Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE
“No es nuestra guerra”: aliados de EE.UU. rechazan sumarse a plan de Trump para Ormuz
“No es nuestra guerra”: aliados de EE.UU. rechazan sumarse a plan de Trump para Ormuz D onald Trump está teniendo dificultades para comprometer a algunos de los principales aliados de Washington a sumarse a los esfuerzos militares para desbloquear el estratégico estrecho de Ormuz, una vía de paso crucial para el comercio de petróleo que ha sido bloqueada de facto por Irán en medio del conflicto en Medio Oriente.
“No es nuestra guerra”, ha sido la respuesta particularmente fría por parte de varios países europeos, que han señalado que, aunque la situación les preocupa y les afecta, tienen profundas dudas sobre la claridad estratégica de la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Teherán y no quieren verse arrastrados.
“Llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse”, lamentó ayer el Presidente estadounidense, quien criticó la “falta de entusiasmo” de varios países europeos no precisó cuáles que no han respondido favorablemente a su llamado para formar algún tipo de coalición militar internacional para reabrir y asegurar Ormuz.
“¿Por qué estamos protegiendo a países que no nos protegen a nosotros? Siempre he considerado que esa era una debilidad de la OTAN: nosotros íbamos a protegerlos a ellos, pero yo siempre sostuve que, llegado el momento de necesidad, ellos no nos protegerían a nosotros. Pues bien, este es ese momento de necesidad”, añadió Trump.
UE: Objetivos políticos “no están claros” En medio del riesgo de una crisis energética global por el bloqueo iraní a Ormuz, por donde pasa normalmente el 20% del petróleo mundial y la mayor parte del crudo proveniente de los países del Golfo Pérsico, Trump ha presionado en los últimos días a varios países para que ayuden a mantener “abierta y segura” la vía marítima, entre los que ha mencionado a Francia, Reino Unido, Corea del Sur, Japón y Australia. La respuesta no ha sido la que esperaba.
Los gobiernos de Japón y Australia ya descartaron enviar buques y participar en una eventual misión naval en Medio Oriente, y ayer algunos de los miembros más importantes de la OTAN y de la Unión Europea rechazaron enfáticamente contemplar un despliegue militar en Ormuz, al considerar que ellos no son parte de la guerra de Irán, que comenzó con los ataques aéreos de EE.UU. e Israel el pasado 28 de febrero. “Esta no es la guerra de Europa”, indicó ayer la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, marcando distancia del pedido de Trump.
Según enfatizó, si bien los intereses europeos están “directamente en juego” en este conflicto y los países del bloque “no tienen ningún interés en una guerra sin fin” en Irán, no pueden comprometerse en un escenario bélico en el que existe poca claridad estratégica por parte de Washington e Israel. “Nosotros no hemos iniciado esta guerra y los objetivos políticos no están claros”, argumentó.
Los cancilleres de la UE debatieron y rechazaron ayer la posibilidad de ampliar a Ormuz el alcance del mandato de su misión naval “Aspides”, creada en febrero de 2024 como operación defensiva en respuesta a la crisis en el mar Rojo tras los repetidos ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra el tráfico marítimo internacional. Los cuestionamientos también provinieron de países de la OTAN.
“Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN. (... ) La OTAN es una alianza para defender el área de sus miembros”, aseguró el vocero del gobierno a l e m á n, S t e f a n K o r n e l i u s. “EE.UU. no nos consultó antes de esta guerra, y por eso creemos que esto no es un asunto para la OTAN ni para el gobierno alemán”, añadió.
Kristina Kausch, analista séEFE nior del German Marshall Fund of the United States, explica a “El Mercurio” que “por reglamento” los aliados de la OTAN “no tienen ninguna obligación de ayudar” a EE.UU. en cuanto ese país no ha sido atacado y no se aplica la cláusula de autodefensa, mientras que la eventual cooperación de los aliados políticos de Washington implica otro tipo de cálculo. “Lo que están haciendo es un balance de los riesgos y beneficios. Está claro que todos estamos siendo afectados por la situación en Ormuz y la subida de los precios de petróleo, y que eso afecta más a los europeos que a los estadounidenses. Pero el riesgo es la entrada en guerra de todos estos países, lo que sería incalculable. Podría movilizar a otros actores como China o Rusia, y se podría convertir en una guerra muy parecida a una mundial”, señaló. Reino Unido y Francia definen misión, pero con límites La reticencia a involucrarse directamente incluye al Reino Unido, histórico aliado de Washington.
“No nos dejaremos arrastrar a la guerra”, prometió ayer el Primer Ministro británico, Keir Starmer, quien aseguró q u e s u p a í s trabaja en un “plan colectivo viable” para reabrir el estrecho de Ormuz, que no precisó. En ese posible plan también estaría implicada Francia, según deslizó ayer Trump.
El Presidente francés, Emmanuel Macron, ha reconocido que coordina una respuesta con socios de Europa y Asia para escoltar barcos a través del estrecho, pero ha subrayado que debe ser cuando “las circunstancias lo permitan” y los combates hayan disminuido en Medio Oriente.
La sensación entre los expertos es que se ha quebrado la confiann “Mojtaba podría estar muerto” Donald Trump afirmó ayer que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido Alí Jamenei, podría estar muerto. “No lo hemos visto en absoluto, así que no sabemos si está muerto o no”, dijo el Presidente sobre Jamenei, quien no ha aparecido en público desde que fue nombrado líder supremo.
“Mucha gente dice que está desfigurado y que perdió una pierna y que resultó muy herido”. Según Trump, Teherán está buscando un “acuerdo” con EE.UU., pero luego agregó que no sabe quién gobierna en ese país, dado que toda su cúpula fue asesinada por los ataques estadounidenses e israelíes. “Ni siquiera sabemos quiénes son sus líderes”, expresó. za entre Washington y Europa. “Está claro que los principales aliados de EE.UU. en Europa y Asia no fueron informados, y mucho menos consultados, antes de que EE.UU. e Israel actuaran contra Irán.
Por lo tanto, no resulta sorprendente que no estén dispuestos a ayudar después de que se tomaran decisiones sin ninguna discusión previa con ellos”, comenta a este diario Zachary Selden, experto en relaciones transatlánticas y exsecretario general adjunto de políticas en la Asamblea Parlamentaria de la OTAN. “Por otro lado, es lógico que los Estados europeos y asiáticos eviten ser vistos como hostiles hacia Irán.
Para los aliados de EE.UU. en Europa y Asia, el flujo de petróleo a través del Golfo Pérsico es mucho más importante que quién gobierne Irán y su capacidad de atacar a países en Medio Oriente”, añadió.
Según Kausch, otro factor es que “Trump calculó mal la resistencia y resiliencia del régimen iraní, así como la fuerza con la que iban a contraatacar”, y su intención de un conflicto breve ya no se considera tan probable. “Ahora se ve que tiene dificultades para sal i r, y q u e v a adaptando sus objetivos según la situación.
Eso preocupa a los aliados internac i o n a l e s d e EE.UU. no solo en Europa, sino también en Japón, en Corea del Sur y en otros sitios, donde no quieren participar en algo que es muy obvio que no tiene un fin de juego y que tiene potencial de escalación. En ese sentido, no participar es su manera de ayudar a desescalar”, aseguró. La experta remarca que también influye el “claro distanciamiento” entre EE.UU. y Europa por la política de aranceles de Trump y las tensiones sobre Groenlandia.
“Y ahora los europeos están haciendo una mitigación de riesgos con respecto a EE.UU., cosa que sería impensable hace pocos años”. AMENAZA El régimen iraní advirtió que está preparado para continuar con la guerra y llevarla “tan lejos como sea necesario”. Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE. “Llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse”, lamentó el mandatario, ante la tibia respuesta de los gobiernos europeos.
Presión de Washington para que más países participen de campaña en el estrecho bloqueado por Irán AMENAZA El régimen iraní advirtió que está preparado para continuar con la guerra y llevarla “tan lejos como sea necesario”. VARIOS BARCOS han sido alcanzados por proyectiles en el estrecho de Ormuz, lo que ha paralizado el tránsito.