Sobre historia, política y otras menudencias Una mirada al Chile de la República Conservadora (1831-1861)
Sobre historia, política y otras menudencias Una mirada al Chile de la República Conservadora (1831-1861) El domingo pasado, hablábamos acerca de la república conservadora y autoritaria de sello portaliano.
El genio político de Portales, nos legó la organización de la república, bajo la impronta del orden, consagrado en la Constitución Política de 1833, carta que se extendería con reformas e interpretaciones 'a la chilena'hasta 1925.
En este marco referencial, Chile se ordenó dejando atrás la anarquía, los cuartelazos de un militarismo, comprensible para la época y las circunstancias y se estabilizó el ordenamiento institucional 'en forma'. Será éste, el período de los decenios. La constitución, establecía que el período presidencial duraba cinco (5) años y podía ser reelecto. Esto ocurrió con los primeros cuatro presidentes, que como fueron reelectos, permanecieron en la primera magistratura, diez años cada uno. Así ocurrió con el Gral. José Joaquín Prieto Vial; el Gral. Manuel Bulnes Prieto; Don Manuel Montt Torres, primer presidente civil y Don José Joaquín Pérez, que culminó su administración en 1871. Siendo este último, considerado el primer presidente del período liberal o segundo ciclo político de nuestra historia republicana. La aristocracia dueña de la tierra, continuaba siendo el grupo rector de la sociedad. La agricultura siguió siendo el pilar fundamental de nuestra economía y la hacienda el centro productivo económico y social más relevante. Desde 1825 grupos de jóvenes aristocratas, salían a educarse a París. Entre 1830 y 1840 la minería comenzó a experimentar un crecimiento significativo. El cobre, la Plata con Chañarcillo 1832 y Tres Puntas en 1848, lo que significó, que la producción de plata se incremento seis veces entre 1840 y 1855. Por aquellos años, se inició en el sur, la minería del carbón.
Este auge económico implicó otros adelantos, tales como, las primeras fundiciones, (1843) los primeros buques a vapor (1843) el primer ferrocarril (1859) el primer banco (1850) Hacia 1850, la población rural en Chile, alcanzaba casi el 80% del total del país. Vivía ésta, una vida monótona y tranquila, sin mayor conciencia de su postergada condición social. Santiago contaba con una población de 85.000 habitantes y era el centro político, administrativo, social y cultural de la república. Su aspecto y estructura urbana era el de una ciudad pre moderna y pobre. Valparaíso era una ciudad comercial, con un rápido crecimiento de la población extranjera. De sus 52 mil habitantes, seis mil eran extranjeros. En el ámbito de la cultura, en 1842 se fundó la Universidad de Chile, con todo lo que significó en la formación de profesionales y su aporte de luces al desarrollo nacional. Entre 1830 y 1840 se diversificaron las influencias culturales, con la llegada de numerosos extranjeros que se radicaron en Chile. Uno de los más brillantes y destacados intelectuales que llegaron a nuestro país, fue don Andres Bello, centro indiscutible de la intelectualidad chilena por más de 35 años. Fue un liberal moderado y pragmático y su amor por el orden, lo convirtió en un gran colaborador del régimen portaliano. Llegaron además varios argentinos que huían de las dictaduras, entre ellos el educador Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre y otros. Algunos franceses destacados como el naturalista Claudio Gay, el médico Lorenzo Sazie, el pintor Raimundo Moinvoisin. También llegaron Polacos Alemanes y de otras nacionalidades, como el científico Ignacio Domeyko, el botánico Rodolfo Philippi. En el ambiente descrito, no tardaron en aparecer manifestaciones de un nuevo espíritu más abierto y liberal.
En 1842 se fundó la Sociedad Literaria, que concentró lo más selecto de la juventud liberal, reuniendo a personalidades como José Victorino Lastarria, Francisco Bilbao, Eusebio Lillo, Anibal Pinto y otros que tendrán destacada figuración en la sociedad y la política en los años posteriores.
La llegada de la literatura francesa, como Historia de los Girondinos de Lamartine y la influencia de la cultura europea, como la revolución liberal de 1848, penetran e influyen con mucha fuerza, en la juventud de la época. Las ideas liberales y republicanas, el igualitarismo, el racionalismo y laicismo, inundan la imaginación de nuestra intelectualidad joven. Surge así, la Sociedad de la Igualdad, cuyo objetivo era hacer valer en Chile, los ideales de las revoluciones liberales europeas.
De este grupo surgieron personalidades como las de Federico Errázuriz Zañartu, Domingo Santa Maria, Vicente Reyes, Benjamín Vicuña Mackenna, Alberto Blest Gana y el más importante ideólogo liberal, de la primera mitad del siglo XIX don José Victorino Lastarria.. Guido Sarabia Acuña