Autor: Natalia Quiero Sanz natalia.quiero@diarioconcepcion.cl
Daño al oído y el bienestar: conductas nocivas y comunes están acelerando la pérdida auditiva
Daño al oído y el bienestar: conductas nocivas y comunes están acelerando la pérdida auditiva Diario Concepción Viernes 6 de marzo de 2026 Ciencia& Sociedad Una cada cuatro personas vivirá con pérdida auditiva en 2050, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS), también que en alto porcentaje de los casos será de forma prematura y prevenible.
Por ello cada 3 de marzo la OMS impulsa el Día Mundial de la Audición para promover el cuidado de la salud auditiva, prevenir el deterioro apresurado y pesquisar alteraciones de un sentido esencial en el desarrollo y bienestar integral en todo el ciclo vital, pero que en acciones irresponsables y habituales puede encontrar daños irreparables y tremendamente impactantes como la escucha insegura de música, que está haciendo que cada vez más personas jóvenes padezcan hipoacusia.
Una temática que aborda en sus distintas aristas el fonoaudiólogo Alejandro Villa, coordinador del área de audición y equilibrio del Departamento de Fonoaudiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción (UdeC). Un sentido crucial El profesional explica que la audición es un proceso complejo que permite percibir los sonidos y voces del entorno a través del oído, que cuenta con diversas estructuras que van transformando y llevando las ondas sonoras hacia el cerebro que las interpreta. Además, influye en el equilibrio. Es así que tiene roles fundamentales para aspectos clave como la comunicación, desarrollo del lenguaje, aprendizajes, relaciones sociales o la seguridad de las personas. Y por ello sus deficiencias pueden interferir en ámbitos diversos y críticos como son la educación, los vínculos, la autoestima y la salud mental. Como sentido integra dos pilares clave, escuchar y entender, precisa.
Es decir, cuando la capacidad auditiva está óptima las personas pueden tanto escuchar como entender lo que escuchan, mientras el deterioro puede implicar que se oigan los sonidos sin que se comprendan, o no oír nada, sordera total. ¿Daño natural o acelerado? El docente expone que la audición, como el organismo y sus funciones en general, van sufriendo un deterioro natural por el paso de los años y envejecimiento orgánico.
Pero, también pueden dañarse con la exposición a contaminación acústica y ruidos intensos, con algunas afecciones o traumas, con consecuencias que pueden ser de distintos niveles y transitorias o permanentes, y en uno o ambos oídos. "Desde que nacemos comenzamos a perder la audición", aclara; en ese instante inicia el envejeci9 miento natural, y es un proceso que puede enlentecerse y ser saludable con estilos de vida sanos, o acelerarse y complejizarse con hábitos nocivos.
En efecto, "al exponerse desde pequeños a ruidos intensos se va acelerando daño auditivo y apura el hecho de no entender, que por lo general se da a los 65 años". Al respecto, advierte que la hipoacusia genera impactos sociales, emocionales y cognitivos, pudiendo llegar a niveles discapacitantes. "Cuando hay pérdida auditiva baja la capacidad comunicativa y puede haber aislamiento que puede llevar a la depresión, y al interactuar menos con otras personas bajan las capacidades cognitivas. También tiene un impacto en el núcleo familiar por las dificultades en comprensión y comunicación", sostiene. Además puede haber repercusiones en ámbitos educativos y laborales según la edad, ámbito de desenvolvimiento o nivel de deterioro.
Y es por todo ello el énfasis tanto en que niños y niñas accedan a pesquisas auditivas tempranas de problemas que podrían tener solución y en etapas posteriores haya chequeos auditivos preventivos o al experimentar una dificultad, como sobre todo tener conductas que permitan proteger la audición en las distintas etapas y prolongar al máximo la calidad de este sentido tan importante. 66 Uno de los principales hábitos que genera daño auditivo es el mal uso de dispositivos y audífonos para oír música, que se escuchan sobre la intensidad máxima recomendada. Alejandro Villa, coordinador del área de audición y equilibrio del Departamento de Fonoaudiología de la UdeC. Autor: Natalia Quiero Sanz natalia.quiero@diarioconcepcion.cl.
Escuchar música fuerte, mala elección de audífonos, y asistencia a eventos como recitales y fiestas son situaciones comunes en la población joven, pero también exposiciones de riesgo y que pueden generar daño auditivo irreparable y adelantando a una hipoacusia que naturalmente debe presentarse alrededor de los 65 años.
EL 3 DE MARZO EL DÍA DE LA AUDICIÓN BUSCA GENERAR CONCIENCIA Y CAMBIOS 66 Uno de los principales hábitos que genera daño auditivo es el mal uso de dispositivos y audífonos para oír música, que se escuchan sobre la intensidad máxima recomendada. Alejandro Villa, coordinador del área de audición y equilibrio del Departamento de Fonoaudiología de la UdeC. FOTO: /CC