Autor: MIGUEL VILLARROEL M.
"Las barras bravas han ido convergiendo con el crimen organizado en territorios donde el Estado llega poco"
"Las barras bravas han ido convergiendo con el crimen organizado en territorios donde el Estado llega poco" n la cancha, Universidad de Chile venció 1-0 a Colo Colo. Fuera de ella, el clásico entre albos y azules dejó un desolador saldo de dos homicidios en incidentes relacionados con las barras. Uno en San Ramón, la noche del sábado, cuando un hincha de la U fue asesinado mientras volvía del hotelazo organizado por Los de Abajo. El otro en Pudahuel, la tarde del domingo, en un enfrentamiento entre las barras bravas de esa comuna.
Para entender estos dos incidentes, no relacionados entre sí pero con el uso de armas de fuego como factor común, "lo más importante es distinguir entre barrismo y barras bravas", dice Fabián Belmar, investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP) y coautor del estudio "Muerte en el Monumental: gestión simbólica de crisis y violencia organizada". "El barrismo es apoyo organizado al club que, salvo por los cánticos confrontacionales, no deriva en violencia. Las barras bravas son otra cosa. Ahí operan las estructuras conocidas como piños, donde la violencia es parte de lo que los define como grupo. En estos hay jerarquías internas, acciones coordinadas y control territorial.
Dentro de esas estructuras, ciertos piños operan como pandillas, por lo que la línea hacia el crimen organizado se hizo difusa", explica Belmar, doctor en Procesos e Instituciones Políticas de la Universidad Adolfo Ibáñez. "Hay un problema adicional. Cada vez que pasa algo así, autoridades y prensa hablan de barristas como si fuera lo mismo que barras bravas. No lo es. Decirlo mete en el mismo saco al que va a alentar con su familia y al que ataca una caravana con armas de fuego. Diluye la responsabilidad de los grupos organizados y hace imposible un diagnóstico serio del problema", afirma el investigador. Entonces, el problema ya no es sólo de violencia en los estadios. "Lo que ocurre es que las barras bravas han ido convergiendo con el crimen organizado en territorios donde el Estado llega poco. Ya no operan sólo en el estadio ni en función del partido, sino que tienen presencia territorial permanente. Los dos incidentes de este fin de semana son sólo una muestra más de aquello. El de Pudahuel tiene la lógica de una operación territorial, ya que hay una logística, selección de ruta de tránsiFISCALÍA to, armas de fuego. El de San Ramón muestra que la violencia excede la confrontación entre barras rivales, ya que la víctima que volvía del hotelazo con su hijo fue atacada sin que mediara una confrontación.
Aunque se suele asociar el barrabravismo a la violencia en los estadios, estos recintos son sólo el lugar donde se hace visible una violencia que se organiza durante la semana en los barrios". O sea, estamos hablando derechamente de crimen organizado. "Es algo que se viene planteando hace tiempo y ya a esta altura está documentado judicialmente.
Hace sólo unos meses, en diciembre de 2025, un Delegado Presidencial evalúa declarar funeral de alto riesgo En redes sociales, facciones de la Garra Blanca despidieron a "Cris Marcianini", el barrista que murió baleado en el enfrentamiento con un piño rival de Los de Abajo, en Pudahuel.
El Delegado Presidencial de la Región Metropolitana, Gonzalo Durán, advirtió que su funeral podría ser declarado de alto riesgo, con el fin de activar medidas adicionales de seguridad que eviten nuevos incidentes. "En virtud de las circunstancias en que se dieron los hechos, hay una probabilidad muy significativa que sea declarado de alto riesgo, pero debo revisar los antecedentes para tomar una decisión informada. A nosotros nos corresponde pedir informes a Carabineros, la PDI y Gendarmería para recabar todos los antecedentes respecto a las circunstancias en que se produjo.
A partir de esa matriz, decidimos si se declara de riesgo o no", afirmó Durán. operativo en Pudahuel Sur desarticuló una red de crimen organizado que financiaba directamente a un piño de la Garra Blanca, que opera en el mismo sector donde ocurrieron los hechos. El propio fiscal Marcos Pastén declaró que las barras bravas son terreno fértil para el crimen organizado.
El poder de fuego se explica por estas redes de tráfico de armas que alimentan directamente a facciones de ambas barras". ¿Qué puede hacer el fútbol, entonces? ¿ Cómo evitar que un espectáculo deportivo siga produciendo hechos de violencia en cualquier parte de la ciudad? "El fútbol no produce la violencia. La violencia ya existe en los territorios y DA NASOLA AGKANTE EL COLD Grineresto estos kien va a confiar en ellos el partido simplemente es una vitrina que la hace visible. Suspender el espectáculo sería repetir lo que llevamos haciendo casi cuarenta años.
Cada vez que pasa algo grave se anuncia alguna medida drástica, se suspenden partidos, se juega sin público, se prohíbe la hinchada visitante y después de unas semanas todo vuelve a la normalidad sin que nada cambie de fondo. Hay que intervenir la estructura que hace que la violencia sea funcional para demasiados actores.
Y esa estructura no opera sólo el fin de semana en el estadio, también lo hace de lunes a viernes en las comunas donde estos grupos controlan territorio, economías ilegales y redes de protección". CAPTURA DEVIDEO Autor: MIGUEL VILLARROEL M.. "El fútbol no produce la violencia. La violencia ya existe en los territorios y el partido simplemente es una vitrina que la hace visible", afirma Belmar, coautor de estudio sobre violencia en los estadios. Análisis de Fabián Belmar, investigador del CEP, por muerte de dos hinchas en el contexto del clásico La esquina donde ocurrió el homicidio en Pudahuel.