Qué es "El Niño Godzilla" y por qué mantiene en alerta a los productores locales de berries
Qué es "El Niño Godzilla" y por qué mantiene en alerta a los productores locales de berries POR CAROLINA VILCHES CORRESPONSAL ZONA SUR A intervalos de entre dos y siete años, el mundo se ha ido acostumbrando al surgimiento de "El Niño", un calentamiento de la superficie del Océano Pacífico que produce cambios en el clima, y que en nuestro país se traduce en mayores precipitaciones e inundaciones. Aunque no es un término científico, cuando el fenómeno adquiere mayor intensidad, con incrementos de 2 C o más, se habla de “súper Niño" o "Niño Godzilla" para reflejar su impacto potencialmente devastador.
La Administración Atmosférica y Oceánica Nacional de EEUU estima que las probabilidades de que se produzca un evento de este tipo este año han aumentado a cerca de 61%. Se espera que en Chile el fenómeno comience a sentirse hacia mediados del otoño e iría intensificándose durante el invierno. Aunque su llegada abre oportunidades para aliviar la escases hídrica, podría afectar la calidad de las cosechas de berries y otros productos agrícolas entre las regiones del Maule y el Biobío.
Lluvias intensas e invierno más cálido El agroclimatólogo del Centro de Investigación y Transferencia de Riego y Agroclimatalogía (Citra) de la Universidad de Talca, Patricio González, explicó que este tipo de eventos solo se han registrado en 1982,1997 y 2015. Según el académico, son probables lluvias que superen los 70 milímetros en 24 horas, que saturan suelos impermeabilizados por la urbanización rural, afectando directamente la capacidad productiva de los predios. González apuntó a que el impacto negativo reside principalmente en la vulnerabilidad de la infraestructura de evacuación de aguas. "No es que el fenómeno de El Niño sea un monstruo. El problema lo creamos nosotros en las ciudades y campos al no tener las inversiones necesarias ni las decisiones políticas para generar redes de evacuación eficientes”, afirmó.
Por otra parte, señaló que las mayores temperaturas podrían influir negativamente sobre algunas producciones. "El invierno bajo un evento de El Niño tiende a ser más cálido, lo que reduce la acumulación de horas frío necesarias para que los frutales logren un calibre ESCANEA EL QR y calidad óptimos para los mercados internacionales". Gestión y logística La exportación de berries se ha transformado en uno de los pilares del agro entre Parral (Maule) y Los Ángeles (Biobío). Para empresarios como Peter Stengel, dueño de la exportadora Fistur, en Yumbel, el escenario debe observarse con un enfoque logístico, ya que, si bien se trata de un fenómeno complejo en términos operativos, no debería representar una catástrofe si existe una planificación adecuada. "En términos productivos, las lluvias no afectan mayormente, salvo que existan problemas de mantención en los canales colindantes. El agua que no infiltra empieza a escurrir y, si no tienes los ríos y esteros limpios, el impacto en las líneas de riego puede ser devastador", señaló. Respecto a las horas frío, comentó que "la gran mayoría de las variedades de berries no requieren más de 500 a 700 horas frío. Agrega que el riesgo es menor comparado con otros productos, como las cerezas, cuyo cultivo requiere de otras condiciones. Amenaza de hongos No obstante, el factor que sí "mueve la aguja" es la sanidad vegetal. La humedad y las temperaturas cálidas, especialmente si el fenómeno se extiende hasta la primavera, disparan la presión de patógenos como la botrytis endógena. "El aumento de lluvias exige un programa fitosanitario reforzado y mayúsculo.
Si no tienes las aplicaciones oportunas, la entrada de hongos afectará drásticamente los arribos de la fruta en destino", advirtió.. Se espera que en Chile el fenómeno comience a sentirse hacia mediados del otoño e iría intensificándose paulatinamente durante el invierno.