Autor: CANCILLERÍA DE CHINA
Trump llega a China y presionará a Xi Jinping para que “abra” el país a empresas de EE.UU.
Trump llega a China y presionará a Xi Jinping para que “abra” el país a empresas de EE.UU.
Unos 300 jóvenes que vitoreaban “welcome” y ondeaban las banderas de EE.UU. y China le dieron un cálido recibimiento a Donald Trump tras su aterrizaje en Beijing, en medio de una gran expectación por la primera visita de Estado de un presidente estadounidense al país asiático en casi diez años, desde la que realizara el propio republicano en 2017 durante su primer mandato. Aunque estará solo dos días un viaje inusualmente breve, tendrá una agenda muy intensa con el Presidente Xi Jinping, con quien se espera anuncien acuerdos encaminados a consolidar la tregua comercial entre ambas potencias.
Trump dio señales de que priorizará la negociación sobre comercio en un mensaje en sus redes sociales poco antes de llegar a China, en el que enfatizó la necesidad de que el gigante asiático acepte una mayor participación de empresas estadounidenses.
“Le pediré al Presidente Xi, un líder de extraordinaria talla, que abra China para que estas personas brillantes puedan desplegar todo su talento y ayudar a llevar a la República Popular a un nivel aún más alto”, aseguró Trump, refiriéndose a la importante delegación de altos directivos que lo acompañan en su visita, entre ellos Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; Jensen Huang, de Nvidia; y ejecutivos de Goldman Sachs, BlackRock, Mastercard, Boeing, Visa y Meta.
Más allá de esta pretensión, se prevé que uno de los principales asuntos sobre la mesa sea prorrogar la tregua alcanzada en la guerra arancelaria entre EE.UU. y China en octubre pasado, cuando Trump y Xi se reunieron en la ciudad surcoreana de Busan.
Ayer, antes de su llegada a Beijing, delegaciones lideradas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantuvieron en Seúl unas consultas que fueron calificadas como “francas, profundas y constructivas” para avanzar en la resolución de sus tensiones arancelarias y “ampliar aun más la cooperación pragmática”, según reportó la agencia de noticias china Xinhua. “Ambos parecen tener una conexión fuerte” “Trump viaja a China en un momento decisivo para la relación entre EE.UU. y China. En su segundo mandato, ambos países han puesto a prueba la determinación del otro mediante aranceles y controles de exportación”, comentó Michael Collins, investigador del National Committee on U.S. -China Relations. “Ahora hemos llegado a una tregua frágil. La reunión entre Trump y Xi es importante para establecer un piso en la relación y delinear objetivos para los próximos meses.
Aunque la situación geopolítica es tensa, Trump y Xi parecen tener una conexión fuerte que, ojalá, ayude a suavizar las tensiones”, señaló el analista, quien agrega que probablemente se anunciará una extensión de la tregua comercial y acuerdos de compra por parte de China de exportaciones clave de EE.UU., como aviones o productos agrícolas.
Se espera que la visita esté marcada por los gestos recíprocos entre Trump y Xi, quienes sostendrán varias reuniones bilaterales, una cena de Estado y actividades protocolarias en espacios emblemáticos del poder chino, como el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai, sede de la cúpula del Partido Comunista chino.
“Nos llevamos bien”, destacó el mandatario estadounidense, y adelantó que “van a pasar cosas buenas”. Además, manifestó su voluntad de que EE.UU. y China tengan “una gran relación durante muchas, muchas décadas”. “Creo que existe un esfuerzo por estabilizar la relación, pero que esta sigue siendo altamente competitiva y conflictiva”, opinó Elizabeth Economy, codirectora del Program on the US, China and the World de la Hoover Institution. “La administración Trump continúa viendo a China como el competidor estratégico más importante de EE.UU. en los ámbitos de seguridad y tecnología. Sin embargo, no está interesada en competir en el escenario global en áreas como el cambio climático o la salud global; tampoco le preocupa el hecho de que China sea un país autoritario”, señaló.
Economy, exasesora sobre China en el departamento de Comercio, prevé que durante la visita de Trump se anunciarán compras de corto plazo y la creación de una comisión para promover el comercio en áreas no sensibles, dejando fuera temas clave como los semiconductores. “No veo una ampliación significativa del rango de exportaciones en tecnologías sensibles.
El Presidente Trump quiere que China no cierre su mercado a las empresas tecnológicas estadounidenses como parte del proceso de industrialización tecnológica impulsado por Beijing a través de Made in China 2025, pero no veo una apertura importante en términos de transferencia de tecnología sensible ni una relajación de los controles de exportación”, añadió la experta. Taiwán, tema sensible Un asunto que sería tocado con mucho cuidado es Taiwán, una isla autogobernada a la que Washington vende armamento y que Beijing considera una provincia rebelde y no descarta invadir. “Al Presidente Xi le gustaría que no lo hagamos (vender armas a Taiwán), y tendré esa discusión”, manifestó Trump.
Pero ayer el gobierno chino instó a Washington a “manejar con ESSERPECNARF China está dispuesta a colaborar con EE.UU., defendiendo los principios de igualdad, respeto y beneficio mutuo, para ampliar la cooperación, gestionar las diferencias e infundir mayor estabilidad y certidumbre en un mundo en constante cambio”.. ................................................................... prudencia” la cuestión de Taiwán, que calificó como “un asunto puramente interno”. “China se opone firmemente a cualquier forma de contacto militar entre EE.UU. y la región china de Taiwán”, aseveró la portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado, Zhang Han. Edward Friedman, experto en China de la Universidad de Wisconsin-Madison, plantea que aranceles, tecnología y Taiwán son parte de las cartas con las que juegan ambos presidentes, que necesitan anotarse triunfos. “Xi ansía mantener el acceso a la alta tecnología estadounidense y seguramente está dispuesto a aceptar más importaciones tecnológicas desde EE.UU. ; la pregunta es si Trump aceptaría ese tipo de exportaciones. Xi también sabe que Trump no dejará de apoyar a la vibrante democracia de Taiwán, con su floreciente industria de semiconductores. Trump podría aceptar bajar los aranceles a China. Y Xi podría aceptar otorgar a EE.UU. acceso a tierras raras controladas por China”, enumeró. “Hay conversaciones que podrían ser esclarecedoras y acuerdos que podrían concretarse. Una visita presidencial podría ser útil, porque China halagará a Trump, y a Trump le encantan los halagos. A Trump también le gusta que sus hijos se enriquezcan mediante acuerdos (Eric Trump viaja en la delegación), y Xi no se opone a ese tipo de sobornos.
En definitiva, ambas partes tienen muchas razones para alcanzar acuerdos mutuamente beneficiosos desde una lógica de interés propio”. JEAN PALOU EGOAGUIRRE n Papel “más activo” con Irán El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó ayer que Washington espera convencer a China para que asuma un papel más activo para frenar las acciones de Irán en el Golfo Pérsico, al considerar que la crisis amenaza los intereses comerciales de Asia. “Está en el interés de China resolver esto. Esperamos convencerlos de desempeñar un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora y tratando de hacer ahora en el Golfo Pérsico”, dijo Rubio en una entrevista con Fox News. “Los barcos chinos están atrapados ahí”, insistió Rubio sobre el efecto que el bloqueo del estrecho de Ormuz tiene sobre los intereses energéticos de Beijing. El Presidente Donald Trump dijo antes que tendrá una “larga conversación” sobre Irán con su par chino, Xi Jinping. Autor: CANCILLERÍA DE CHINA. “Van a pasar cosas buenas”, aseguró el mandatario, quien apuntaría a prolongar la tregua comercial con el gigante asiático.
Primera visita de un presidente estadounidense a Beijing en casi diez años: JEAN PALOU EGOAGUIRRE n Papel “más activo” con Irán El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó ayer que Washington espera convencer a China para que asuma un papel más activo para frenar las acciones de Irán en el Golfo Pérsico, al considerar que la crisis amenaza los intereses comerciales de Asia. “Está en el interés de China resolver esto. Esperamos convencerlos de desempeñar un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora y tratando de hacer ahora en el Golfo Pérsico”, dijo Rubio en una entrevista con Fox News. “Los barcos chinos están atrapados ahí”, insistió Rubio sobre el efecto que el bloqueo del estrecho de Ormuz tiene sobre los intereses energéticos de Beijing. El Presidente Donald Trump dijo antes que tendrá una “larga conversación” sobre Irán con su par chino, Xi Jinping. EL PRESIDENTE TRUMP fue recibido por el vicepresidente chino, Han Zheng, una banda militar de honor y un grupo de jóvenes que gritaron “bienvenido”.