Autor: Marianela Sanhueza Medina Jefa de la Unidad de Género UACh
Columnas de Opinión: Equidad de género: reconfiguración social
Columnas de Opinión: Equidad de género: reconfiguración social H ablar de equidad de género es hablar de distribución justa de los recursos y del poder social en la sociedad.
Por ejemplo ¿ en quiénes descansan mayoritariamente las tareas de cuidado? En Chile se estima que son más de 1 millón las personas que realizan tareas de cuidados, más del 90% de ellas son mujeres y más del 70% no recibe remuneración por esta tarea que es a la vez un trabajo. ¿Por qué la equidad de género permite avanzar en reconfigurarnos socialmente? Porque la equidad de género es bien lúcida y transparente, no sabe de neutralidades, sino de posicionamiento, es a la vez un valor y una valiente herramienta que no teme mirar de frente la segregación horizontal y vertical. Esta equidad es además muy curiosa y le gusta vitrinear entre las tecnologías del género y descubrir cómo ellas se reinventan día a día para continuar influyendo en el ordenamiento social de género. Esta equidad es muy inquieta, le cuesta convivir con el statu quo y con patrones que se elevan como barreras estructurales.
La equidad de género huele a justicia distributiva y sabe mucho de liderazgo activo, sabe que no somos "lo otro", ni tampoco una minoría y, francamente, a esta equidad no le gustan los roles y estatus que se asignan a cada género, más bien opta por identificar nuestro talento y ponerlo en valor. La equidad de género apela a la solidaridad, de hecho, le cuesta avanzar sin ella, no le gusta entrar por decreto, prefiere un "nosotros", un proyecto común construido colaborativamente. Hay que decir que, además, esta equidad es muy sabia y tiene claro que más temprano que tarde ella trae retribuciones para toda la sociedad, particularmente en lo referido a la sostenibilidad de la vida.
La equidad de género respira bien profundo cuando la llaman "beneficio", no solo porque sabe que no lo es, sino porque sabe que detrás de esta etiqueta mal escondida hay un discurso gravitante, construido social, histórica y políticamente, cuyo objetivo es perpetuar la desigualdad de género. Lamentablemente este discurso goza de muy buena salud y en gran parte explica el porqué de la feminización de las tareas de cuidado. Autor: Marianela Sanhueza Medina Jefa de la Unidad de Género UACh. C Columna