Editorial: Pacientes olvidados: una deuda pendiente
Editorial: Pacientes olvidados: una deuda pendiente La permanencia de 81 pacientes sociosanitarios en hospitales de la Región de Coquimbo no solo representa un problema para la red asistencial.
Es, ante todo, una señal dolorosa de una realidad que muchas veces el país prefiere no mirar: el abandono de personas mayores y dependientes que, aun cuando ya no requieren atención médica, simplemente no tienen un lugar al cual regresar.
Se trata de pacientes que cuentan con alta clínica, pero que continúan ocupando camas hospitalarias porque no existen redes familiares capaces de hacerse cargo de ellos, o porque el sistema no dispone de alternativas suficientes para su cuidado. Detrás de cada cifra hay historias humanas marcadas por la soledad, la fragilidad y, en muchos casos, el olvido. El fenómeno no es nuevo. Desde hace años los hospitales advierten sobre el aumento de pacientes sociosanitarios, especialmente adultos mayores, cuya permanencia prolongada genera un impacto importante en el funcionamiento de los recintos de salud. Camas ocupadas, listas de espera más extensas y servicios tensionados son parte de las consecuencias visibles. Sin embargo, reducir el debate únicamente a la disponibilidad hospitalaria sería un error. La verdadera discusión debe centrarse en cómo una sociedad enfrenta el envejecimiento de su población y qué tan preparada está para cuidar a quienes pierden autonomía. Chile envejece rápidamente, pero las políticas públicas avanzan mucho más lento que esa transformación demográfica.
También es necesario abrir una conversación más profunda sobre el trato que damos a nuestros adultos mayores, ya que eso habla de cómo está la sociedad actualmente.. Más de 80 personas permanecen internadas en hospitales de la región pese a contar con alta médica. Detrás de las cifras hay adultos mayores y personas dependientes como caras invisibles de las falencias del sistema.