Irán amenaza a Washington ante posible incursión terrestre, y crecen riesgos en el mar Rojo
Irán amenaza a Washington ante posible incursión terrestre, y crecen riesgos en el mar Rojo E.
G. E n una nueva escalada de tensiones en Medio Oriente, Irán advirtió ayer a Estados Unidos que cualquier operación terrestre podría terminar con la “humillante captura” de sus tropas y amenazó con atacar el portaaviones “USS Abraham Lincoln”, desplegado cerca de las costas iraníes. La ofensiva también está tensionando los mercados energéticos mundiales, y la Unión Europea alertó ayer de posibles perturbaciones económicas si los hutíes bloquean rutas estratégicas en el mar Rojo.
“La agresión y la ocupación no traerán más que una humillante captura, el desmembramiento y la desaparición de los agresores, y los soldados estadounidenses serán buen alimento para los tiburones del golfo Pérsico”, lanzó el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, un portavoz del comando conjunto de las fuerzas armadas iraníes, según informó la agencia Tasnim. El militar añadió que Irán está preparado desde hace tiempo para una eventual intervención terrestre y advirtió que responderá con contundencia a cualquier intento de ocupación de su territorio.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Qalibaf, quien se ha convertido en el portavoz más visible de Irán desde el inicio de la guerra, acusó, por su parte, a Estados Unidos de planear “en secreto” una ofensiva terrestre, mientras lleva a cabo públicamente esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto. “Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre”, acusó en un comunicado. “Nuestros hombres esperan la llegada de los soldados estadounidenses sobre el terreno para atacarlos y castigar de una vez por todas a sus aliados regionales”, añadió.
Además, el jefe de la Marina del Ejército de Irán, Shahram Irani, afirmó que el portaviones estadounidense “USS Abraham Lincoln” será atacado si se pone a distancia de tiro, y los Guardianes de la Revolución amenazaron con atacar universidades estadounidenses en Medio Oriente, después de que ataques aéreos israelíes alcanzaran varias universidades, incluidas algunas que Israel afirmó que se utilizaban para investigación y desarrollo nuclear. Desde hace semanas, el Presidente Donald Trump mantiene la ambigüedad sobre la posibilidad de una incursión en terreno.
Pero el sábado el Washington Post, que cita a responsables estadounidenses anónimos, reveló que el Pentágono se prepara para llevar a cabo operaciones terrestres de varias semanas en Irán, que no serían una invasión a gran escala, sino incursiones en territorio iraní de las fuerzas especiales, en momentos en que el Comando Central de EE.UU. (Centcom) informó del despliegue del buque de ataque anfibio “USS Tripoli”, con 3.500 efectivos adicionales.
En el plano militar, en tanto, Irán reivindicó ayer ataques contra dos de las principales plantas de aluminio del mundo, en Baréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU), reavivando los temores de grandes perturbaciones para la economía mundial tras un mes de guerra.
Mientras que Irán e Israel continuaron bombardeándose mutuamente: Teherán afirmó que atacaron con misiles balísticos un complejo industrial en el sur de Israel, mientras que el Ministerio de Energía de la república islámica reportó apagones en la capital y regiones cercanas tras “ataques contra instalaciones eléctricas”. El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, además, anunció que el ejército ocupará más territorio en el sur de Líbano, con el objetivo de “neutralizar de forma definitiva la amenaza de una invasión” de combatientes de Hezbolá. Presión sobre rutas energéticas A esta escalada se suma la reciente presión sobre el mar Rojo de parte de los hutíes en Yemen.
Desde el inicio de la guerra, Irán bloquea el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, lo que ha provocado una crisis energética global. De Bangkok a Berlín, de Tokio a París, los gobiernos multiplican las medidas de emergencia para intentar contener la escalada de precios. El precio del barril de crudo Brent llegó ayer a 115 dólares, frente a los 70 dólares previos al inicio de la guerra. Esta crisis energética podría agravarse aún más con la entrada en guerra de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, que el sábado lanzaron misiles contra Israel.
Desde sus posiciones estratégicas, los hutíes tienen la posibilidad de obstaculizar la circulación en el estrecho de Bab el Mandeb, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
En ese marco, la misión naval de la Unión Europea (UE) Eunavfor Aspides alertó ayer que los nuevos ataques de los insurgentes podrían marcar “el primer paso” hacia una escalada militar más amplia ante la posibilidad de que buques mercantes sean objetivo, tal y como lo fueron tras el estallido de la guerra en la Franja de Gaza.
Por esta razón, recomendó a los buques que “extremen las precauciones”, mientras que instó a los vinculados a EE.UU. e Israel a evitar la ruta “hasta que la amenaza disminuya”. Esta situación, sumado a los ataques continuos contra refinerías, oleoductos, yacimientos de gas y terminales de petroleros en el golfo Pérsico, amenaza con prolongar las consecuencias económicas, señala The New York Times. Esfuerzos diplomáticos En paralelo, los esfuerzos diplomáticos continúan. Pakistán anunció ayer que pronto será anfitrión de conversaciones entre EE.UU. e Irán, aunque no ha habido confirmación de ninguna de las dos partes, y no estaba claro si las conversaciones serían directas o indirectas.
“Pakistán está muy feliz de que tanto Irán como Estados Unidos hayan expresado su confianza en la facilitación de Pakistán” de las conversaciones que tendrán lugar en los “próximos días”, declaró el ministro de Exteriores Ishaq Dar, después de que los principales diplomáticos de Turquía, Egipto y Arabia Saudí se reunieran en Islamabad para abordar la crisis en Medio Oriente.
DESPLIEGUE EE.UU. tiene más de 50.000 efectivos desplegados en Medio Oriente, unos 10.000 más de lo habitual, reportó The New York Times.. Teherán advirtió ayer a Estados Unidos que cualquier operación en terreno podría terminar con la “humillante captura” de sus tropas y amenazó con atacar el portaaviones “USS Abraham Lincoln”. La tensión en Medio Oriente se intensifica con ataques a infraestructuras y presión de los hutíes sobre rutas clave: DESPLIEGUE EE.UU. tiene más de 50.000 efectivos desplegados en Medio Oriente, unos 10.000 más de lo habitual, reportó The New York Times. UNA COLUMNA DE HUMO se eleva en Teherán, capital de Irán, tras un ataque ayer.