El regreso del hemisferio como problema
El regreso del hemisferio como problema 141 LE MONDE diplomatique marzo 2026 La nueva doctrina Trump hacia América Latina El regreso del hemisferio como problema por Federico Merke* La captura de Nicolás Maduro es solo una muestra del nuevo enfoque de Estados Unidos hacia América Latina, percibida no como un socio sino como un perímetro a disciplinar En este nueva marca, la región no puede seguir hablando como si estuviera en un tribunal con un hegemón que se comporta como si estuviera negociando en un bazar Durante Durante años se repitió que América Latina se había vuelto irrelevante pan Estados Unidos.
Era una frase cómoda, casi cómoda, casi tranquilizadora:sinoimportamos, tranquilizadora:sinoimportamos, al menos no estorbamos, La nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) del gobierno de Donald Donald Trumpsugiere locontrario la región vuelveal centrn pero no como socia ni como promesa. sino como perímetro a serdisciplinado. Y el cambiono es solo de intensidad.
Es & tono, El documento no selimita a decir que el hemisferio importa: anuncia anuncia que Washington “reafirmará yhará cumplir” la Doctrina Monroey hautiza esa reactivación como el “Corolario Trump”. Para entender qué significa esto, yqué margen real tiene la regi ón. conviene empezar por loobvio: la relación entre Estados Unidos y América Latina nunca fue una historiade dominación lineal ni de abandono absoluto. Fue, más bien, una combinación combinación persistentede asimetría, geograriay ansiedad estratégica, moduladaporciclosde atención selectiva. selectiva. Por dehajn del ruido idcnlógicn4 unas pocas constantes explican bastante de la relación. Demasiado cerca La primera constante es la proximidad. América Latina jamás fue decisiva para el ascenso global de Estados Unidos, pero tampoco pudo ser ignorada. ignorada. Está demasiado cerca para ser tratada como un mundo aparte. La lógica se repitedesde la Doctrina Doctrina Monroe, atraviesa porlaGuerra Friay reaparece reaparece hoycon China: Washington tolera diversidad polirica cii la región hasta que percibe que esa diversidad diversidad se traduce en vulnerabilidad estratégica. La cercan ia rara vez garantiza prioridad positiva; en todo caso. garantizasensihilidad al desorden. La segunda constante es la intermitencia del interés. Estados Unidos altemó largosperíodosde desatención con irrupciones abruptas, cornosucedió cornosucedió a linesdel siglo X1X, entre los 30y losSO, oen los años 90. América Latona desaparece cuando nogenera problemas visibles y reaparece de golpe cuando algo”se desborda”: revolución, misiles, migración. migración. drogas, petróleo, influencia de potencias extra hemisféricas. El interéssigue al riesgo, no al afucto. Lo que cambia entre épocas no es la lógica, sino el umbralque dispara la alarma. La terceraconstanteesel instrunwntalismomoral. instrunwntalismomoral. Washington habló muchas veces el lenguaje de lademocracia, lcwderechos humanosyla libertad, pero selectivamente.
No porque no crea en estas ideas, sino porque las subordinó a consideraciones consideraciones estratégicas: gobiernosautoritarios fueron tolerados tolerados cuando garantizaban orden;gohiernos deinocráticos deinocráticos fueron presionados cuando generaban incertidumbre El problema no es la hipocresía, un rasgocomún a toda potcncia, sino la ilusiónlatinoamericana ilusiónlatinoamericana deque la retóricaequivale acompromiso. Lacuartaconstante es la preferencia por la estabilidad estabilidad antes que la transformación. Incluso cuando Estados Unidos promovió reformas, como como la Alianza para el Progreso o el Consenso de Washington, lo hizo más por temor al colapso que porvocacióitdedesarwllo compartido. El ideal fue un vecindario previsible, ordenado, pero no oecesariarnentepróspero ni equitativo. Cuando la estabilidad estabilidad parece asegurada, el interés sediluve. Laquintaconstanteeselhilateralismoasimétrico. Laquintaconstanteeselhilateralismoasimétrico. Washington prefiere tratarcon los paises individualmente individualmente antesque con la región como un bloque. Eso maximizasu margendemaniobrayminimiza la capacidad latinoamericana de convertir número en poder. Los foros regionales fueron tolerados, y hasta impulsados, mientras no limitaran la libertad de acción estadounidense; cuando lo hicieron, fueron fueron ignorados o simplemente vaciados. Y hay una constante final, más incómoda, que suele contarse mal: la dependencia larinoameri cana de unagramática normativa para compensar debilidad material. Derecho internacional, multilateralismoydiplomacia multilateralismoydiplomacia profesional fueron herramientas herramientas racionales utilizadas por los paisesde la región frente al poder superior de Estados lJnidos. lJnidos. Funcionaron mientras Washington necesitaba necesitaba legitimidad. Funcionan menos ahora, cuandoel hegenión se vuelve más transaccional y menas paciente. paciente. El en-orno frieusarlasen otro momento; fue confundirlascon poder. Esta última constante involucra además una ironia histórica que la región tiende a olvidar. Una partedel repertoriomulúlateralqueAmérica Latina Latina invoca hoy como refugio fue, en buena medida, ensayado por Estados Unidos en el hemisferio antes antes de exportarlo al mundo. LasConferencias Rinamericanas Rinamericanas y la institucionalidad queculmina en la Unión Panamericana operaron como un laboratorio laboratorio temprano de reglas, procediniientosy secretarías secretarías permanentes. No sustituyeron la coerción. perola perola administraron. El nmltilareralismo hemisféricono hemisféricono fueunantidntoconrn el poderftie una forma de canal izarlo. Cuando Washingtondecidióqueya no hay nadaquecanalizar, el refhgioscvolvió frágil. La novedad Trump La nueva Estrategiade Seguridad Nacionalelaborada Nacionalelaborada porelgobiernodeTrump no inventa decem una política hemisférica, pemacelera tendencias latentesyvuelve latentesyvuelve másexplicitasjerarquías queantessedisimulaban. queantessedisimulaban. Lafraseclavedel docurnentoesdificil de suavizar. “Después de años de negligencia, Estados Unidosreafirniarñyharácumplir la Doctrina Manroe. Manroe.
Denegaremos a competidores no hemi. sféricos la capacidad de posicionar fuerzas o capacidades amenazantes, ode poseerocontrolaractivos estratégicanientevitalesen estratégicanientevitalesen nuestruhemisferio”. El texto agrega, con candorprogramátieo, que esta restauración restauración es “potente” y de”sentido común”. Dos cosas llaman la atención. Primero, el documentodefineel documentodefineel hemisferiocomouna condición para laseguidadypmspeddadestadouni&nse noconio unaconiunidad deprovectoscompartidos.
Segundo, laestrategiase organiza bajo un par de verbos extrañamente extrañamente corporativos: “Rnlist ondexpand”. La idea es”enlistar” a losamigosestablecidos paracontrolar paracontrolar la migración, frenar el tráfico de drogas y fortalecer fortalecer la estabilidad; y “expandir” la red, desalentando colaboraciones con otros actores y condicionando alianzas, demaneraderedueirla”influenciaadversana alianzas, demaneraderedueirla”influenciaadversana externa”. Esto abarca desde puertos e infraestructura infraestructura hasta la compra de “activos estratégicos”en sentidoamplio. Hayunpuntoquesuenaa manual& adquisic iones: el Consejo de Seguridad Nacional iniciará iniciará un proceso para “identificar puntosy recursos estratégicos”en el hemisferio”con istasa su protección protección ydesarrolloconjunto”. Noessolo retórica. En enero de2026, lacapturade lacapturade Nicolás Maduro por ftzerzasestadounidenses ftzerzasestadounidenses operó como demostración: tina intervención militardirecta en Sudamérica, presentada, según múltiples lecturas, eomo unasefial aChinay como una reafirmación de limites en el hemisferio. En otras palabras: el “corolario” 110 es una nota al pie; yaes una práctica. Ahí aparece un cambio cualitativo para América América Latina. Duran te décadas, la región le habló a Mishingtonen un idioma especifico. comunicados prolijos, legalidad, foros, equilibrios verbales. Era unagramática defensiva: servia para ganar tiempo, diluir presiones yconvertir asimetriasen procedimientos, procedimientos, Funcionó mientrasdel otro lado había un hegemón previsible que, incluso cuando violaba las reglas, seguía necesitando invocarlas.
El descoloque descoloque actual viene de un detalle no menon Trump uperacon unaconcepción del ptxlerquevalorael efecto inmediato porencinla de cualquier justificación, justificación, Por eso, si hay un rasgo “original” de este momento momento específico es la caída del pudor normativo. El problema no es que Estados Unidos viole el derecho derecho internacional. Eso ocurrió antes, muchas veces; el problema es la disposición a prescindir deél como mareo explicativo. Como sugeria LudwingWirtgenstein, LudwingWirtgenstein, laspalabrassolo”hacencosas” dentro deunjuegocompartido. Cuandoelotrodejadereconocerlas deunjuegocompartido. Cuandoelotrodejadereconocerlas reglas, ellenguaje nofallzqueda nofallzqueda suspendido. De ahí el desajuste peligroso. América Latina sigue discutiendo como si estuviera en un tribunal, tribunal, mientras Washington negociaen un bazar.
La región invnca soberanía frente a un actor que ya no se siente atado por ella; invoca niultilateralismo frente a alguien que lo concibe como obstáculo: invocalegalidad invocalegalidad frente aun liderazgo que privilegia eficacia política inmediata. No es que esos principios principios hayan perdido valor moral: han perdido poderde poderde disoasión. Alternativas para la región Brasil ilustra el dilema.
Lulaprocura un equilibr equilibr io imposible, que consiste en condenar sin escalar, escalar, marcardistancia sin empoderara la derecha derecha pro -Trump, administrarlos impactos de Venezuela Venezuela sin controlarel tablero, En Venezuela, la mediación brasileña terminó pareciendo menos un “liderazgo regional” que un recurso del propio propio Maduro para ganar tiempo; cuando la intervención intervención llega, Brasil queda pragmático, medido y con poco margen para moldear el resultado. Cuba, en cambio, funciona como símbolo. No importa importa tanto por su peso material como por su u tilidad tilidad como advertencia. especialmente cuando el hemisferio se redefine en clavede disciplina. El otro gran estructurante esChina La competencia competencia con Pekín deja deser un capitulo y se vuelve el lente. La EstrategiadeSeguridad Nacional promete promete impedirque”competidoresnohemisféricos” controlen activosvitales yadvierte sobre “incursiones” “incursiones” externas y sus “costos ocultos” en espionaje, ciherseguridad y “deht-trapsÇ además de proponer proponer inducir rechazos mediante “apalancamiento” financiero y terno lógico. La captura de Maduro, además, fue leída como un mensaje directo. China puede ofrecer mercados y tecnología, pero no seguridad seguridad para sus scwioscuandoishingtondedde actuar. En un mundo decadenasdevaloryestúndares, decadenasdevaloryestúndares, esto importa tanto como un discurso. ¿Esto amplia o reduce el espacio de China ene1 hemis ferio? La respuesta no es lineal. En el corto plazo. la demostración de fuerza de Estados Unidos Unidos puede inducircautela: gobiernosmásaversos al riesgo. menos dispuestos a convertir infraestructura infraestructura sensible o tecnología crítica china en un punto de fricción con Washington.
En el mediano plazo, sin embargo, aparece una paradoja: cuantomás coercitiyo sea el en foque estadounidense y cuantas menos alternativas financieras ofrezca, ofrezca, más incentivos deja para que China reaparezca reaparezca como proveedor de última instancia, especialmenteen especialmenteen economías con restricciones fiscales. Lo analizado hasta ahora nos lleva a la parte menos cómoda lasopeiones. La región suele plantearlas como un dilema moral (el clásico binario de resistiro alinearse) cuandoen realidad son un problema de ingeniería política: cómo preservar algún margen en una relación estructuralmeote asimétricacon un hegemón más impaciente. La primera opción es complementar la gramática gramática normativa con una gramática transaccional, transaccional, pero sin renunciar a la primera.
No se trata de abandonar el derecho internacional, sino de dejar derratarlocomo lengua única, En un entorno más crudo, la región necesita hablar explícitamente en términos de intereses y monedas decanihio: migración. narcotráfico. minería. energía, tierras raras, estabilidad logística, cooperación tecnológica tecnológica Frente a un actor que organiza su política bajoel prisma del costo-beneficio inniediato, cooperar inniediato, cooperar sin poner precio equivale a regalar influencia, influencia, Javier Milei, por ejemplo, puede ofrecerle a Trun:p un alineamiento ideológico ruidoso: peroel peroel aprendizaje más útil noes la afinidad, simio la mecánica: en un mundo transaccional, la cercanía no reeniplazala negociación. La segundaopción esconstrui r coaliciones pequeñas, pequeñas, teoláticas y pragaiáticas allí donde los foros foros amplios se traban. No “América Latina” como sujeto retórico, sino acuerdosespecíficos, verificahles, con verificahles, con plazoselarosyheneficins definidos. La tercera opción, más sutil. espracticarla ambigiledad ambigiledad estratégica. En entomos impredecibles, decirmenospocde scrunaformadepreservarmargen. scrunaformadepreservarmargen. No todo desacuerdo requiere pronunciamiento; pronunciamiento; no toda coincidencia debecelebrarse. Hay silenciosque silenciosque protcgenypalahrasqucdelatan. Estahabilidad Estahabilidad es antipática para una región acostumbrada a la sohmacmación declarativa, peropuedc serel priroer priroer paso haciaunadiplomacia más calibrada. La cuarta opción es recuperar la capacidad de coordinación mininiaen torno acostos. Si la legalidad legalidad ya no disciplina, al menos puede hacerlo el costo reputacional y político. Pero solo si se loadministra loadministra sin indignación automática.
Exponer, con sobriedad, las consecuencias regionnlesde una acción acción unilateral (por ejemplo, el costo de reprimir la migraciónode combatir la criniinalidadsincooperación) criniinalidadsincooperación) puede obligar a Washingtonahaceneca%o del resultado, aunque no tema una sanelónjuridica El poder también paga e1 precio cuando secqnivOca; secqnivOca; el desafio es volverlos visibles. Nada de esto garantiza autonomía plena. La pregunta real noes si la región puede “equilibrar” a Estados Unidos no puede. La pregunta es si puede producir la fricción suficiente como paraevitarser tratada como un espaciodócil de ejecución. Y aquí la original idad, si se busca una, está menos en inventaruna inventaruna doctrina larinoanicricanaqueen abandonar la fantasía deque la irrelevancia era libertad. Hoy la región vuelve a ser importante, pero por razones mcnosbenévolas: control migratorio, crimen transnacional. transnacional. recursosestratégicos, contencióndeChina. Ycuandootrosdeiioenpurquéeres contencióndeChina. Ycuandootrosdeiioenpurquéeres importante, rara vez lo hacen en tu beneficio. Quizás aquí esté la conclusión: el “corolario Trum p” no anuncia un nuevo idilio hemisférico, sinoel retorno de una vieja verdad ge mpolítica con modales nuevos. La geografla volvió a importar. La cercaniavolvióaexponer. Yel niultilareralismo. ese refugio que en parte nació como experimento hemisférico, hemisférico, vuelve a mostrarse comolo que siempre fue: útil para canalizar el poder, pero insuficiente para reemplazarlo. En el orden que se construye desde esta visión, la virtud sin estrategia deja de ser sinónimodeéticaypasaaseringenuidad. La región no necesita renunciar a su gramática normativa; necesita aprender a hablar, también, el idioma del podersinquedarposeidaporél. Profesor Asociarla de Relaciones internacionales en la universidad de San Andrés.