clases (el primer nivel) terminaron la semana pasada.
Fue un proceso de aprendizaje mutuo: mientras ellos avanzaban en la lengua, nosotros los profesores ajustábamos constantemente nuestras estrategias pedagógicas a realidades culturales, emocionales y biográficas muy diversas”. ¿Y qué sigue? “Nuestra esperanza es que lleguen al menos al nivel B2, eso significa al menos tres ciclos más de clases”, puntualiza Sierra. Kenan Tabal. Razan Ahmad.
Me gusta mucho (la palabra) bienvenido, porque transmite un sentido de acogida y aceptación”.. ........................................................ ILHAM MANSOUR (39) Lo más difícil de aprender para mí es conversar con otros, porque la gente habla muy rápido”.. ........................................................ ASMA ALMANASRA (31) Me encanta el español, es un idioma popular, hablado por muchas celebridades y sobre todo estrellas del fútbol”.. ........................................................ KENAN TABAL (15) Cuando llegué a Chile, hace seis meses, yo decía sí a todo, aunque no entendía”.. ........................................................ RAZAN AHMAD (21) Autor: CONSTANZA MENARES. N Pronunciación y velocidad del habla de los chilenos son algunos de los principales desafíos para un grupo de 60 personas que llegó desde Gaza en septiembre de 2025. Acaban de terminar el primer nivel del curso, en el que aprenden el idioma como herramienta clave de integración y reconstrucción de sus vidas en el país.
Son parte de un programa de la UC que le enseña a extranjeros: ‘‘Me gusta mucho (la palabra) ‘bienvenido’, porque transmite un sentido de acogida y aceptación”.. ........................................................ ILHAM MANSOUR (39) ‘‘Lo más difícil de aprender para mí es conversar con otros, porque la gente habla muy rápido”.. ........................................................ ASMA ALMANASRA (31) ‘‘Me encanta el español, es un idioma popular, hablado por muchas celebridades y sobre todo estrellas del fútbol”.. ........................................................ KENAN TABAL (15) ‘‘Cuando llegué a Chile, hace seis meses, yo decía ‘sí’ a todo, aunque no entendía”.. ........................................................ RAZAN AHMAD (21)