Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA Corresponsal en España
Sánchez y su “no a la guerra” agudiza su disputa con Trump y su frente político local
Sánchez y su “no a la guerra” agudiza su disputa con Trump y su frente político local Enfrentado desde hace varios meses con Donald Trump por temas que van desde los aranceles hasta Ucrania y Gaza, Pedro Sánchez agudizó en las últimas semanas la tensa relación con el líder republicano, con la guerra en Medio Oriente de fondo.
Entre su “no a la guerra” y su negativa a que EE.UU. utilice sus bases en el territorio español para atacar a Irán, el socialista mantiene su postura como la principal voz crítica de Trump en Europa, en medio de amenazas comerciales de Washington y cuestionamientos de sus rivales políticos. “España no está cooperando para nada. Han sido muy malos”, acusó el miércoles Trump en las afueras de la Casa Blanca. “Puede que cortemos todo el comercio con ellos (... ). La gente de España es fantástica.
Sus líderes, no tan buenos”, apuntó el republicano, quien reiteró así una amenaza comercial que ya había hecho la semana pasada contra Madrid tras el rechazo público de Sánchez a los ataques lanzados por EE.UU. e Israel contra Irán.
Tras esa primera amenaza, Sánchez respondió con un discurso televisivo en el que proclamó su “no a la guerra” y en el que aseguró que España no será “cómplice de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno”. Una postura que “no teme” a Washington Pese a las renovadas amenazas contra España, ayer el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó que “no tememos nada”, al asegurar en declaraciones al canal La1 que “no tendría ningún sentido” que EE.UU. cumpliera con su amenaza comercial. Una postura similar ya había expresado Sánchez durante la semana en una entrevista a eldiario. es, en la que respondió con un “no” a la pregunta de si le preocupa una posible represalia de Trump. Y es que para Sánchez un enfrentamiento directo con Trump no es algo nuevo.
En el primer año desde el retorno a la Casa Blanca del republicano, sus gobiernos chocaron por temas como las fuertes críticas de Madrid contra Israel por la guerra en Gaza; los cuestionamientos de Sánchez a la operación de EE.UU. que dio captura a Nicolás Maduro en Venezuela; y la presión ejercida por Trump para que los miembros de la OTAN aceptaran aumentar su gasto de defensa a un 5% del PIB, algo que hasta hoy rechaza el Presidente español. “Sánchez ha sido coherente en su discurso internacional.
Fundamenta sus posturas sobre Ucrania, Gaza, Venezuela y ahora Irán en el derecho internacional y en la comunidad internacional en general (... ). Sin embargo, en las relaciones con Estados Unidos, Sánchez ha buscado a menudo elevar su voz y su tono por encima de la media. Su objetivo es forjarse un perfil internacional diferenciado por varias razones”, asegura Juan Luis Manfredi, catedrático de Estudios Internacionales en la Universidad de Castilla-La Mancha.
El académico apunta que entre las motivaciones de Sánchez para esto está el hecho de que preside la Internacional Socialista; a que “busca posicionarse como un líder progresista” frente a la ola que representa el avance de figuras como Trump en el mundo; y a que “sabe que la opinión pública española no simpatiza con Trump ni con sus políticas”. “El activismo internacional de Sánchez contempla las próximas elecciones”, asegura Manfredi.
La clave interna En el caso de la guerra en Medio Oriente, el gobierno ha buscado defender desde el punto de vista legal su negativa política a autorizar el uso de las bases estadounidenses de Rota y Morón (ambas en Andalucía). Madrid apunta al convenio que tiene con Washington para el uso de esas bases, y que da a España la última palabra a la hora de autorizar distintas operaciones en ellas que no sean del ámbito bilateral.
En ese sentido, el gobierno de Sánchez asegura que no tiene por qué autorizar el uso de esas bases para la guerra en Irán, al considerar que esta es de carácter “ilegal” y sin “encaje en la Carta de Naciones Unidas”. Pese a esas justificaciones legales, el politólogo de la Universidad Carlos III de Madrid Pablo Simón concuerda con la idea de Manfredi de que el actuar de Sánchez apunta, entre otras cosas, a un objetivo de política doméstica.
“Confrontar con Trump activa un marco muy movilizador para el electorado progresista activa el recuerdo de Irak 2003 y al mismo tiempo coloca a la derecha española en una posición incómoda, porque alinearse con el trumpismo tiene costes reputacionales en España”. EFE n Crítica de Díaz a la UE La vicepresidenta segunda del gobierno español, Yolanda Díaz, criticó a socios de la Unión Europea al apuntar que dentro del bloque “falta liderazgo” para hacer frente a Donald Trump.
“Europa está huérfana en un momento de gravedad histórica”, afirmó Díaz en una entrevista con Politico, en la que estimó que la UE “debería luchar por una Europa que tenga su propia política exterior, que tenga su propia política de autodefensa y que no esté secuestrada por Trump”. “Europa debe apoyar el derecho internacional, los derechos humanos y la democracia (). Dados los tiempos que vivimos, ninguno de nosotros puede permitirse el lujo de permanecer en silencio”, afirmó la vicepresidenta española, quien agregó que “los ciudadanos europeos están en contra de la guerra ilegítima en Irán”. Con todo, los opositores Partido Popular y Vox criticaron la actitud del mandatario al acusar un “oportunismo político” en su negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón, y por poner “en peligro” a España de posibles represalias de EE.UU. “España no gana nada con esta ecuación y corre el riesgo de posicionarse como un oponente político en un momento especialmente delicado. Las consecuencias económicas son manejables. Sin embargo, la dependencia energética de España desaconseja la adopción de un perfil tan definido.
El incremento de los precios de la energía de manera prolongada podría, en última instancia, descarrilar al gobierno actual”, señala Manfredi Desde la izquierda, en tanto, Podemos cuestionó a Sánchez y su mensaje de “no a la guerra” luego de que el gobierno enviase una fragata de la Armada a Chipre, para apoyar la defensa europea en la zona ante ataques de Irán, al considerar que tal acción es “participar en una guerra ilegal”. Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA Corresponsal en España. El socialista se consolida en su posición como voz contraria al líder estadounidense en Europa, en medio de intereses tanto de su política exterior como también en el plano electoral en España.
El mandatario español ha calificado la guerra de “ilegal”: SÁNCHEZ proclamó el “no a la guerra” al cuestionar sus efectos a nivel global y al asegurar que los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán son ilegales.