Siquiatra analiza el actuar del joven atacante del instituto de Calama
Siquiatra analiza el actuar del joven atacante del instituto de Calama I, LAMOLLTTE!D. TO&AN o pido permiso para ir al balto y habla dos inspectoras que me preguntaron por un niño que yo no conocía. Me dijeron que estaba en el baño, que si le podía preguntar a él que si estaba bien o no. Yo voy y le pregunto. Le golpeo la puerta y él empieza a pegarle a la puerta y me dice que me vaya.. , que si no me va a pasar algo. Yo salI. Pasaron como 30 segundos, miré para atrás y ya había apuñalado a la inspectora. Después entre todos los niños de mi curso lo tiramos tiramos al suelo y le empezamos a pegar para que soltara la alarma. Yo, gracias a Dios, no me quedé en el baño, me pude salvar. Fue shockeante ver a la tía”. Ese es el crudo relato de un alumno del Instituto Obispo Silva Lezaeta. que alcanzó a interactuar con el atacante segundos antes de la agresión. Según videos grabados por otros alumnos que estaban en un segundo piso, el joven de 18 años terminó reducido reducido en el suelo sin oponer mayor resistencia.
La Fiscalía informó que en la mochila mochila del agresor se halló un conjunto de elementos que encendieron las alertas: cuatro tipos distintos de cuchillos, un bastón retráctil y un artefacto configurado configurado como una bomba simulada, sin material explosivo, pero que incluía un mensaje de burla en su interior. Todo acompañado de candados de bicicleta, un chocolate y un inhalador.
Otro aspecto que llamó la atención fueron las inscripciones en las armas blancas, donde se lelan nombres como “Auvinen 07-11”, “Solomon Henderson”, Otoya Yarnaguchi” y “Timur Bekmansurov”, Bekmansurov”, todos vinculados a ataques, principalmente en contextos escolares, ocurridos en distintas partes del mundo durante las últimas décadas. La P01 también encontró publicaciones publicaciones e imágenes violentas en sus redes sociales.
Paranoia Para el siquiatra forense Rodrigo Paz, este ataque “se enmarca dentro de una crisis general de salud mental infanto juvenil; cada vez los crímenes más graves están siendo cometidos por niños y adolescentes, como pasa con los portonazos”. Para el especialista, “evidentemente esto no es una riña. Aquí tenemos un joven que sale de su casa y se dirige al colegio. No está claro si los jóvenes que agredió eran su objetivo primario o si fue armado para enfrentarse con el que se le pusiera por delante. Como siquiatra forense, creo que toda la dinámica dinámica de esto apunta a que este chiquillo tiene graves problemas de salud mental. La dinámica habla de un muchacho que anda con una sicosis esquizofrénica probablemente, probablemente, o algo en esa línea”. ¿Eso por el hecho de andar con una mochila cargada de cuchillos? cuchillos? “Exactamente. Eso ya muestra un estado de paranoia. Los chiquillos delincuentes delincuentes andan con un cuchillo, con uno y punto. No andan con una mochila cargada cargada de armas.
Eso habla de un estado mental completamente alterado”, Para Paz, quien es perito siquiatra de la Defensoría Penal Juvenil, si bien el autor del ataque es mayor de edad, a los 18 años, “desde el punto de vista neurobiológico, el cerebro todavía está en proceso de maduración, todavía sigue sigue siendo parte de la adolescencia.
De hecho, está en una etapa de la adolescencia adolescencia donde pueden gatillarse una serie de enfermedades mentales propias de la adolescencia tardía, como la esquizofrenia, esquizofrenia, sicosis maniaco depresiva, etcétera”. El joven será puesto a disposición del Tribunal de Garantía de Calama, mientras mientras continúa la investigación para esclarecer esclarecer la totalidad de los hechos.
Portaba varios cuchillos con nombres que hacían referencia a masacres escolares de otros países Siquiatra analiza el actuar del joven atacante del instituto de Calama “La dinámica habla de un muchacho con una sicosis esquizofrénica”, dice Rodrigo Paz..