CARTAS: El uso del idioma y el lenguaje
CARTAS: El uso del idioma y el lenguaje Señor Director: A propósito de la columna de Carlos Peña el reciente domingo, me permito agregar que el uso del castellano por los periodistas radiales ha vulgarizado nuestro lenguaje, lo que rompe la tradición chilena de los medios de comunicación.
Es lamentable escuchar a un conductor radial de programas noticiosos, iniciar el diálogo con el entrevistado con la expresión "oiga"; referirse al dinero como "las lucas"; olvidar el uso de las contracciones "del" y "al" diciendo "de el" o "a el"; escuchar el uso de expresiones como "sabís", "tengái", "escuchái", y una larga lista de expresiones vulgares en lugar de su forma correcta.
Y a eso añade el uso reiterado de groserías, el inicio de las frases con el infinitivo verbal, además de usar "cancelar" en vez de pagar, decir "antecedentes anteriores" y un variado tipo de expresiones que demuestran el desconocimiento del uso correcto del idioma y el desprecio --por decir lo menos-del lenguaje culto que ha caracterizado a los medios de comunicación en el país.
Yo entiendo que en la vida corriente se pueda recurrir a este tipo de manifestaciones idiomáticas, pero me parece que quienes escriben o hablan en los medios de comunicación tienen una función como transmisores de la cultura y colaboradores de la función social educativa. ¿Se podrá hacer algo? JAIME HALES Escritor, abogado Reducción de presupuesto en salud Señor Director: Hoy el debate en salud se ha centrado en la reducción presupuestaria de un 2,4% que deberá ejecutarse, equivalente a $413.193 millones. La ministra se ha empeñado en señalar que esta baja no afectará la atención de los pacientes. Sus detractores señalan que esto no será posible y que el mandato se contradice con las crecientes demandas en salud que serán postergadas. Una vez más, como sucede a menudo en salud, la discusión está mal orientada.
Si la forma de ejecutar la reducción comprometida no se hiciera de manera transversal como se ha señalado, afectando a todos los componentes del sistema de salud incluyendo la Atención Primaria, sino mediante ajustes proporcionales a las áreas de ineficiencia, se podrían lograr reducciones incluso superiores a las señaladas sin afectar la atención de salud. Existe la evidencia que hace posible ponderar estos ahorros si se hicieran intervenciones específicas que se estiman pueden alcanzar montos superiores a los propuestos. Entre estas hay que considerar el ausentismo laboral, compras descentralizadas de insumos y medicamentos, subutilización de pabellones quirúrgicos, brechas de ineficiencias interhospitalarias, "overhead" administrativo y sobrecostos asociados a pagos a sociedades médicas.
Es de esperar que si se encauza adecuadamente esta discusión hagamos de esta una oportunidad para que podamos realizar con sentido de urgencia los cambios estructurales que el sistema requiere a objeto de hacer posible que los recursos que demanda salud lleguen a las personas. DR. EMILIO SANTELICES C.
Políticas difíciles pero eficaces Señor Director: En los planteamientos sobre cómo mejorar los apoyos a los estudiantes de educación superior ha ido quedando claro que es injusto e inviable eliminar la gratuidad, pero es necesario analizar si el diseño actual de esas políticas es eficiente en el logro de los objetivos definidos, en un contexto de gran restricción de recursos públicos.
Lo mismo acerca de modificar el CAE, desde cambio de nombre (los símbolos importan) hasta lo relevante: resguardar la equidad y eficiencia en la asignación de recursos estatales y en el pago de lo adeu. - - - - - - - -