Diagnóstico temprano, el primer paso para generar un entorno más comprensivo
Diagnóstico temprano, el primer paso para generar un entorno más comprensivo Aunque en cada individuo se manifiesta de diversa manera, las primeras características del autismo se pueden observar en la primera infancia.
Ciertas señales como menor contacto visual o respuesta al nombre, diferencias en el desarrollo del lenguaje o menor interés en la interacción social son algunos de los indicios que abren la posibilidad a que el niño o niña pueda tener autismo.
Pavel Zhbankova, académico de Terapia Ocupacional de la Universidad San Sebastián, explica que la evidencia actual da cuenta que el diagnóstico se puede realizar entre el año y medio y los dos años de edad, siempre y cuando haya un equipo multidisciplinario preparado y se usen herramientas actualizadas.
Sin embargo, confirmar que el diagnóstico se mantendrá en el desarrollo aumenta con la edad, por lo que se requiere de un seguimiento durante el crecimiento del niño o niña. "En la práctica, en Chile desde APS, se realiza entre los 2 y 4 años. Igualmente, aunque ha crecido el conocimiento de las diferencias entre niños y niñas con TEA, seguimos ante el retraso y subdiagnóstico de la niña por sobre el niño", agrega.
Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia, de acuerdo con el profesional cuando un niño o niña con autismo es diagnosticado en la primera infancia se genera una oportunidad valiosa para que las familias puedan adaptarse progresivamente al desarrollo de su hijo o hija con mayor apoyo y menos incertidumbre. "A su vez, el diagnóstico temprano facilita que el niño o niña acceda oportunamente a servicios, apoyos e intervenciones, así como a experiencias tempranas fundamentales para su desarrollo.
En este sentido, los primeros años de vida, especialmente antes de los 3 años, son clave, ya que se caracterizan por una alta plasticidad neurológica, es decir, la capacidad del sistema nervioso central para aprender y desarrollar habilidades sociales, comunicativas y adaptativas que serán esenciales a lo largo de su vida", detalla el académico de la USS. Además, detectar el autismo de manera oportuna favorece una mirada más comprensiva hacia el niño o niña, tanto en su familia como en su entorno. Esto permite incorporar desde etapas tempranas los apoyos y ajustes necesarios, contribuyendo a reducir o mitigar posibles dificultades socioemocionales y conductuales a lo largo de su desarrollo. Aunque existen señales que pueden indicar que el niño o niña puede tener autismo, en ocasiones estas pasan desapercibidas o ignoradas por desconocimiento.
Factores que pueden ocasionar que no se diagnostique a tiempo, generando consecuencias. "En primera instancia retrasa el apoyo y guía que pueden tener las familias para comprender y acompañar el desarrollo socioemocional de niños y niñas con TEA, sometiéndose aún más a cuestionamientos, prejuicios, discriminación y desorientación, impactando el desarrollo y acompañamiento directo del niño o niña con TEA", comenta Zhbankova.
Esto ocasiona que el niño o niña se pierden ventanas de oportunidad del desarrollo que existen a edades tempranas, y podrían impactar en la adquisición de algunos aprendizajes o hacerlos más lentos, pero además, impactan en ausencia de apoyos necesarios en la experiencia familiar, social y y educacional porque es obligación educacional. del Estado asegurarse de ello y que busquen apoyo en fundaciones de personas TEA, porque no están solos en un camino diferente". Adaptarse ante esta condición Para las familias adaptarse a un hijo o hija con autismo puede ser un desafío, en especial si no cuentan con un conocimiento previo sobre esta condición. Ante este escenario el académico de Terapia Ocupacional recomienda: "Saber que su hijo o hija no cambia por el diagnóstico, es el mismo niño o niña que usted ama, quiere, con virtudes y dificultades.
Lo que cambia es que ahora presenta cierta orientación que permite mejorar las probabilidades de desarrollar el máximo potencial de su hijo o hija, que tiene una ley que debe conocer para acceder a beneficios y evitar vulneraciones de derechos, que puede acceder a una red de apoyos en el sistema de salud Un compromiso país Desde 2023, el Estado de Chile cuenta con un marco formal para abordar el autismo a través de la Ley 21.545, una normativa que impulsa la detección temprana, el diagnóstico oportuno y el acceso a apoyos adecuados para las personas dentro del espectro.
Esta ley marca un cambio relevante al situar el tema no solo en el ámbito clínico, sino también como una responsabilidad institucional, involucrando a los sistemas de salud y educación en la promoción de estrategias de identificación precoz y acompañamiento, especialmente en etapas clave como la atención primaria y la educación parvularia.
PRIMERAS SEÑALES Desde el año y medio a dos años se puede observar algunas diferencias de comunicación social relacionadas con el escaso contacto visual, ausencia de gestos comunicativos como apuntar con el dedo o mostrar objetos de interés para comunicar. "Otras señales son falta de respuesta al nombre y retraso o ausencia del lenguaje.
Hay patrones que se repiten o son se mantienen rígidos, tales como dormirse siempre de la misma forma sin modificaciones, escuchar la misma música, preferir mismos colores, ver el mismo dibujo animado una y otra vez o respuestas emocionalmente fuertes o atenuadas a estímulos sensoriales, como sonidos, texturas, temperaturas, luces u otras", añade Pavel Zhbankova, académico de Terapia Ocupacional de la USS.
En Chile desde el Ministerio de Salud se recomienda derivar a evaluación especializada cuando existe sospecha o presencia de estas señales, evitando retrasar el diagnóstico. "El diagnóstico temprano favorece una comprensión acogedora al niño, la familia y su entorno". PAVEL ZHBANKOVA, ACADÉMICO DE TERAPIA OCUPACIONAL USS.. Reconocer y diagnosticar en las primeras etapas de la infancia es clave, permite iniciar intervenciones terapéuticas que favorecen el desarrollo y orienta a las familias en la construcción de un entorno comprensivo y contenedor desde los primeros años. Por: Rodrigo M. Ancamil [ RECONOCER PARA GUIAR Y FORTALECER ] "El diagnóstico temprano favorece una comprensión acogedora al niño, la familia y su entorno". PAVEL ZHBANKOVA, ACADÉMICO DE TERAPIA OCUPACIONAL USS. Diagnóstico temprano, el primer paso para generar un entorno más comprensivo.