Autor: M. CORDANO Y EFE
Nuevo hallazgo arqueológico revela la búsqueda humana por trascender
Nuevo hallazgo arqueológico revela la búsqueda humana por trascender EFE Tumba al sur de Italia con escenas de gladiadores: radores transitaron por ella para acceder al Mediterráneo”, comenta a “El Mercurio” Simone Foresta, miembro del equipo de investigadores y arqueólogo de la Superintendencia de Arqueología de Caserta y Benevento. La tumba se encontraba junto a un tramo de la Vía Apia ubicado entre las localidades de Caudium y Montesarchio. Esta ubicación, según los investigadores, reflejaría el prestigio social del difunto, ya que las élites romanas solían situar sus sepulcros a lo largo de las grandes vías de comunicación.
“El descubrimiento del mausoleo es particularmente significativo porque permite esclarecer el trazado de la principal carretera romana y reconstruir los mecanismos de autorrepresentación de los ciudadanos romanos que habitaban en las proximidades de la antigua ciudad de Beneventum”, señala el especialista, lo que da cuenta de la importancia que desde entonces habría tenido el mostrarse a los demás, incluso tras morir. Los romanos construían una imagen de sí mismos para la posteridad a través de elementos como sus tumbas, su ubicación y también su decoración. “El difunto que mandó construir el mausoleo, que debía recordarlo durante siglos, probablemente fue un financiador de juegos gladiatorios. En efecto, estos espectáculos solían ser pagados por destacados hombres políticos, quienes así conseguían apoyo electoral y accedían a cargos públicos relevantes”, comenta Foresta.
Un monumento funerario romano decorado con escenas de combates de gladiadores del siglo I d.C. y que formaba parte del entorno histórico de la antigua Vía Apia fue descubierto en el municipio de Apollosa, en el sur de Italia, informó el Ministerio de Cultura de ese país.
Las representaciones de gladiadores, poco habituales en contextos funerarios de este tipo, sugieren que el sepulcro habría pertenecido a un ciudadano romano acomodado de la época augustea, probablemente vinculado con el mundo de los espectáculos públicos en la Roma antigua, según los arqueólogos que participan en el proyecto.
La Vía Apia, conocida también como la regina viarum reina de las carreteras, es la vía que conectaba Roma con el puerto de Brindisi y “fue recorrida durante siglos por los antiguos romanos para llegar a Grecia y Oriente: comerciantes, artistas, ejércitos e incluso empePasos a seguir El conjunto fue construido con bloques de piedra caliza y tendría un diámetro aproximado de unos doce metros. Durante las excavaciones se recuperaron cerca de veinte bloques decorados y se identificó la entrada de una cámara funeraria con restos de pintura mural. El hallazgo se produjo después de que un voluntario alertara a las autoridades tras detectar varios bloques de piedra que habrían quedado al descubierto después del desbordamiento del arroyo Serrentella.
Los restos recuperados se conservan actualmente en el centro operativo de la Superintendencia en Benevento, donde podrán visitarse con cita previa, mientras se estudian también proyectos de reconstrucción virtual del monumento para facilitar su divulgación al público. Las autoridades locales han anunciado que estudiarán proyectos para valorizar el área e integrarla en iniciativas de promoción cultural vinculadas al antiguo trazado de la Vía Apia. “Continuaremos con la excavación del edificio y la recuperación de materiales arqueológicos, con el objetivo de presentar en breve una primera reconstrucción del aspecto original del monumento. La meta de las próximas investigaciones es identificar la cámara funeraria y otros elementos decorativos de la tumba monumental. Posteriormente, se buscará precisar su cronología e identificar al propietario”, indica Foresta. Autor: M. CORDANO Y EFE. El monumento destaca por aportar pistas sobre el estatus social del difunto y las formas en que las élites romanas proyectaban su imagen más allá de la muerte. El descubrimiento permite “reconstruir los mecanismos de autorrepresentación de los ciudadanos romanos”, destaca el investigador Simone Foresta.