Editorial: Remolacha ... ¿ Dulce agonía?
Editorial: Remolacha. .. ¿ Dulce agonía? Ojalá fuera un simple e irónico juego de palabras, pero lamentablemente, es una penosa realidad y, en efecto, la producción de azúcar a partir de la remolacha cultivada en Chile, enfrenta su final, ya que Empresas Iansa anunció que no comprará remolacha nacional para la temporada 2026-2027. Esta decisión, comunicada oficialmente a finales de abril recién pasado, marca el fin de más de 70 años de tradición remolachera en el país.
Entre los puntos clave sobre el fin de la remolacha en Chile están: la suspensión de contratos porque Iansa no firmará nuevos contratos de siembra con los agricultores locales, lo que en la práctica significa que no habrá producción de azúcar basada en materia prima chilena para esa temporada. Se anunció que la planta de Iansa San Carlos (Región de Ñuble) dejará de procesar remolacha y se dedicará exclusivamente a la refinación de azúcar cruda importada.
La empresa mencionó entre las razones: los bajos precios internacionales del azúcar, la altísima producción mundial y altos costos de producción locales (volatilidad de la cadena productiva). El fin de este rubro afecta a cientos de productores agrícolas y miles de puestos de trabajo asociados, principalmente en las regiones de Maule, Ñuble y Biobío. Aunque la cosecha de la temporada actual (2025-2026) continúa, no habrá nuevas siembras para el ciclo siguiente. La producción industrial en Chile comenzó con la creación de la Industria Azucarera Nacional (IANSA) en la década de 1950 específicamente y sus primeras producciones relevantes datan de 1954.
La primera planta Iansa, productora de azúcar de remolacha en Chile, comenzó sus operaciones de fabricación el 25 de abril de 1954 en la ciudad de Los Ángeles, en la Región del Biobío y entre las que surgieron posteriormente, figuró también la de Curicó que comenzó a operar (a un costado de la carretera 5 Sur, a un par de kilómetros del acceso a la ciudad) el 21 de junio de 1974 y estuvo operativa durante 42 años hasta su cese de funciones en el año 2016. Fue una de las plantas azucareras clave de la empresa en la zona centro-sur, marcada por su singular papel en la industria nacional.
Ante la aparición en los supermercados de varias marcas de endulzantes, la población de nuestra zona y de todo Chile, ya piensa que el fin de la azúcar de remolacha puede pasar a ser sólo un recuerdo..