Columnas de Opinión: Eugenio González, creador del socialismo democrático
Columnas de Opinión: Eugenio González, creador del socialismo democrático Tomás Moulian Sociólogo y politólogo ugenio González fue rector de la Universidad de Chile entre 1963 y 1968. Pero fue mucho más que eso: fue un personaje versátil que escribió ensayos, cuentos y novelas. Entre sus ensayos destaca la fundamentación teórica de los principios del Partido Socialista. Entre sus novelas hay que considerar Más afuera, en la cual relata lo que pretendió realizar Carlos Ibáñez cuando fue dictador entre 1927 y 1931, además de su propio sufrimiento como exiliado político. Sin embargo, la principal importancia de Eugenio González es que puede considerarsele el precursor del socialismo democrático. Esto lo expone magisE tralmente Alejandro Witker en su bello libro Eugenio González: Socialismo y democracia.
Hay que partir señalando que fue ministro de Educación de la "República Socialista". Esta ocurrió en un momento mundial interesante y acogedor: en Nicaragua ya operaba Sandino; en El Salvador tenia lugar la insurrección campesina de 1932, donde fue asesinado Farabundo Marti; y en 1933 se producía una revolución en Cuba. Eugenio González fue, además, decano del Pedagógico, senador, novelista y un temprano critico de la URSS debido al desarrollo de un socialismo burocrático en dicha nación. También es él quien acuña la tesis de que el socialismo no debía estatizar, sino más bien socializar. La diferencia estriba en la participación de los trabajadores, la cual es el eje de la socialización, a diferencia de la mera estatización. González participó en la creación de una "nueva izquierda" que buscaba fusionar el socialismo con la democracia y que proponia la unidad latinoamericana. Para i, solo el socialismo era una alternativa válida. A través de su legado, regresaría al mundo la esperanza tras el desastre del fin de la URSS y el derrumbe del Muro de Berlin. Mediante su implementación, se podría enfrentar al capitalismo, especialmente al neoliberalismo que domina el mundo en la actualidad. Entre sus aportes, hay que insistir en la idea de que el socialismo no es estatista ni busca reforzar el poder del Estado. Para este idcólogo, el verdadero socialismo estaba muy lejos del modelo soviético, donde el Estado lo era todo.
En su célebre polémica de 1953 en el Senado, donde debatió con el liberal Raúl Marin Balmaceda, afirmó con énfasis: "Ni tirania del mercado ni tirania del Estado". Y continuo diciendo: "Queremos una economia para el hombre y no para el Estado". A ese socialismo participativo, González le asignó la tarea de fundar una "republica democrática de trabajadores" en la cual el socialismo y la democracia se conectan hasta hacerse una sola..