Autor: Constanza León A.
"El no venir de la élite política también puede impactar en nuestra sociedad"
"El no venir de la élite política también puede impactar en nuestra sociedad" L a ministra más joven -no solo del gabinete de José Antonio Kast, sino de la historia desde el retorno a la democraciaes Judith Marín, quien lidera el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. "El más joven era Julio Isamit, con 30 años y 6 meses; y yo asumí con 30 años y 2 meses. Lo calculamos", dice sonriendo desde su oficina frente a La Moneda. Judith Makarena Marín Morales es profesora de Castellano de la Usach.
Comenzó su carrera política como asesora del diputado Eduardo Durán, fue secretaria general del Partido Social Cristiano, concejala de San Ramón (2021-2024) y candidata a diputada por el Distrito 12. "Más allá de la edad, asumir un cargo de esta envergadura es un gran desafío. De todos modos, no se puede confiar solo en la juventud, ni por más títulos profesionales que uno tenga; tiene que ir de la mano de la experiencia. Por eso nos reunimos con las vecinas, para escucharlas.
Nuestra gestión es junto a las chilenas para que nos transmitan sus urgencias". -¿ La juventud hoy es un activo o una desventaja cuando además se es mujer en política? ¿ Sigue teniendo un costo? -Yo creo que sí. Aún a las mujeres se nos exige más. Es lo que muchas mujeres nos transmiten desde distintos gremios.
Aún persiste esta brecha y esta exigencia mayor sólo por ser mujer y ese también es uno de nuestros desafíos. -Comenzó su instalación con el polémico despido de Priscila Carrasco del Sernameg, en medio de su cáncer. ¿Cómo ha vivido usted este episodio y qué autocrítica hace a estas alturas? -Gobernar es tomar decisiones. En ese sentido, mantenemos todo lo que ya hemos planteado. Hay muchas cosas que quisiéramos comunicar, como que inauguramos salas de lactancia y que firmaremos un convenio con Walmart que va a permitir que emprendedoras puedan instalarse fuera de sus supermercados. Expusimos en las comisiones de mujer de ambas cámaras y entregamos nuestros lineamientos: empleo, seguridad y el ámbito social.
Este martes, logramos el avance del proyecto de ley que busca impedir que personas condenadas por delitos graves accedan a la pensión de sobrevivencia de sus víctimas y que esperamos pueda ser aprobada con amplia mayoría en su tercer trámite en el Congreso. -¿ Tampoco le complicó el cuestionamiento que se le hizo desde lo ético? -Es que nuestra decisión nunca fue basada en términos personales, ni tampoco en materia de salud. Nos enfocamos en la confianza y buena continuidad del servicio, y contemplamos la indemnización correspondiente.
Siempre las cosas pueden hacerse mejor, pero para mí, el tema está cerrado. -Le tocó también en el Congreso el discurso de la senadora Vanessa Kaiser, que cuestionó la existencia de su ministerio, y además planteaba que tendría que haber un ministerio de hombres. GO55 Judith Marin: ¿ Qué le parece? -No puedo hacerme cargo de declaraciones de parlamentarios. Ahora bien, tenemos que trabajar en las brechas que hoy tenemos las mujeres. Chile es número uno en Latinoamérica en diferencias salariales en desmedro de las mujeres y aún tenemos cifras de femicidios que no se pueden revertir. Este año tenemos 10 femicidios consumados; a la misma fecha del año pasado eran 11, por lo que tenemos la responsabilidad de continuar con la visibilización del tema.
No podemos tolerar la violencia contra la mujer. -¿ Cómo observó el episodio de agresión contra la ministra Lincolao? -No podemos tolerar la violencia ni tampoco relativizarla, porque muchos comentaristas, políticos salieron a decir: "Sí, condenamos la violencia, pero. .. ". Y en otros hubo silencio, lo que muestra falta de valentía.
Yo le manifesté mi solidaridad a la ministra y concurrí al Palacio de La Moneda a recibirla, porque fue una péCUIL MEP. sima señal para las mujeres que buscan un espacio de participación en el servicio público. La ministra Lincolao es muy valiente, es un ejemplo para nosotras.
Vivió ese episodio con mucha entereza. -¿ Le asusta esta escalada de violencia? Hoy uno podría pensar en escolta para ministros que antes no eran considerados autoridades en riesgo. -Yo no voy a pedir mayor seguridad, porque considero que las fuerzas del orden tienen que estar en la calle, velando por el cuidado de la ciudadanía. Sí quisiera destacar que la seguridad de la ministra Lincolao ese día recaía en la U. Austral, que tiene que ser como dice su nombre, una casa de estudios y no un lugar para ejercer violencia. Ellos tienen que sancionar a los responsables. "Hubo mucho prejuicio" "Nos hemos reunido con Carabineros porque queremos fortalecer los protocolos ante la violencia. Nos golpeó el femiciFOTOGRAFÍA: CLAUDIO CORTÉS V.
Autor: Constanza León A.. En medio de "un aterrizaje con turbulencia", la ministra de la Mujer aborda su plan de acción con un fuerte enfoque social y comparte su historia personal, marcada por su origen y fe: "Nuestro desafío es representar a todas las mujeres, a las que piensan de una y otra forma". "El no venir de la élite política también puede impactar en nuestra sociedad" dio de Paine cuando nos tocó presentar la primera querella por ley Integral.
Hicimos lo mismo después en el caso de Las Condes y con la joven de Temuco", relata. -¿ En qué medida el sello feminista de la administración de Gabriel Boric se ha reflejado en resultados concretos de su gestión? -Las cifras hablan por nosotros. Heredamos un desempleo femenino muy elevado: hoy en 9%. Vimos también una reducción en su Gobierno de 9 residencias transitorias, que son casas de acogida para víctimas de violencia. Entonces, fue un Gobierno que se declaró feminista pero que no logró incorporar de forma efectiva a las mujeres, vimos solo un eslogan pero sin pragmatismo. A mi juicio, queda mucha tarea pendiente.
El Presidente Kast me encargó la responsabilidad de revertir estos índices que son muy preocupantes. -Ha sido tema este ministerio: desde una remodelación que no ha avanzado y por los problemas financieros que incluyen una deuda de 1500 millones en Prodemu. ¿ Es así? -Hemos tenido un aterrizaje con turbulencia en este mes y medio, comenzando con el término anticipado de contrato del arriendo del inmueble anterior y hoy estamos situados en este edificio (en Agustinas) que aún no termina su construcción, a ello se suman problemas sanitarios por los trabajos que siguen en desarrollo, es por ello que hemos enviado a funcionarios con teletrabajo porque velar por su salud es lo primero. Además, no se entiende el traslado anticipado, ya que de haber terminado el contrato cuando correspondía nos ahorraba la multa y todos estos problemas que hemos tenido. No fue una decisión responsable. Sobre Prodemu, nos reunimos con Contraloría para solicitar lineamientos por un déficit estructural heredado desde el 2023, que se acrecienta con el traspaso que realizó Irina Karamanos hacia el Ministerio de la Mujer. Ha sido complejo instalarnos con una situación como esa, enfrentar un escenario financiero desfavorable con Prodemu, asociado a recursos no rendidos, observados o rechazados con Sernameg.
A raíz de esto, tuvimos a funcionarios algunos días sin sus remuneraciones, lo que fue una gran preocupación para nosotros, porque hay familias y compromisos con beneficiarias de programas a los que debemos darles continuidad. -Usted es también la primera ministra evangélica. Ha dicho: "No me avergüenzo de mi fe". ¿ Siente que se ha tenido que defender? -Hubo mucho prejuicio, pero mi fe no tiene por qué ser algo negativo. Se ha intentado plasmar que ser creyente es malo y no lo es. Somos un país con un alto porcentaje de creyentes de distintos credos. Chile es un país que tiene fe. Veo también con mucha atención que cuando no se cree, no es tema.
Nunca había sido un tema las credenciales religiosas de una autoridad. -Claro, las primeras críticas salieron a propósito del temor ante un retroceso en ciertas políticas sociales, en aborto, por ejemplo. -El presidente José Antonio Kast fue claro: Chile ya discutió estas temáticas en su momento y no vamos a retroceder en las políticas ya legisladas. Yo no me puedo avergonzar de una de las mejores cosas que me han pasado en la vida, que es mi fe.
Al contrario, ha servido para que muchos tengan la valentía de decir: "yo también creo". -¿ Cómo fue su encuentro con la fe? ¿ Fueron sus padres los responsables? -No, mi familia no asistía a ninguna iglesia, ahora sí todos vamos (sonríe). Me invitó una persona que yo estimo mucho, una vecina que ayudaba con mis cuidados desde que yo era niña, ella marcó mi vida de una manera muy positiva. "Mi madre salía adelante contra viento y marea" Judith estudió en la Escuela Ciudad de Lyon, en la comuna de El Bosque, donde volverá mañana como invitada para celebrar el Día del Libro. Su enseñanza media la hizo en el colegio evangélico Nueva Nazaret, de La Pintana. En San Ramón vive hace seis años junto a su marido. "Los vecinos nos reciben con mucho cariño, hay mucha vida de barrio. Algunos me preguntaban si nos íbamos a cambiar de casa ahora que soy ministra. ¡ Por supuesto que no! Este es nuestro lugar, es donde nosotros decidimos formar nuestra familia", sostiene.
Ella la mayor de tres hermanos criados en un hogar donde el trabajo constante marcaba el ritmo familiar: su padre se desempeñaba como bodeguero y pioneta (trabajo que mantiene hoy) y su madre como cajera de supermercado y asesora del hogar. "Yo tuve una infancia linda. Mis padres son de mucho esfuerzo.
Mi mamá terminó su cuarto medio el año pasado, con 53 años, eso lo conté en Icare y después ella me tiró las orejas (risas). Recuerdo con mucho orgullo que mi mamá se dedicó a trabajar y lo sigue haciendo, por eso cuando ella decidió entrar a estudiar, todos la apoyamos. De hecho, la ayudé en la asignatura de lenguaje, porque ese es mi fuerte, pero para matemáticas teníamos que buscar ayuda.
Ella es un orgullo para toda la familia y día a día nos demuestra que con esfuerzo todo se puede". -¿ Qué es lo que usted rescata de esta figura materna? -El esfuerzo, la perseverancia y que uno nunca se tiene que rendir. Ella fue una madre presente, que salía adelante contra viento y marea, se iba a trabajar y nos dejaba con algún familiar o yo cuidaba a mis hermanos.
Quiero destacar también a mi papá, porque somos un equipo que hasta hoy se mantiene muy aclanado. -Haber crecido en un entorno con menos acceso a ciertas oportunidades, ¿ cómo influyó en su forma de ver la vida? -Influye, pero yo no pienso en lo que no tuve o lo que me hubiese gustado tener; lo miro desde lo positivo porque aprendí que con trabajo y dedicación se puede salir adelante. Recuerdo con orgullo que, con mucho sacrificio, me compraron mi primer computador en el colegio. Hoy veo lo que mis padres lograron con mis hermanos, la casa que han construido y la historia de mi familia.
Desde pequeña me inculcaron el estudio, creo que la experiencia de vida forma nuestro carácter y no olvidar de dónde venimos. -¿ Y pudo trabajar tempranamente? -Trabajé en un local de comida rápida, en las vacaciones.
Pero, la prioridad para mis papás siempre fue que estudiara y en la universidad trabajé como ayudante en programas de acceso preferente. -¿ De qué manera fue forjando su liderazgo? En la universidad entró a la organización de Jóvenes Cristianos Evangélicos, tomando posiciones públicas. -No sé cuál fue el punto inicial porque nunca pensé en convertirme en líder, de hecho en la enseñanza media era de muy bajo perfil, solo me dedicaba a estudiar y en mi casa tampoco se hablaba de política.
Si miro en retrospectiva, creo que entré de lleno a la política cuando empecé a trabajar como asesora parlamentaria, viendo que hay muchas cosas que podemos hacer para mejorar la vida de las personas de nuestro país, de generar más y mejores oportunidades, por eso como concejal lideré iniciativas y, hasta el día de hoy, comparto con vecinas y dirigentes con las que trabajamos juntas. -De todos modos, usted se veía más bien combativa diría.
Al asumir como ministra le recordaron esa imagen suya, de 2017, protestando en el Congreso contra la despenalización del aborto, cuando fueron desalojados con carabineros. -(Risas) Manifestarse pacíficamente, como lo hicimos en esa oportunidad, no tiene nada de malo. Lo malo es destruir o hacer desmanes.
Considero que esa manifestación representa, de cierta forma, lo que ya todos conocen de mí, mis posturas en materia valórica y siempre desde el respeto. -Se casó a los 20 años y tiene un hijo de 6 años. ¿ Fue buena decisión formar familia a tan temprana edad? -¿ Y por qué no? En mi caso, había amor y convicción. Llevamos 10 años de matrimonio muy felices. Estoy segura de que ha sido la mejor decisión, nosotros tenemos una linda familia y somos corresponsables: ambos somos responsables de la crianza y creo que siempre debe ser así.
Ese es uno de los temas que queremos levantar desde el ministerio, para que las mujeres no carguen con gran parte de la responsabilidad del hogar y la educación. -A usted no le entran balas, parece. ¿Se proyecta a futuro en la política? -No es algo que hoy esté pensando. Estamos enfocadas en este trabajo. Nuestro gran desafío es representar a todas las mujeres, a las que piensan de una forma y de otra. Trabajar por las urgencias reales. Y sí, tengo una vocación de servicio público y eso va de la mano con la responsabilidad de retribuir a muchas personas lo que han forjado en mi vida. Espero ser un agente de cambio, porque el no venir de la élite política también puede impactar algo en nuestra sociedad. Hubo mucho prejuicio, pero mi fe no tiene por qué ser algo negativo.
Se ha intentado plasmar que ser creyente es malo y no lo es". Vivo en San Ramón y algunos me preguntaban si nos íbamos a cambiar de casa ahora que soy ministra. ¡Por supuesto que no! Este es nuestro lugar, es donde nosotros decidimos formar nuestra familia". Autor: Constanza León A.. Hubo mucho prejuicio, pero mi fe no tiene por qué ser algo negativo.
Se ha intentado plasmar que ser creyente es malo y no lo es". Vivo en San Ramón y algunos me preguntaban si nos íbamos a cambiar de casa ahora que soy ministra. ¡Por supuesto que no! Este es nuestro lugar, es donde nosotros decidimos formar nuestra familia".