Autor: Mauricio Hernández Ceder de la Universidad de Los Lagos
Columnas de Opinión: Traslado del costo a los hogares
Columnas de Opinión: Traslado del costo a los hogares uando Ignacio Briones afirma que "la ignorancia es atrevida" para responder a la idea de un "Estado quebrado", no C sólo está corrigiendo una expresión desafortunada. Expone un problema más complejo, un discurso de política económica sostenida en afirmaciones sin base conceptual, repetidas con convicción, pero sin conocimiento suficiente. Llamar "quebrado" al Estado no describe una condición fiscal. Evidencia ignorancia de nociones elementales sobre deuda soberana, riesgo país y capacidad de financiamiento.
Esa misma fragilidad aparece cuando se defiende el alza de combustibles como un acto de "responsabilidad". El Presidente José Antonio Kast sostuvo que la medida es "dolorosa" y que "afecta la economía familiar", aunque "era absolutamente necesario", agregando que "en un año van a agradecer la responsabilidad que hemos tenido". Lamentablemente la afirmación no resiste análisis técnico. En el mejor de los casos, si el sistema logra absorber parte del shock, ello responderá únicamente a dinámicas externas a su gestión, ajustes privados o tendencia económica, no a una intervención pública inexistente. No hubo amortiguación ni diseño de instrumentos. Hubo traslado inmediato del costo a los hogares. Ese traslado directo es la opción más simple y la más ignorante. Un shock energético no se agota en el precio final del combustible. Se propaga a través de la estructura productiva, presiona la inflación, reduce el ingreso real y compromete la estabilidad de actividades intensivas en energía. Sus efectos se encadenan y pueden dejar trayectorias de recuperación prolongadas. Ignorar esa dinámica es claramente una falla de comprensión causal. La insistencia en la autorregulación del mercado energético funciona como sustituto del análisis. Se presenta como si fuera un principio operativo, cuando en realidad expresa una renuncia a organizar respuestas institucionales frente a perturbaciones complejas. Karl Polanyi-economista social y político-lo estableció con suficiente precedencia. La economía no es un sistema autónomo que se corrige por sí solo. Está incrustada en estructuras sociales que requieren medidas de protección, coordinación, (re)organización y diseño político. Reducir la gestión económica a la exposición directa de los hogares frente a shocks externos no constituye responsabilidad, sino abandono.
También revela la incapacidad de reconocer que existen múltiples formas de organización económica, donde la redistribución, la regulación y coordinación pública no son anomalías, sino condiciones necesarias para evitar que las perturbaciones del mercado se traduzcan en daños sociales persistentes. Autor: Mauricio Hernández Ceder de la Universidad de Los Lagos. C Columna