Editorial: El salmón chileno frente al estancamiento productivo
Editorial: El salmón chileno frente al estancamiento productivo La industria del salmón chileno, segunda en importancia dentro de las exportaciones nacionales, enfrenta un escenario complejo. Aunque los envíos al extranjero crecieron en 2025 y alcanzaron los US$6.552 millones, este avance no logra revertir la contracción acumulada en los años anteriores. El resultado es un cuadro de estancamiento productivo que pone en duda la capacidad de sostener un crecimiento estructural. El repunte reciente se explica por eficiencias operativas, diversificación de formatos, innovación en procesos y efectos del tipo de cambio. Sin embargo, no responde a una expansión real de la capacidad productiva. Japón, Estados Unidos y Brasil concentran los principales flujos, aunque se ha avanzado en la diversificación hacia otros mercados asiáticos. El salmón Coho se consolida como producto relevante, pero la estabilidad en volúmenes e ingresos se logra a costa de absorber mayores costos y enfrentar restricciones normativas cada vez más exigentes. El escenario externo también añade presión. La imposición de aranceles en mercados clave afecta directamente los resultados operacionales y resta competitividad. La industria ha demostrado resiliencia, pero esta no puede ser la única estrategia de desarrollo. El futuro del salmón chileno exige condiciones habilitantes que permitan invertir, producir y crecer de manera sostenible. La relevancia de este sector para el sur austral y para la economía nacional no puede quedar atrapada en la mera capacidad de adaptación.
Se requiere una visión clara y políticas que impulsen un crecimiento estructural, capaz de sostener el liderazgo mundial y asegurar el aporte económico y social de esta actividad.. "La industria mantiene ingresos estables, pero sin expansión real de su capacidad productiva"