Autor: CLAUDIA CAMPAÑA
Valdivia: patrimonio descuidado y un museo inconcluso
Valdivia: patrimonio descuidado y un museo inconcluso La ciudad de Valdivia está situada en un paraje bellísimo la naturaleza es frondosa, los ríos son navegables y abundan los humedales.
Fue fundada el 9 de febrero de 1552 por el conquistador español Pedro de Valdivia (1497-1553), quien la bautizó como “Santa María la Blanca de Valdivia”. A mediados del siglo XIX llegaron los primeros inmigrantes alemanes, cuyo impacto se hace evidente al recorrer la ciudad pues no solo aportaron al desarrollo agrícola e industrial según lo establecía la Ley de Colonización de 1845, sino que contribuyeron con mucho más. Valdivia es la ciudad natal de mi familia materna (descendientes de inmigrantes alemanes) y la visito al menos una vez al año. Este febrero fui nuevamente a ver la casa que el colono Carlos (Karl) Anwandter construyó alrededor de 1860 en la Isla Teja y en la cual vivió con su familia.
De profesión farmacéutico, Anwandter (Luckenwalde, Prusia 1801-Valdivia 1889) hizo muchísimo por esta ciudad, creando por ejemplo la Cervecería Anwandter, cuyas instalaciones ubicó muy cerca de su casa a orillas del río CalleCalle, dando así trabajo a muchos. Junto con ello, lideró la fundación de la Primera Compañía de Bomberos de la localidad “Germania” y participó en la creación tanto del Club e Instituto Alemán como del Cementerio Alemán, entre otras instituciones.
Cuando se nacionalizó señaló: “Seremos chilenos honrados y laboriosos como el que más”, añadiendo que “defenderemos a nuestro país adoptivo uniéndonos a las filas de nuestros nuevos compatriotas”. Declarada Monumento Histórico Nacional el 29 de octubre de 1981, la que fuera la residencia de la familia Anwandter es actualmente una casa-museo, si bien se la conoce a partir de 1972 como “Museo Histórico y Antropológico Mauricio van de Maele” lleva el nombre del profesor belga (1914-1986) que colaboró a preservar el patrimonio valdiviano y que ejerció en la Universidad Austral.
Por lo anterior, es esperable que esté bien cuidada, aunque al llegar constaté con desazón que sus jardines estaban incluso más desatendidos que el año pasado, con la escala al embarcadero todavía rayada y la basura que sigue acumulándose alrededor.
Durante las vacaciones visitamos lugares diferentes a los de nuestra cotidianeidad y, acaso por ello, allí notamos lo que no perciben quienes los habitan a diario, pero ¿ se puede no advertir tal descuido? ¿ Nadie puede ocuparse del entorno de la casa-museo, o al menos regar, plantar flores, barrer las hojas y la basura, reparar la pileta oxidada y las banquetas ajadas? Al interior de la casona cuyo exterior necesita una mano de pintura los salones, en tanto, permiten visualizar cómo vivían algunos colonos del siglo XIX y conocer colecciones tanto de platería como de textiles mapuche, además de objetos que datan de la conquista española.
Fui en dos ocasiones, sin embargo, la segunda vez no pude ingresar pues un cartel manuscrito explicaba: “Cerrado momentáneamente por corte de luz”. Muy próximo a la casa se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia (MAC Valdivia), ubicado en las antiguas bodegas de la Cervecería Anwandter, que la familia vendió en 1916 a Compañías Cerveceras Unidas (CCU). Estas se destruyeron durante el megaterremoto del 22 de mayo de 1960 y, lo que quedó de la cervecería, incluidos los terrenos de la casa-museo, fueron adquiridos por la Universidad Austral (UACh) en abril de 1967, conformando lo que se conoce como el Campus de los Museos UACh.
En el lugar de las ruinas de CCU se habilitó en 1994 el MAC Valdivia, donde Hernán Miranda Castillo (1949-2021), quien por años fuera su director, organizaba exposiciones intentando gestionar al mismo tiempo su restauración y ampliación. Iniciados en 2019, los trabajos quedaron paralizados por conflictos legales, con la obra gruesa detenida desde 2022. Hoy en día nada más los jotes disfrutan la vista privilegiada del lugar; dichas aves rapaces, posadas sobre la construcción inconclusa, miran hacia el mercado prestas a volar y recoger restos de comida.
Es lamentable que el edificio del MAC Valdivia aún no se haya terminado: la ciudad y la UACh merecen un Campus donde la ex-Casa Anwandter y el Museo de Arte Contemporáneo construcciones tipológicamente distintas pero continuas y contiguas, aporten al paisaje de la ciudad y colaboren a preservar la memoria local y su acervo patrimonial. Ojalá pronto la postal valdiviana incluya ambos museos que, abiertos e interrelacionados y en medio de un entorno bien cuidado, doten a la región de un centro cultural de excelencia. AÑAPMACAIDUALC MUSEO HISTÓRICO ANTROPOLÓGICO MAURICIO VAN DE MAELE MAC Valdivia Lugar: Av. Los Laureles s/n Isla Teja, Valdivia Autor: CLAUDIA CAMPAÑA. Crítica de arte MUSEO HISTÓRICO ANTROPOLÓGICO MAURICIO VAN DE MAELE MAC Valdivia Lugar: Av. Los Laureles s/n Isla Teja, Valdivia Escalera hacia el embarcadero Casa Anwandter. Obras paralizadas MAC Valdivia, febrero 2026.