Autor: Profesor asociado Instituto de Políticas Económicas UNAB
Columnas de Opinión: Escenarios migratorios
Columnas de Opinión: Escenarios migratorios Benjamín Villena R. a captura de Nicolás Maduro L introduce incertidumbre respecto del futuro de los flujos migratorios desde Venezuela. Un retorno a la democracia y mejores condiciones económicas alentarían a los venezolanos a retornar a su país. Pero una profundización del conflicto podría generar una nueva ola migratoria.
Pese a que Chile es uno de los países más afectados en relación al tamaño de su población, no se ha estudiado el impacto del abrupto flujo migratorio con una intensidad proporcional a su importancia real o percibida. Los estudios disponibles sugieren que la inmigración masiva de la última década ha tenido un impacto negativo moderado sobre los salarios de trabajadores, especialmente hombres, personas de menor calificación e inmigrantes previamente establecidos. Otro efecto notorio ha sido el aumento de la informalidad laboral. Por otro lado, instituciones internacionales han estimado que la migración venezolana ha aportado significativamente al crecimiento del PIB potencial en los países receptores, mediante el aumento del consumo y de una mayor oferta laboral. Sin embargo, buena parte de la población inmigrante se encuentra en condición de subempleo, es decir, ejerciendo puestos con requerimientos inferiores a su nivel de calificación. Para la economía chilena, esto representa una reserva de productividad latente. Si logramos integrar parte de este talento, la capacidad de adaptación tecnológica del país mejora, pues los inmigrantes suelen ser más móviles y proclives a sectores dinámicos. El desafio real es la integración en caso de producirse una nueva ola migratoria. Esto requeriría una política de control de fronteras acorde junto con un fomento a la formalidad que facilite una asignación eficiente al mercado laboral.
Esto también se alinea con una política que promueva la localización espacial balanceada de los migrantes en el territorio para morigerar los efectos negativos sobre salarios, junto con las percepciones de inseguridad que estos flujos generan. La intensidad de los flujos migratorios es, en gran medida, producto de eventos externos incontrolables por la política chilena. Hacer lo mejor posible dadas las circunstancias es la responsabilidad de una política racionalmente concebida y articulada. Autor: Profesor asociado Instituto de Políticas Económicas UNAB.