Autor: Felipe Placencia cronica@cronicachillan.cl
Tres de cada cuatro desocupados de Ñuble están en la provincia de Diguillín
Tres de cada cuatro desocupados de Ñuble están en la provincia de Diguillín ientras en la Región de Ñuble exhibe una aparente mejora en sus inM dicadores laborales, el desempleo no se reparte de forma equitativa. Por el contrario, se concentra con fuerza en un solo territorio.
De acuerdo al último boletín de empleo del INE, de las 19.282 personas desocupadas en la región, 14.771 pertenecen a la Provincia de Diguillín, convirtiéndola en el verdadero epicentro de la presión laboral en comunas como Chillán, Chillán Viejo, Bulnes, Quillón, entre otras. "Ello da cuenta de un elemento bien importante en Ñuble, que refiere a una situación productiva en lo cual se ha ido produciendo una transformación desde actividades más tradicionales, como la agricultura, hacia los servicios, pero que se ha ido realizando con menores niveles de productividad y en un contexto de estancamiento relativo de la inversión, estancándose o derechamente reduciéndose consecuencialmente el empleo en el territorio", analizó el académico de la UDLA, Ariel Yévenes.
Por otro lado, el especialista en desarrollo e inversión, profesor de ingeniería Comercial USM, Renato Segura, explicó que "en zonas rurales la informalidad es significativamente mayor, por tanto, existe mayores oportunidades de encontrar un empleo en dicha condición.
Según el informe del INE, mientras Diguillín tiene una tasa de informalidad de 27%, en Itata y Punilla superan el 36%. Muchos de esos empleos informales, guardan relación con las actividades de la pequeña agricultura o AFC. A primera vista, la tasa de desocupación regional se ubicó en 7,6% durante el trimestre móvil diciembre 2025-febrero 2026, lo que representa una baja de 1,4 puntos porcentuales en doce meses. Sin embargo, en Diguillín, la tasa de desocupación alcanza el 8,5%, superando el promedio regional. En términos absolutos, la provincia registra 14.771 personas sin trabajo frente a 158.699 ocupados, lo que refleja una presión significativa en el principal núcleo urbano de Ñuble. A nivel general, el informe muestra señales positivas, pero que necesitan confirmación en las próximas mediciones. La ocupación creció un 2,6% en doce meses, sumando 5.847 nuevos puestos de trabajo.
Este incremento fue impulsado principalmente por actividades de salud (34,0% ) y construcción (29,4% ), además del crecimiento del empleo asalariado formal, que aumentó en 9,0%. En el período de análisis por tramo etario, el aumento de las personas ocupadas del (2,6%) fue incidido principalmente por el tramo de 35-54 años (6,5%) y 15-34 años (2,2%). Según sexo, el tramo de 35-54 años incidió tanto en el incremento de las mujeres ocupadas (9,6%) como en el aumento de los hombres ocupados (3,7%) No obstante, estos avances conviven con indicadores que invitan a una lectura más cauta.
La tasa de participación laboral se situó en 58,4%, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 54,0%, lo que da cuenta de un mercado laboral que crece, pero aún con espacio limitado para absorber a toda la fuerza de trabajo. Además, aunque la informalidad bajó a 30,5%, todavía representa casi un tercio del total de ocupados. Otro dato esperanzador es que los trabajadores informales disminuyeron un 5,2% en doce meses, lo que podría reflejar tanto una mejora en la formalización como la salida de empleos precarios del mercado. Otro elemento relevante es la distribución de las horas trabajadas.
El aumento del empleo estuvo impulsado principalmente por jornadas de entre 31 y 44 horas (10,0% ) y de 46 horas o más (8,5%), mientras que el trabajo a tiempo parcial disminuyó con fuerza (-12,6% ). Esto sugiere una recomposición hacia empleos más estables, aunque el promedio de horas efectivas trabajadas se mantuvo prácticamente sin variaciones, en 33,1 horas. Pese a estas mejoras, los indicadores ampliados muestran que el problema laboral sigue siendo más profundo.
La tasa de subutilización de la fuerza de trabajo alcanzó el 18,8%, evidenciando que una parte importante de la población no logra insertarse plenamente en el mercado laboral, ya sea por falta de oportunidad o por condiciones insuficientes de trabajo. En este contexto, la situación de Diguillín adquiere un peso determinante. Al concentrar la gran mayoría de los desocupados de la región, esto reflejaría las tensiones del mercado laboral. Es por ello que el informe muestra Ñuble puede dar señales de avances en sus indicadores generales, pero estos no se distribuyen de manera uniforme. El desempleo tiene un rostro concreto y un territorio definido. Y hoy, ese territorio es Diguillín. cz Autor: Felipe Placencia cronica@cronicachillan.cl. CESANTÍA. La intercomuna y alrededores concentra cerca del 77% de los casos según datos del INE. ,LA PROVINCIA REGISTRA 14.771 PERSONAS SIN TRABAJO FRENTE A 158.699 OCUPADOS.