Editorial: Pacientes abandonados en hospitales
Editorial: Pacientes abandonados en hospitales La ministra de Salud, May Chomali ha revelado ante la Comisión de Salud del Senado que mil pacientes están abandonados en los hospitales públicos del país. Eso significa que ocupan camas que podrían servir para atender a enfermos agudos, que muchas veces esperan por horas y días en los servicios de urgencia, o que no se pueden operar porque faltan camas. Esos mil pacientes sociosanitarios representan, en la práctica, la ocupación de dos hospitales grandes. En estimación de la autoridad, un porcentaje no menor de esas familias está recibiendo la PGU o la jubilación de aquel familiar al que han dejado abandonado. Mencionó que algunos llevan hasta 16 años internados en un establecimiento de salud. Por ello, se realizará un cruzamiento de datos para ubicar a los familiares, ya que incluso algunos han dado domicilios falsos. Los pacientes sociosanitarios son personas, generalmente adultos mayores, que tras recibir el alta médica permanecen hospitalizados por falta de red de apoyo o vivienda adecuada para sus cuidados. Estos pacientes están dados de alta, pero necesitan que alguien los cuide, que les haga curaciones, o no pueden levantarse solos al baño.
Hay personas que están abandonadas porque los familiares no entregaron un nombre, un teléfono o una dirección correcta cuando llevaron al adulto mayor al servicio de urgencia y después no lo retiran cuando están de alta. Cuando los hospitales quieren ubicar a los familiares, no son habidos, porque no quieren asumir la responsabilidad legal que les corresponde. Así, los hospitales que están diseñados para resolver problemas de salud agudos, terminan asumiendo funciones de cuidado social que no les corresponden. El resultado es doblemente problemático: se limita el acceso a camas para quienes las necesitan clínicamente y se expone a estas personas a un entorno que no es el más adecuado para su bienestar. Expertos en el área ven con buenos ojos sus medidas para abordar el problema, pero advierten junto a ello se debe reforzar la atención de salud domiciliaria de los enfermos. Es necesario avanzar en una red de cuidados intermedios de larga estadía, para poder derivar oportunamente a los pacientes, y en el desarrollo de una residencia sociosanitaria y fortalecimiento de la atención domiciliaria. Uno de los temas más importantes es el apoyo a cuidadores y familia, porque generalmente las personas que cuidan a adultos mayores postrados, son familiares. Por lo tanto, se deberían fortalecer los convenios públicos privados para ampliar la capacidad de los cuidados.
El ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, ha dicho que en el país hay una utilización inadecuada de las camas hospitalarias públicas, con un indicador de estadía promedio alto, es decir que el paciente se queda en promedio 5,6 días hospitalizado. Si esto se llevara a estándares internacionales, habría que reducir esa permanencia. Una baja de un día promedio, significaría liberar 3.000 camas en el año, lo que equivale a seis grandes hospitales. Esto significa que se podría aumentar la capacidad hospitalaria pública en seis nuevos hospitales sin construir nada, solo por mayor eficiencia. El envejecimiento acelerado de la población -que según el Censo 2024 representa ya el 14% de los habitanteshace que esta crisis solo pueda agravarse si no se actúa con urgencia. Las camas sociosanitarias financiadas en el presupuesto 2025 suman algo más de 1.964 millones de pesos, y no se ha proyectado expansión. La brecha entre la política y la realidad es evidente. Chile necesita una respuesta multisectorial, legislativa y cultural frente al abandono de sus mayores en los hospitales públicos, que no pueden seguir siendo el último lugar donde la sociedad va a dejar a sus ancianos. El drama de los mil pacientes abandonados no es solo una falla del sistema: es el espejo de un país que aún no ha decidido cómo cuidar a los que nos cuidaron. De acuerdo con el Minsal, mil pacientes están abandonados por sus familiares en los hospitales públicos. Ocupan camas que podrían servir para atender a enfermos agudos, y los que están en listas de espera.. Editorial De acuerdo con el Minsal, mil pacientes están abandonados por sus familiares en los hospitales públicos. Ocupan camas que podrían servir para atender a enfermos agudos, y los que están en listas de espera.