LA FIGURA DE PRAT SIEMPRE PRESENTE
LA FIGURA DE PRAT SIEMPRE PRESENTE n una nueva conmemoración E del 21 de mayo en nuestro país, vuelve a surgir la reflexión sobre la figura del Capitán de Fragata, Arturo Prat Chacón, quien, pese al escenario adverso, decidió de igual forma enfrentarse al adversario y dar su vida saltando al abordaje del Huáscar. Pero su imagen va más allá de su hazaña militar.
Historiadores, analistas y sociólogos coinciden en que ha tenido un profundo impacto en la construcción de la identidad chilena, pues su figura no solo representa un acto de valentía, sino que ha logrado consolidarse como una de las más valoradas en la historia de Chile, siendo de las pocas que genera un sentimiento transversal de afecto. "Es un héroe nacional cuya herencia y lo que entregó a Chile ha pasado de generación en generación y lo que hacemos nosotros es volver a resaltarlo, porque esos valores de lealtad, disciplina, heroísmo, patriotismo son aplicables perfectamente bien al día a día, donde se necesita eso para poder recuperar la seguridad, las relaciones humanas, en una sociedad que está cada vez quizás más impersonal", sostiene el Comandante Ricardo Alcaíno Trincado, gobernador marítimo de Coquimbo. Existe coincidencia en que la verdadera fuerza del mito de este prócer no reside únicamente en su trágico final, sino en la coherencia de su vida previa. No fue un militar de carrera tradicional, sino que se posicionó como un ciudadano integral. Abogado, profesor, esposo dedicado y masón, su vida encarnaba los valores republicanos que el Estado chileno buscaba promover.
Su tesis de grado, que proponía reformas a la Ley de Navegación, o su labor docente gratuita en la escuela nocturna para obreros de la Sociedad Benjamin Franklin, revelan a un hombre profundamente comprometido con el desarrollo social y la justicia. "El 21 de mayo en la actualidad es la figura de Prat.
Entonces, al ver y analizar la figura de Prat más allá del marino, sino el ciudadano, el abogado, el profesor, eso le ha dado fuerza y mucho énfasis a poder interiorizarse en el tema de las Glorias Navales", señala el historiador Francisco Aspe Bou.
A su juicio, se trata de un hombre íntegro "que las tiene todas" para proyectar una imagen de ejemplo. "Más allá de si provino de una familia acomodada, es la cercanía como la historia lo ha retratado.
Era un marino que de una forma trató de comunicarse con su hija que falleció, pues no alcanzó a verla, a través de ciertas cosas esotéricas que fueron aprendidas a través de su tío Jacinto Chacón, entonces, esas cosas lo hacen cercano.
Si tú le preguntas a alguien, te dirá que es una figura súper íntegra, a mi gusto tiene lo valórico, tiene lo ideal". Respecto a cómo se ha ido traspasando este relato y si se mantendrá a través de los años, Aspe Bou sostiene que dependerá mucho del currículo que se siga impartiendo en los colegios y especialmente de los profesores. "Él interpreta al chileno ideal, ese que tiene que cumplir con su deber a toda costa, aunque la contienda sea desigual, hay que estar ahí, hay que enfrentar el peligro, a toda adversidad, aunque haya estado en una tormenta.
Es una figura que representa lo valórico a las nuevas generaciones, son los valores de Prat lo que lo hacen trascendental". De acuerdo a su opinión, la mejor descripción de lo que es este prócer fue realizada por nuestra insigne poetisa. "Gabriela Mistral en 1919 en Punta Arena genera un ensayo patriótico y habla de toda la historia de Chile. Cuando llega el momento de hablar del Combate Naval de Iquique dice, ¿Para qué recurrir a Grecia y Roma? si Prat fue toda Esparta.
Es decir, con tan poco, lo dice todo, lo hace grandioso". A eso se agrega, indica, la admiración que su gesta ha despertado también a nivel global. "Es impresionante como ha permeado la historia de Chile, también se le rinde honor en Japón, más que por el gesto, sino por el deber ser, por la valentía, por el deber o lo que logró cumplir con ese deber", especifica el historiador. Por su parte, el sociólogo y académico de la Universidad de Chile, Carlos Martínez, explicó que "Prat es el héroe civil por excelencia vestido de uniforme. No representa la agresión ni la conquista, sino el cumplimiento del deber llevado a sus últimas consecuencias.
Es la noción del sacrificio desinteresado por el bien común, un concepto que hoy en día, en una sociedad fuertemente individualista, cobra una urgencia y una relevancia sin precedentes". Historiadores señalan que las semanas posteriores al Combate Naval de Iquique se registró un aumento exponencial en los enganches voluntarios para el ejército. El campesinado, la incipiente clase obrera urbana y la élite se unieron bajo la consigna de emular el valor de la tripulación de la Esmeralda. En términos estrictamente históricos, se puede afirmar que Prat ganó la guerra en el plano de la moral nacional, unificando el frente interno y asegurando el apoyo transversal al esfuerzo bélico. Arturo Prat Chacón no es, por tanto, una herencia del pasado, sino un referente activo. Su importancia para Chile radica en que estableció el estándar de lo que significa ser ciudadano: la entrega del máximo esfuerzo individual en pos de la colectividad. Su figura sigue siendo el puente que une al Chile de ayer con las aspiraciones de justicia, unidad y dignidad del Chile de hoy.
Su salto al abordaje no duró más de unos segundos, pero su onda expansiva sigue moldeando el alma de la nación a casi siglo y medio de distancia.. El héroe del combate de Iquique con los años se ha logrado posicionar no solo por su hazaña el 21 de mayo, sino que con el tiempo ha sido reconocido por su carácter noble y conciencia social, que lo convierten en un ejemplo no solo en el pasado, sino que también para las nuevas generaciones. GENERA UN SENTIMIENTO TRANSVERSAL DE AFECTO LA FIGURA DE PRAT SIEMPRE PRESENTE.