Autor: Andrés Barrientos Cárdenas, cofundador de Ciudadano Austral
Columnas de Opinión: Modernizar zonas francas y conectar territorios
Columnas de Opinión: Modernizar zonas francas y conectar territorios Chile enfrenta un rezago evidente en la modernización de su sistema de zonas francas. Mientras el comercio global evoluciona hacia redes logísticas integradas y plataformas de servicios de alto valor, la regulación nacional sigue anclada en un diseño principalmente comercial y estático. Organismos como la Unctad han advertido que estos instrumentos hoy explican una fracción relevante del comercio mundial en logística, manufactura avanzada y servicios exportables.
Modernizar la ley no es una discusión tributaria, es una política de competitividad territorial y eso abarca todo el país, no solo las llamadas "regiones extremas". El desafío es pasar desde zonas delimitadas a ecosistemas económicos funcionales: corredores logísticos, nodos aeroportuarios y plataformas de exportación. Esto permitiría integrar política productiva, infraestructura y conectividad. En ese marco, el Aeropuerto Mocopulli representa una oportunidad estratégica. Hoy su demanda depende fuertemente del turismo estacional y tiene serios déficits de infraestructura, así como de servicios.
Sin embargo, si se articula con exportaciones frescas, logística de frío y servicios globales, puede transformarse en generador permanente de tráfico aéreo, y cuya gobernanza pasa por integrar a la discusión diferentes organismos públicos como el MOP, SAG, PDI, gobiernos regionales y municipalidades de la zona, así como también al sector privado desde la salmonicultura, la mitilicultura, comercio, sector turístico y la educación. La experiencia internacional muestra que la reducción sostenible de costos aéreos no se logra subsidiando pasajes, sino generando densidad económica. El caso del Shannon Airport en Irlanda demostró que cuando el aeropuerto se integra a una zona económica productiva, la demanda aérea se vuelve estructural, no estacional. Esto estabiliza rutas, mejora frecuencias y reduce costos promedio por operación. Chile tiene la oportunidad de recuperar su liderazgo en América Latina si explora la integración de modernización de zonas francas con política aeroportuaria regional. No se trata de proteger mercados, sino de crear condiciones para que más actividad económica ocurra y se expanda en regiones. Chiloé puede ser el piloto de una política moderna de desarrollo territorial basada en competitividad real, conectividad y apertura al mundo. Autor: Andrés Barrientos Cárdenas, cofundador de Ciudadano Austral. COLUMNA