Autor: Claudia Szita Ceroni académica Escuela de Psicología, Universidad Andrés Bello
Columnas de Opinión: La violencia de opinar de todo
Columnas de Opinión: La violencia de opinar de todo Vivimos tiempos en que el silencio parece intolerable. Apenas alguien expresa una idea, surge otro para contradecirla, no desde el diálogo, sino desde el ataque. Ya no conversamos para comprender, sino para imponer. Da igual si hablamos de una receta, una relación, una postura política o la crianza: la urgencia de decir "no estoy de acuerdo" viene cargada de violencia. Las redes sociales nos acostumbraron a la vitrina permanente. Mostramos nuestras vidas y, con ello, diluimos la frontera entre lo íntimo y lo público. Se instaló la creencia equivocada de que "si lo compartes, debo opinar". Pero el problema no es la opinión, sino el tono, la descarga emocional que muchas veces encubre heridas propias. La rabia digital no se queda en las pantallas. Se filtra en las calles: en el bocinazo impulsivo, en la pelea cotidiana, en el grito fácil. Estamos cansados, irritables, tristes. No lo decimos, pero se nota. Y así los vínculos se vuelven más frágiles, más impersonales, casi artificiales. Terminamos relaciones por mensaje, criamos desde el agotamiento y reaccionamos a desconocidos como si fueran enemigos íntimos. Cuando el mundo avanza más rápido de lo que podemos procesar, respondemos desde la supervivencia. Autor: Claudia Szita Ceroni académica Escuela de Psicología, Universidad Andrés Bello. COLUMNA