Autor: POR JUAN IGNACIO ORTIZ REYES FOTO RICARDO WEBER FUENTES
Antonio Walker advierte graves daños en cosechas e infraestructura por intensas lluvias cerrando el verano
Antonio Walker advierte graves daños en cosechas e infraestructura por intensas lluvias cerrando el verano TALCA. La agricultura es, por definición, una actividad que depende de los ciclos de la naturaleza. Sin embargo, cuando se ven alterados por el fenómeno del cambio climático, lo que antes era una bendición -la lluviapuede transformarse en una amenaza directa para el sustento de miles de familias. Esa es la realidad que hoy enfrenta la Región del Maule, donde las intensas e inesperadas precipitaciones en plena época de cosecha han encendido las alarmas del sector productivo. Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), analizó la compleja situación que atraviesan los campos del centro-sur del país. Para el líder gremial y exministro, el problema no es la lluvia en sí, sino la forma violenta y concentrada en que se está manifestando. "Siempre son bienvenidas las precipitaciones. Ahora, ¿cuál es el problema? Que estamos en un contexto de cambio climático y una de las características del cambio climático son lluvias mucho más concentradas", señaló con preocupación. Según los datos proporcionados por el dirigente, se han registrado eventos donde caen más de 100 milímetros en muy pocas horas, una cifra que los suelos y la infraestructura no alcanzan a procesar. En algunos sectores específicos del Maule, el acumulado ha superado incluso los 150 milímetros en breves lapsos, lo que genera un impacto mecánico y biológico inmediato en los huertos frutales. Esta concentración de agua es particularmente crítica dado el calendario agrícola actual.
El Maule se encuentra en pleno proceso de recolección de especies fundamentales para la exportación y el consumo interno. "Estamos viendo unas precipitaciones muy concentradas en los tiempos actuales, dado que el Maule está cosechando kiwi, está cosechando peras, está cosechando manzanas, también estamos cosechando uva de mesa", explicó Walker. El principal enemigo de la fruta madura es la humedad excesiva.
Cuando el agua se acumula en la superficie de productos como el kiwi o la uva de mesa, se crean las condiciones ideales para la proliferación de patógenos. "Todo esto hace que tengamos mayores problemas fungosos, que tengamos mayores problemas de condición de la fruta", advirtió el presidente de la SNA. Pero el daño no se limita a la fruta colgada de los árboles. La fuerza del agua ha provocado estragos en la arquitectura hidráulica que sostiene al Maule.
Walker denunció que se han observado "destrozos en la red de canales, en las compuertas de los ríos y en algunos tranques". Para la SNA, este no es un evento aislado, sino el reflejo de una nueva normalidad climática a la que el Antonio Walker dice que mientras el país aún arrastra las secuelas de una megasequía, el agua llega ahora de forma torrencial, en el momento menos oportuno y con una agresividad que la infraestructura actual parece no poder contener. agro debe adaptarse con urgencia. "Vemos que esta concentración es cada día más recurrente y vamos a ver cómo se nos viene el invierno", sentenció Walker, dejando entrever que la vulnerabilidad del sector es alta ante la falta de una distribución hídrica más equilibrada.
Autor: POR JUAN IGNACIO ORTIZ REYES FOTO RICARDO WEBER FUENTES. · El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) manifestó su profunda preocupación por la alta concentración de precipitaciones -que el lunes superaron los 50 milímetros en sectores ruralesafectando la calidad de kiwis, peras y manzanas, además de causar serios destrozos en la red de riego y canales. IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL AGRO REGIONAL