Autor: Guillermo Ávila Nieves La Estrella de Valparaíso
Guardianes de la bahía: historias de salvavidas al rescate en la zona
La Estrella recorrió playas de Valparaíso, Viña del Mar y Concón para conversar en terreno con quienes se la juegan por los demás en verano. Hablan de los bañistas más porfiados, salvamentos memorables, peligros y la realidad que enfrentan.
REQUISITOS AL AGUA La Autoridad Marítima realiza actividades anuales para asegurar que las playas y balnearios cumplan con las exigencias de seguridad, incluyendo postulantes a la licencia de salvavidas: ser chileno o nacionalizado, tener 18 años, presentar certificados médicos, de antecedentes, educación y cédula vigente, pagando una orden de ingreso para el derecho a examen (10 mil pesos aproximado). La renovación de matrícula para la temporada estival es gestionada por la Armada de Chile (DIRECTEMAR) a través de las Capitanías de Puerto, e implica exámenes que se realizan a fines de año, con convocatorias y plazos para inscripción. Examen teórico: evalúa conocimientos sobre primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar (RCP), reglamentación marítima y técnicas de rescate. Examen práctico: pruebas de suficiencia física en el mar, incluyendo natación de distancia, remolque de víctimas y nado contracorriente.
BOTE SALVAVIDAS Y RESTO DEL AÑO Hugo Montenegro Díaz, capitán del Bote de Salvavidas de Valparaíso, dice que en temporada estival "la institución con casi 140 años de historia de rescate marítimo voluntario mantiene guardia permanente de lunes a lunes". En baja concurrencia, se mantiene al menos una lancha rápida atlántica de 35 nudos (casi 70 km/h), con una tripulación de tres personas (patrón, personal de salud y maniobras/rescate). Emergencias se reciben principalmente a través de la Autoridad Marítima (fono 137)y guardavidas, "hay voluntarios nuestros que se emplean como salvavidas de playa". Acota que el objetivo de la coordinación es cubrir el litoral desde Valparaíso incluyendo Laguna Verde hasta Concón, con embarcaciones propias y de la Autoridad Marítima. "Tenemos reuniones de coordinación con los oficiales de la Capitanía de Puerto con un norte: prevenir ahogamientos y salvar vidas". Inscripciones: informaciones@botesalvavidas.cl. En la región, más de 120 playas no están habilitadas para el baño y 24 sí. Valparaíso: Las Torpederas. Viña del Mar: Caleta Abarca y Balneario Las Salinas. Concón: Los Lilenes y Playa Amarilla.
En tanto, varios consultados coinciden en que el sindicato está impulsando la idea que el salvavidas debe trabajar todo el año (licencia lo permitiría), ya que en vacaciones de invierno y feriados ocurren accidentes en las playas. 1 millón de pesos al mes puede ganar un salvavidas en playas. Empleador corresponderá a quien tenga concesión del espacio.
JOSÉ Y ROLANDO SALAS; HIJO Y PADRE, TRADICIÓN DE SALVAVIDAS EN REÑACA Y QUE COMPLETA MIGUEL SALAS, FAMILIAR AUSENTE ESE DÍA.. EQUIPO DE SALVAVIDAS DE PLAYA AMARILLA EN CONCÓN SE ENTRENA A DIARIO PARA ESTAR ACTIVOS ANTE CUALQUIER EMERGENCIA.
VÍCTOR HIDALGO, PLAYA LAS TORPEDERAS: "CLAVADISTAS SON UN PROBLEMA GRAVE". Guardianes de la bahía: historias de salvavidas al rescate en la zona asi como si tratara de C una postal desvencijada de La Quebrada de Acapulco, México, aquel lugar de clavadistas profesionales extremos, en Chile hay quienes de manera imprudente tientan a la muerte arrojándose desde roqueríos y alturas de hasta siete metros.
Un "dolor de cabeza" para Víctor Hidalgo Serrano, uno de los dos salvavidas con que cuenta el balneario Las Torpederas en Playa Ancha, Valparaíso, donde también se cuenta con escuelas de buceo, natación en aguas abiertas, kayak y surf.
Su experiencia de más de cuatro décadas en las costas del litoral lo hacen una autoridad en el tema. "Los clavadistas son un problema insoluble: no les podemos decir nada porque ellos son muy violentos. .. contestan de mala forma, te insultan", dice. Y suma: "Hemos tenido dos casos de accidentes muy fuertes, en que una persona le cayó a otra por un piquero. Después un joven se estrelló contra otro niño. Y lo último: un cabró chico se lanzó encima de un buzo que venía saliendo, jes algo totalmente incontrolable! ", lamenta a sus 62 años de edad. El año pasado, Hidalgo sufrió aquí una golpiza que le dejó una lesión en su ojo derecho a manos de dos personas en situación de calle que fueron detenidos. Más allá de lo vivido, dice que otro hecho no se le borra de la mente: "Era el año 1997. La mar estaba demasiado fuerte en Caleta Abarca: la marejada, que azotaba hasta el muro, se llevó a dos personas, una de 52 y otra de 72 años. La primera falleció en el hospital y la segunda murió a 500 metros de la orilla.
Pese a que aplicamos masaje cardíaco y respiración boca a boca en el agua, no se pudo". Explica que la certificación anual con la Armada incluye pruebas escritas (primeros auxilios y reglamentación) y un examen práctico en el agua que simula rescates.
Dice que la contratación se realiza directamente con el concesionario. "La remuneración es relativa al valor que cada salvavidas estima según su experiencia, con un piso de 800 mil pesos mensuales durante los tres meses de temporada alta", que va del 15 de diciembre al 15 de marzo. EBRIOS, AMBULANTES, LA TORRE Y MAREJADAS "Baywatch! ", se escucha. A lo lejos, pudiera ser una escena de esas típicas en cámara lenta. Las mismas que adornaban la pantalla chica con guardacostas californianos que no temían a fuertes oleajes, ataques de tiburón y, por supuesto, a esos bañistas porfiados ante el riesgo. Así, salido desde la fría corriente de Humboldt, emerge de la orilla un joven.
Es Cristóbal Navarrete, oriundo de Chorrillos, que con silbato al pecho narra que desde el 2008 es salvavidas en varias playas del litoral. "Lo he sido en La Boca, Reñaca, Acapulco, Laguna Verde y aquí desde hace cuatro años". Viernes. A esta hora, Caleta Abarca es un hervidero de gente.
Bajadas las palpitaciones en la arena, el profesor de Educación Física de la UPLA advierte que los rescates más complicados son aquellos fuera de horario, cuando el personal es menor y no están completamente equipados. "Los más propensos a tener incidentes son jóvenes, personas ebrias o bajo efectos de drogas, y niños asustados", mientras arriba se desata una trifulca campal que deja a cinco lesionados y que habría involucrado a turistas, según Carabineros.
Reconoce que con tres salvavidas en una playa como esta, que las autoridades pretenden revitalizar como un espacio deportivo y turístico, la faena se torna complicada. "Es esencial que se obligue un mínimo de seis salvavidas por playa, ya que es difícil cubrir el área y triangular en caso de emergencia. Antes eran ocho en Caleta Abarca". Sobre la falta de una torre de vigilancia, responde: "Son de mala calidad en Chile. Súper incómodas para saltar al rescate. No como la de los Guardianes de la Bahía. Además la ocupan para dormir en la noche, prenden fuego, como baño y hasta de motel". Navarrete también es instructor de natación: trabaja en una escuela llamada Nautilus en el sector sur de la playa. Sostiene que cuentan con piscina, camarines, y que se activó el año pasado (en verano), incluyendo la compra de equipamiento de gimnasio y trajes de neopreno.
La financiación "se obtiene de clases particulares y postulaciones a fondos como academia de natación". Destaca que ofrecen cursos para adultos y niños, entrenamiento en aguas abiertas, y gimnasio al aire libre todo el año. "Hay como 100 inscritos", calcula. En los alrededores del Muelle Vergara se aprecian vendedores ambulantes. También ofrecen bebestibles como mojitos, pese a las fiscalizaciones recurrentes en el sector. Eso incomoda a Cristóbal Cruz, de Santa Julia, estudiante de Biología Marina y salvavidas en Playa Acapulco. "Venden alcohol a la mala. Hay mucho ambulante. Es complicada la cosa porque así ingresan bañistas ebrios o drogados". Y descarga: "Hoy tuvimos un problema: sacamos a una persona como cuatro veces porque estaba muy alcoholizada y después vinieron los marinos a buscarlo. Afuera, la policía ha estado más fuerte en este tema". Cerca, Constanza Morales cumple su segundo año como salvavidas en Playa El Sol. Resalta que este 2026 ha estado más tranquilo porque no ha habido marejadas. "El año pasado hubo muchos rescates debido a la terquedad de la gente. También de niños cuyos padres se distraen con el celular". Avanzamos. Belén Cernuda debuta en este oficio en la Playa del Deporte. Describe su experiencia como buena. Lo atribuye al ambiente familiar y personas en busca de actividad deportiva. "Somos cinco los que trabajamos para asegurar una prevención. Pero no es apta para el baño, hay mucha marejada. En la orilla está una gran pendiente", afirma. La vocación nació de su gusto por el mar y natación en piscina: así tomó curso y pruebas.
Considera que hay más riesgo el resto del año: vacaciones, fines de semana y feriados, "cuando llega gente que no conoce el área y no hay salvavidas". Ideal "implementar cobertura de salvavidas de abril a noviembre en las playas, coordinando con la municipalidad o concesionarios". Felipe Gutiérrez es salvavidas hace cuatro años tras certificarse en la Armada de Chile, proceso que incluye un examen teórico y uno práctico inicial, reitera.
Además de esta labor, que lo ha tenido en el balneario Las Salinas por mayor tiempo, es técnico en mecánica automotriz y trabaja en el taller familiar en la Ciudad Jardín durante el resto del año.
Para él, "los bañistas adolescentes son los más complicados: llegan y entran al agua sin hacer caso a carteles o advertencias". Recuerda el 7 de marzo del año pasado: "Un compañero y yo rescatamos del fuerte oleaje a dos chicas con ropa pesada y jeansque estaban siendo arrastradas por la corriente en un día de semana con poca gente en la playa". LEGADO Y SUPERHÉROES Ya en Reñaca, una familia de dos generaciones mantiene el legado a flote.
José Salas cuenta que se animó a ser salvavidas para costear sus estudios de Ingeniería Civil Industrial y por tradición familiar: su tío, Miguel Salas y su padre, Rolando Salas, tienen más de 40 años de experiencia en este rubro. Este es el segundo año en el sector 3.
Su equipo de rescate incluye aletas (marpas) y un torpedo de plástico llamado "Base Watch". A sus 20 años, José evoca: "Eran las 19 horas el año pasado: la marejada era intensa y debimos arrojarnos al agua a sacar a una persona que se ahogaba. Logramos salvarla". A unos pasos, su padre, Rolando, se anima en el sector 2 de Reñaca.
Atribuye que los fallecimientos ocurren por la imprudencia. "Subestiman el mar y no obedecen advertencias, a menudo bajo la influencia del alcohol" y factores como paros cardiorrespiratorios "por el susto". Se remonta a los años noventa con una hazaña familiar en el antiguo "Cementerio" del sector 5. "Llegaron dos helicópteros: eran siete las personas que se estaban ahogando al lado de las rocas. Yo tenía agarrado un caballero flaco que se quejaba al borde de hundirse. Cerca, mi hermano sacaba a flote a una mujer con sobrepeso a la que no podía ponerle la correa para arrastrarla. De pronto, un helicóptero se posó casi sobre mí.
Luchamos, y salvamos a todos. ¡Fue emblemático: salió hasta en la prensa!". Fuera de temporada, Rolando se dedica al buceo, pasión que comparte con su hijo, y la atención en una cafetería de la cual son propietarios. Pero dice que la tradición del salvamento en el océano partió con su hermano Miguel a sus 15 años de edad y que por estos días está libre. Entrenan como si estuvieran en un gimnasio en la previa de una competencia. En Playa Amarilla, comuna de Concón, este trabajo se lo toman a pecho levantando pesas para mantenerse físicamente ante los rescates. Allí, María José Salas es la coordinadora y salvavidas.
Reconoce que hay pocas mujeres debido al alto riesgo de la actividad. "Nuestro horario es de 11:00 a 20:00 horas, con un día libre a la semana". Ahonda que es profesora de educación física y pertenece al Bote Salvavidas de Concón, "me dedico todo el año a ser guardia en el borde costero", acota. Sobre la certificación, reitera que como salvavidas se obtiene a través de la Armada tras "un curso riguroso que incluye preparación en rescate, RCP y fortalecimiento en el agua.
Se debe recertificar anualmente". Ese conocimiento lo ha puesto en práctica en dos ocasiones en particular, de varias. "Hace cuatro años, una chica quedó atrapada junto a su hermano en la roca mientras la corriente los arrastraba. ¡ Llegaron buzos y el helicóptero! El año pasado, vino un bañista de Playa Negra a avisar de que se estaba ahogando alguien. De aquí partimos todos (son seis salvavidas en total), ambos rescates salieron bien", acuña Salas.
Alejandro Calderone, capitán interino del Bote Salvavidas de Concón, comenta que el rol que cumplen es clave. "Nos toca responder a emergencias, hacer rescates, patrullajes preventivos y ayudar cuando alguien se encuentra en peligro". Formula que el trabajo en equipo resulta fundamental. "Estamos en contacto permanente con la Capitanía de Puerto y la Armada". Sostiene que en verano la coordinación es diaria. "Cuando ocurre una emergencia, cada institución sabe cuál es su rol y eso permite actuar rápido y de forma ordenada. Al final, todos trabajamos con un mismo objetivo: que las personas estén seguras y que cualquier situación se resuelva de la mejor manera posible", plantea Calderone. Con su traje de neopreno adosado al cuerpo como primera piel, José Arenas es profesor de artes marciales. Se animó a ser rescatista tras aprender en el Bote Salvavidas de esta comuna y oficializarse en la Armada. Sus implementos al agua: "Chaleco salvavidas (base watch o marpa), aunque no uso aletas". Ahora trota por la arena a lo Rocky Balboa. Descansa.
Reflexiona: esposa e hijas temen por su seguridad. "Me han visto haciendo rescates: yo les miro a la cara y me dicen, 'papá, ojalá que vuelvas porque eres un superhéroe'. Corremos riesgos", dice mientras observa al Pacífico.
REQUISITOS AL AGUA La Autoridad Marítima realiza actividades anuales para asegurar que las playas y balnearios cumplan con las exigencias de seguridad, incluyendo postulantes a la licencia de salvavidas: ser chileno o nacionalizado, tener 18 años, presentar certificados médicos, de antecedentes, educación y cédula vigente, pagando una orden de ingreso para el derecho a examen (10 mil pesos aproximado). La renovación de matrícula para la temporada estival es gestionada por la Armada de Chile (DIRECTEMAR) a través de las Capitanías de Puerto, e implica exámenes que se realizan a fines de año, con convocatorias y plazos para inscripción. Examen teórico: evalúa conocimientos sobre primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar (RCP), reglamentación marítima y técnicas de rescate. Examen práctico: pruebas de suficiencia física en el mar, incluyendo natación de distancia, remolque de víctimas y nado contracorriente.
BOTE SALVAVIDAS Y RESTO DEL AÑO Hugo Montenegro Díaz, capitán del Bote de Salvavidas de Valparaíso, dice que en temporada estival "la institución con casi 140 años de historia de rescate marítimo voluntario mantiene guardia permanente de lunes a lunes". En baja concurrencia, se mantiene al menos una lancha rápida atlántica de 35 nudos (casi 70 km/h), con una tripulación de tres personas (patrón, personal de salud y maniobras/rescate). Emergencias se reciben principalmente a través de la Autoridad Marítima (fono 137)y guardavidas, "hay voluntarios nuestros que se emplean como salvavidas de playa". Acota que el objetivo de la coordinación es cubrir el litoral desde Valparaíso incluyendo Laguna Verde hasta Concón, con embarcaciones propias y de la Autoridad Marítima. "Tenemos reuniones de coordinación con los oficiales de la Capitanía de Puerto con un norte: prevenir ahogamientos y salvar vidas". Inscripciones: informaciones@botesalvavidas.cl. En la región, más de 120 playas no están habilitadas para el baño y 24 sí. Valparaíso: Las Torpederas. Viña del Mar: Caleta Abarca y Balneario Las Salinas. Concón: Los Lilenes y Playa Amarilla.
En tanto, varios consultados coinciden en que el sindicato está impulsando la idea que el salvavidas debe trabajar todo el año (licencia lo permitiría), ya que en vacaciones de invierno y feriados ocurren accidentes en las playas. 1 millón de pesos al mes puede ganar un salvavidas en playas. Empleador corresponderá a quien tenga concesión del espacio. Autor: Guillermo Ávila Nieves La Estrella de Valparaíso. Guardianes de la bahía: historias de salvavidas al rescate en la zona Autor: Guillermo Ávila Nieves La Estrella de Valparaíso.
JOSÉ Y ROLANDO SALAS; HIJO Y PADRE, TRADICIÓN DE SALVAVIDAS EN REÑACA Y QUE COMPLETA MIGUEL SALAS, FAMILIAR AUSENTE ESE DÍA.. EQUIPO DE SALVAVIDAS DE PLAYA AMARILLA EN CONCÓN SE ENTRENA A DIARIO PARA ESTAR ACTIVOS ANTE CUALQUIER EMERGENCIA. VÍCTOR HIDALGO, PLAYA LAS TORPEDERAS: "CLAVADISTAS SON UN PROBLEMA GRAVE".