Editorial: Señales confusas y territorio en alerta
Editorial: Señales confusas y territorio en alerta E I desorden en torno al nombramiento del próximo ministro de Minería no es un episodio aislado ni meramente comunicacional. Para la Región, el asunto toca una fibra especialmente sensible.
El proyecto Vizcachitas, impulsado por Vizcachitas Holding y ligado a Los Andes Copper, se emplaza en la comuna de Putaendo, por lo que cualquier señal de improvisación o cercanía excesiva entre el poder político y el sector minero genera una inquietud legítima en la comunidad local.
En ese contexto, la errática secuencia que rodeó la casi segura llegada de Santiago Montt al gabinete de José Antonio Kast, seguida por su reemplazo por Daniel Mas como biministro de Economía y Minería, refuerza la percepción de improvisación en un sector estratégico para el país. Para territorios que conviven históricamente con proyectos extractivos, la claridad institucional no es un detalle menor, sino una condición básica de confianza. Esta situación se vuelve aún más delicada cuando el proyecto Vizcachitas acaba de recibir un respaldo judicial clave.
El Segundo Tribunal Ambiental rechazó seis reclamaciones contra la aprobación del proyecto "Sondajes Mineros de Prefactibilidad Las Tejas", concluyendo que la evaluación realizada por el Servicio de Evaluación Ambiental fue adecuada y que las observaciones ciudadanas fueron debidamente consideradas. El fallo reviso impactos sobre el recurso hídrico, la flora, la fauna -incluido el gato andino-, los sistemas de vida, el turismo y el patrimonio cultural, descartando deficiencias sustantivas. La sentencia sostiene que el proyecto presentó información técnica suficiente para descartar impactos significativos sobre las aguas del río Rocín e incorporó medidas preventivas y de control. También validó el análisis sobre el gato andino, señalando que, con la información científica y oficial disponible al momento de la evaluación, no era posible acreditar su presencia en el área de impacto. Así, mientras el proyecto avanza en el plano judicial, el flanco político queda abierto. Un gobierno que inicia su gestión con señales confusas en minería, justo cuando iniciativas de alto impacto se desarrollan en comunas como Putaendo, arriesga profundizar la desconfianza ciudadana.
La Región no sólo observa quién ocupa los ministerios, sino cómo se toman las decisiones y qué garantías existen de que el desarrollo económico no se imponga, una vez más, sin conducción clara ni diálogo creíble con las comunidades.. La confusión en el nombramiento del ministro de Minería y el avance del proyecto Vizcachitas reactivan las alertas en la Región. E Editorial