Autor: gONzALO VALDéS LUFI, INgENIERO EN ADMINISTRACIÓN /gESTIÓN PúBLICA
Columnas de Opinión: Paguen el CAE Po’Cabros
Columnas de Opinión: Paguen el CAE PoCabros El gobierno actual a su llegada a La Moneda indica, “no hay dinero”, situación que ya veíamos posible, entonces la pregunta es: ¿ cómo llegamos a esto?, porque por algún lado hay fuga de dinero de este gran barco que es el Estado de Chile; por donde se filtran los recursos financieros. Entonces encontramos que uno de los puntos de fuga es la deuda del CAE, que tiene actualmente cerca del 50% de morosos.
El gobierno del exPresidente Boric, fue un gobierno que se gestó en las calles, en las marchas, en las federaciones de estudiantes, en las tomas, en las jornadas de reflexión, y en los paros, fue la generación pingüina, la generación que terminaría con el lucro en la educación, y, dicho sea de paso, la que lograría la tan anhelada trinidad del mantra: “Educación pública, gratuita y de calidad”. Por cierto, no ocurrió.
El gobierno anterior conformado por dirigentes estudiantiles, que pasaron de los centros de alumnos a la política, siempre trabajo en esfuerzos directos para la educación superior, dejando relegadas y olvidadas: la educación parvularia, la educación básica, la educación media, la educación técnico-profesional, la educación para adultos y la educación especial, nada de lo anteriormente mencionado se comparaba con lograr la anhelada gratuidad de la educación superior, donde se destinarán millonarios recursos financieros Los impuestos de los trabajadores deberían ir en formar profesionales, no a formar mejores personas en las etapas iniciales de la educación, el costo de la gratuidad este año 2026 es de US$ 2.450 millones, si son US$2.450.000.000, millones de dólares americanos. En cualquier gobierno nos gustaría tener ese ítem para las urgencias sociales.
Mentir en cómo acceder a la gratuidad a la educación debería ser delito, el que exista un manual de cómo aparentar ser más pobre es inmoral, junto con conocer que existen personas con trabajo estable y de sueldos no menores que se encuentran morosos.
No deberían existir funcionarios públicos morosos en el CAE, ni en el fondo solidario estudiantil, asimismo ningún funcionario o autoridad electa debería encontrarse en esta situación; tal como existe un cruce de datos para saber quién viajó fuera del país con licencias médicas, solo basta un simple cruce de datos para saber si funcionarios públicos están morosos en las deudas estudiantiles que les generaron estudios superiores.
Recuerdo que, en países desarrollados, específicamente en zonas rurales, existen casetas en donde uno puede comprar huevos, leche y quesos como autoservicio, no hay persona que atiendan, ni que supervise; uno paga con su dinero y retira hasta el cambio, quizás es esta la verdadera muestra de educación.
La educación es tener la voluntad de ir a saldar la deuda, en cancelar sin ser llamado por un call center, debido a que es una retribución y confianza a un sistema que creyó en las capacidades de un estudiante que deseaba acceder a la educación superior, financiada por todos nosotros. La educación real se muestra cuando pagamos, incluso cuando nadie nos ve, como sucede en estas casetas rurales en Europa. Entonces queda la pregunta, en qué etapa de la educación deberíamos invertir nuestros impuestos; en las etapas iniciales que forman ciudadanos o en las etapas finales que forman profesionales y técnicos. Autor: gONzALO VALDéS LUFI, INgENIERO EN ADMINISTRACIÓN /gESTIÓN PúBLICA.