Autor: CATERINNA GIOVANNINI
Live Roots: la startup que permite acceder a la vida secreta de las plantas
Live Roots: la startup que permite acceder a la vida secreta de las plantas Sobre el escenario Aldea Verde de Lollapalooza, el pasado viernes al mediodía el DJ Koby Perc tocaba en su mesa de mezclas junto a una pequeña suculenta, al ritmo de melodías más cercanas a la sonoterapia que a una fiesta electrónica. La planta no era decoración. El sonido que escuchaba el público venía de ella.
“Básicamente, todos los seres vivos generan electricidad, generan energía, eso es lo que nosotros medimos y transformamos, en este caso, en música agradable”, dice Pedro Rodríguez, quien junto a José Ignacio Montenegro fundó Live Roots en 2024, la startup detrás de la tecnología que sonó este fin de semana en el festival musical. La empresa fabrica dispositivos biosonificadores de bolsillo que convierten los impulsos eléctricos de las plantas en sonido y luz. Con pinzas de metal o plástico, según lo delicada que sea la especie, conectadas a hojas o raíces, “hacemos audible lo invisible”, asegura Rodríguez. Eso es, por ejemplo, los microporos de la planta reaccionando al clima, la temperatura, la presión, la humedad y al ciclo circadiano propio de cada especie. Todo eso genera señales que viajan a un celular, computador o cualquier sintetizador donde se pueda reproducir música. EL POLÍGRAFO VEGETAL La biosonificación no es nueva. En los años 60, Cleve Backster, conocido por su trabajo con el polígrafo, conectó el detector de mentiras a una planta y descubrió que generaba respuestas eléctricas.
Después comenzó a experimentar y pidió a alguien “asesin a r ” u n a p l a n t a f r e n t e a o t r a conectada al aparato para probar si esta era capaz de emitir alguna señal al volver a encontrarse con ese sujeto. Llegó a creer que ellas eran capaces de detectar y responder a los pensamientos y emociones humanas. “Son experimentos que quizás hoy no se podrían hacer”, dice Montenegro, entre risas. Desde entonces, varios grupos en el mundo han desarroCREP Y BOK llado dispositivos que capturan esas variaciones bioeléctricas. Nada de eso sabían Rodríguez y Montenegro cuando, en el año 2023 viajaron a Valdivia a un congreso para presentar el emprendimiento en el que trabajaban entonces, un juego de mesa sobre el cambio climático. En el Jardín Botánico de la Universidad Austral, rodeados de naturaleza, se toparon con la presentación del dispositivo de la marca italiana Music of the Plants. “Nos encantó la tecnología, fue una conexión directa con el entorno donde estábamos”, recuerda Rodríguez. TODOS TIENEN QUE VIVIR ESTA EXPERIENCIA Quedaron, dicen, obsesionados.
“Entender que a esa planta bonita, que a ese árbol que está ahí, en realidad le están pasando un montón de cosas”, explica Rodríguez, “fue lo que nos llevó a querer emprender y compartir esa experiencia con otros”. Junto al FabLab de la Universidad de Chile, que impulsa proyectos orientados a generar bienestar social y ambiental, comenzaron a desarrollar su propio dispositivo. Otras empresas en el mundo ya desarrollaban aparatos que también traducen las microvariaciones eléctricas de las plantas en música, pero eran grandes y poco portátiles. Ellos crearon el Live Roots Mini, que cabe en la palma de la mano, se conecta por cable USB-C y no requiere batería. Aunque fue pensado para plantas, el dispositivo funciona con cualquier ser vivo e incluso con algunas piedras como el cuarzo. Y también, por cierto, con humanos. “Cuando uno se conecta y cambia el pensamiento, o llega un pensamiento intrusivo, el sonido cambia, porque ese cambio energético en las neuronas se traduce en señal eléctrica”, asegura Rodríguez. Hay quienes lo usan para medirse antes y después de una sesión de meditación, para bailar al ritmo de sus propios biorritmos o para hacer terapia.
En teoría el usuario podría reproducir cualquier estilo de música con este dispositivo, pero ellos pensaron esta tecnología para que se utilice con sonidos y frecuencias que promuevan la conexión con la naturaleza y el bienestar. Una de las experiencias más emotivas que han tenido fue conectar a un centenar de personas que se agarraron de las manos, cerraron el circuito y comenzaron a sonar. El dispositivo, por ahora, está a la venta desde su propio sitio web y cuentan que han recibido pedidos no solo de Chile, sino también de países europeos. STOOREVIL Autor: CATERINNA GIOVANNINI. “Hacemos audible lo invisible”, dice Pedro Rodríguez, cofundador del proyecto. Su propuesta es conectar a las personas con la naturaleza, convirtiendo los impulsos eléctricos de las plantas en música, con un dispositivo que cabe en el bolsillo. ES USADO POR MÚSICOS Y AMANTES DE LA VIDA SILVESTRE Este es Live Roots Mini. El proyecto ha contado con el apoyo del FabLab de la Universidad de Chile y el CRTIC. A partir de una suculenta, DJ Koby Perc creó mezclas musicales para el público del escenario de la Aldea Verde, el la última edición de Lollapalooza.