Autor: Verónica Salgado veronica.salgado@australosorno.cl
Comedores solidarios: cuando el amor se reparte en platos de comida caliente
En la región existen diversos espacios donde la donación de alimentos y dinero permite que grupos de voluntarios puedan preparar y distribuir raciones alimenticias a personas vulnerables o con adicciones.
Es posible adentrarse en esta realidad social desconocida e invisible a través del relato de quienes gestionan estos actos de amor al prójimo. "La gran mayoría de las personas no tiene idea de que existimos y menos aún de la labor que cumplimos, porque son realidades en las que la sociedad prefiere no involucrarse. Lo bueno es que hay otro grupo que sí participa activamente". Hermana Mariela "Olla Solidaria" en Osorno HACE MÁS DE 30 AÑOS FUNCIONA EL COMEDOR COMUNITARIO MATEO 25 EN OSORNO, DONDE OFRECEN ALMUERZOS DIARIOS.
Comedores solidarios: cuando el amor se reparte en platos de comida caliente a llegada de las lluvias y bajas temperaturas genera también un aumenL to en las necesidades de los más desposeídos, algo que perciben directamente los comedores solidarios que distribuyen un plato de comida caliente a decenas de personas de escasos recursos, muchas de ellas sin un hogar establecido.
Estas iniciativas, que se desarrollan en distintas comunas de la Región de Los Lagos, tienen como principal motor la solidaridad, ya que operan gracias al trabajo voluntario de quienes preparan los alimentos y a las donaciones de mercadería, insumos y aportes económicos que reciben constantemente de particulares y empresas.
El papel que cumplen estos espacios y todas las personas que dedican parte de su tiempo a ayudar a los demás es fundamental, debido a que brindan protección social y garantizan el acceso a una alimentación nutritiva en un entorno limpio, digno y seguro para personas en situación de vulnerabilidad, pobreza o emergencia, que muchas veces ni siquiera pueden acceder a algo tan básico como un plato de comida caliente al día. Más allá de saciar el hambre, estos comedores fomentan la cohesión social, fortalecen el tejido comunitario e impulsan la solidaridad.
En los comedores abiertos, los voluntarios se encargan de preparar alimentos como legumbres, cazuela, carbonada, budín, pollo, carne o pescado con distintos agregados, además de pan, sopaipillas y otras preparaciones que son recibidas con una sonrisa de agradecimiento por los comensales, quienes desde temprano forman filas afuera de los inmuebles esperando recibir atención.
En tiempos de crisis se revaloriza el rol social que cumplen estos espacios, los cuales para la mayoría de las personasson prácticamente desconocidos, al igual que quienes acuden a ellos, pese a coexistir dentro de una misma ciudad.
Desde hace varios meses, el alza en los precios de los alimentos, combustibles y otros insumos ha generado un aumento en la demanda por un plato de comida, pero al mismo tiempo una disminución en los aportes que reciben, así como una menor capacidad de rendimiento de las ayudas económicas destinadas a estos recintos de apoyo social.
Según diversos estudios, la importancia de estos comedores solidarios radica en cinco ejes clave: combatir la inseguridad alimentaria, ya que representan la primera línea de defensa para asegurar que ninguna persona quede sin una comida caliente diaria, entregando raciones a familias de barrios de bajos ingresos, personas en situación de calle, adultos mayores vulnerables, personas con adicciones severas al alcohol y las drogas, pacientes con enfermedades mentales sin tratamiento y personas que atraviesan crisis agudas debido a la pérdida de sus fuentes de ingresos, entre otros grupos. También cumplen un eje nutricional, debido a que previenen la desnutrición y permiten que grupos vulnerables reciban los nutrientes básicos diarios necesarios para un adecuado desarrollo físico y mental. Asimismo, desarrollan un eje de cohesión social, actuando como centros de encuentro donde las personas socializan y rompen el aislamiento en el que suelen encontrarse, fortaleciendo redes de apoyo y contención emocional.
A ello se suma el eje solidario y de voluntariado, mediante el incentivo a la participación ciudadana y el trabajo comunitario, permitiendo que vecinos y benefactores se involucren activamente en el bienestar de su entorno y del prójimo.
Finalmente, existe un eje de dignidad humana, ya que estos espacios ofrecen ambientes seguros, respetuosos y limpios, donde las personas son recibidas sin estigmatización, devolviéndoles un sentido de valor y autoestima que en muchos casos se encuentra profundamente deteriorado. A través del relato de quienes lideran estos comedores solidarios en distintos puntos de la región, es posible conocer el tejido social que permite su funcionamiento, así como el impacto que generan en sus comensales.
HISTORIAS DE AYUDA Las Hermanas Siervas de Jesús, a través del comedor abierto "Olla Solidaria Santa María Josefa", ubicado en la población Quinto Centenario de Rahue Alto, en Osorno, entregan apoyo alimentario a quienes llegan hasta sus instalaciones los días lunes, miércoles y viernes durante todo el año. Esta labor es posible gracias a las permanentes donaciones que personas e instituciones realizan a este comedor abierto que funciona desde hace más de dos décadas.
Mariela Pérez, de la Congregación Hermanas Siervas de Jesús, explicó que desde el año pasado comenzaron a entregar desayunos a 50 personas y aumentaron además la cantidad de almuerzos, pasando de 150 a 180 raciones. "Sin duda es un apoyo enorme para quienes vienen los días en que entregamos las raciones, las que son preparadas gracias a los aportes de voluntarios, organizaciones y comercio que nos apoya, porque eso es clave. Debemos pensar que preparar 180 raciones requiere muchos ingredientes que, gracias a Dios, siempre hemos tenido.
De hecho, para poder aumentar la cantidad de raciones tuvimos que sumar más sillas y mesones, además de loza para servir, y todo eso ha sido posible gracias a las donaciones", argumentó. "La gran mayoría de las personas no tiene idea de que existimos y menos aún de la labor que cumplimos, porque son realidades en las que la sociedad prefiere no involucrarse. Lo bueno es que hay otro grupo que sí participa activamente". Hermana Mariela "Olla Solidaria" en Osorno Autor: Verónica Salgado veronica.salgado@australosorno.cl.
Comedores solidarios: cuando el amor se reparte en platos de comida caliente Relató que la mayoría de las personas que llegan hasta el espacio donde funciona la "Olla Solidaria" corresponde a quienes han sido marginados por la sociedad por distintas razones y que encuentran en este lugar no sólo alimentos, sino también palabras de cariño, respeto y consuelo. "Nosotros llevamos muchos años trabajando y estamos seguras de que la gran mayoría de las personas no tiene idea de que existimos y menos aún de la labor que cumplimos, porque son realidades en las que la sociedad prefiere no involucrarse.
Lo bueno es que hay otro grupo que sí participa activamente mediante la ayuda que entrega para que podamos ofrecer comida, pero también ropa de vestir y de cama, porque las necesidades de estas familias son múltiples. Lo que nosotros hacemos es reflejo de la solidaridad de muchas personas que están detrás con sus aportes, pero también somos necesarios porque aún existen personas indolentes frente al sufrimiento del prójimo", señaló la religiosa. Quienes deseen sumarse como voluntarios o benefactores, pueden hacerlo a través del número celular +56995173508.
En el sector de Alerce Histórico funciona desde fines de 2024 el comedor abierto "Matías Mi Bendición", impulsado por la pastora evangélica Blanca Cuevas, quien junto a su esposo desarrolla una cruzada de amor y apoyo dirigida a quienes están completamente marginados por la sociedad, como personas en situación de calle con alto consumo de drogas y alcohol, trabajadoras sexuales, pacientes con enfermedades mentales sin tratamiento, entre otros. "Nosotros hacemos un trabajo donde Dios quiere que estemos presentes y ayudando a quienes las personas eligen no ver, de quienes la mayoría huye, quienes viven en los llamados rucos o a quienes la droga se apoderó de sus vidas.
A ellos les damos un espacio en un hogar que implementamos hace cuatro años, pero que hace poco más de dos años complementamos con la entrega de 50 raciones de almuerzo de lunes a domingo, lo que es posible gracias únicamente a donaciones, aunque cada día es más complejo, porque la gente también está viviendo momentos económicos difíciles", expresó la pastora.
Explicó que entregar un plato de comida caliente a este grupo de personas tiene un significado mucho más profundo que sólo recibir alimentos. "Acá encuentran conversación, contención, pero también orientación, porque les decimos que dejen los vicios, que se aparten de las drogas, que no dejan nada bueno, que tengan hábitos de aseo y respeten a los demás.
Ellos saben que están muy alejados del buen camino y que se involucraron en una vida que los conduce a la autodestrucción, al punto de que muchas veces ni sus propias familias pueden acogerlos, pero nosotros les decimos que Dios siempre está para sus hijos y que nunca es tarde para renacer", enfatizó Cuevas.
Relató que una de las razones por las cuales decidieron transformarse en una ayuda para el prójimo más desamparado fue precisamente haber conocido de cerca esa realidad. "Cuando tú vives algún grado de desolación en tu vida, cuando tu camino no está en la senda correcta y logras salir adelante, sientes la necesidad de ayudar a otros que están igual o peor que tú. En este caso, el comedor lleva el nombre de mi hijo, que es un milagro de Dios y quien llegó para transformar mi vida. Lo que más agradecemos es la ayuda de quienes constantemente están llevando frutas, pan, legumbres, carne y otros alimentos, porque entregar un plato de comida también es entregar amor a estas personas", manifestó la pastora. UN PLATO DE AMOR Desde hace 30 años funciona el comedor comunitario Mateo 25, asociado a la parroquia San Leopoldo Mandic, ubicada en la población Las Vegas de Rahue Alto, en Osorno.
En el lugar, voluntarios de la comunidad católica preparan de lunes a sábado cerca de 200 almuerzos, los cuales van variando de acuerdo con los alimentos disponibles diariamente y que son entregados a las 13 horas a quienes esperan en el recinto.
El párroco Felipe Fernández explicó que durante los días de invierno aumenta considerablemente la cantidad de personas que llegan en busca de alimentos preparados y calientes, al igual que ocurre durante períodos de crisis económicas. "En estos días tenemos una mayor demanda, porque las raciones que entregamos son 200, pero físicamente en el comedor llegan alrededor de 130 personas a comer acá. El resto viene a buscar comida en sus ollas para compartir con sus familias.
Acá los comensales corresponden en un 30% a personas con adicciones severas, otro 30% a personas con alguna patología mental sin tratar, mientras que el resto es gente que simplemente no tiene recursos para cocinar, porque eso significa no sólo contar con alimentos, sino también con gas o leña, sal, aceite y muchos otros elementos básicos. Ahora, por ejemplo, tenemos casos de personas que perdieron su empleo y no tienen recursos, por lo que recurren a esta alternativa”, expresó el religioso.
Detalló que los alimentos que se preparan corresponden principalmente a comidas calientes con base de caldo, ya que son las que más disfrutan y necesitan las personas debido a las bajas temperaturas que se registran en la zona durante el invierno. "Los comedores solidarios responden a una realidad que la sociedad muchas veces no quiere ver, porque hay quienes piensan que cuando se dice que existen personas que no tienen para comer se está exagerando, pero es una verdad dura.
Quienes llegan acá son personas que la mayoría no quiere ver ni tratar, les dan la espalda, no los escuchan y ni siquiera los miran, pero son seres humanos que merecen ser tratados y respetados como tal. Por eso agradecemos profundamente a los benefactores, porque sus actos de solidaridad son fundamentales para que este tipo de organizaciones puedan seguir ayudando a quienes más lo necesitan", manifestó Fernández. UN PUENTE En la provincia de Chiloé son diversas las acciones sociales que entregan alimentos a quienes más lo requieren. Ensu mayoría operan mediante aportes en mercadería, dinero o trabajo voluntario. Gran parte de estos espacios está disponible a través de redes sociales, donde además se informa cómo las personas pueden colaborar.
Un ejemplo de ello es el "Comedor Esperanza", que desde hace seis años funciona en calle Lord Cochrane 408, en Ancud, Chiloé, donde diariamente se reparten cerca de 45 raciones de almuerzo entre las 12 y 14 horas.
Nelson Alvarado, creador de la iniciativa social, relató que el proyecto comenzó hace más de ocho años como una forma de apoyar a personas en situación de calle. "Primero yo cocinaba en mi casa, con mis propios recursos, y salía a repartir cerca de 25 almuerzos en las calles, pero después opté por instalar un lugar físico donde llega mucha gente, principalmente adultos mayores que no están en situación de calle, pero cuyos ingresos no alcanzan para cocinar", comentó.
Agregó que el rol que cumplen los comedores solidarios es principalmente servir de puente entre quienes desean ayudar mediante aportes y quienes necesitan acceder a un plato de comida caliente en un espacio digno. "Estos espacios enriquecen el alma de quienes realizamos esta labor, porque sentir que aportamos con un granito de arena para ayudar a quienes están en desventaja social es muy gratificante.
También permite ver cómo existen muchas personas que desean colaborar con distintos aportes y, si bien yo también pongo de mi bolsillo, son precisamente esas ayudas las que han permitido que llevemos todos estos años funcionando", explicó Alvarado. 03 (viene de la página anterior) "Estos espacios enriquecen el alma de quienes realizamos esta labor, porque sentir que aportamos con un granito de arena para ayudar a quienes están en desventaja social es muy gratificante". Nelson Alvarado creador de comedor en Ancud Autor: Verónica Salgado veronica.salgado@australosorno.cl. (viene de la página anterior) "Estos espacios enriquecen el alma de quienes realizamos esta labor, porque sentir que aportamos con un granito de arena para ayudar a quienes están en desventaja social es muy gratificante". Nelson Alvarado creador de comedor en Ancud LA "OLLA SOLIDARIA SANTA MARIA JOSEFA", EN RAHUE ALTO, DEPENDE DE LAS DONACIONES PARA PREPARAR LOS ALMUERZOS QUE ENTREGAN. CEDIDA CEDIDA EL COMEDOR ABIERTO "MATÍAS MI BENDICIÓN" EN PUERTO MONTT.