Economía azul: el desafío de convertir el océano en una estrategia de desarrollo para Chile
Economía azul: el desafío de convertir el océano en una estrategia de desarrollo para Chile “Nuestro océano, lamentablemente, está cada vez más enfermo y queremos ayudar a través de tecnologías, investigación y estructuras robustas para generar innovación dentro de este territorio”, decía María José Urrutia, directora del Clúster Climático para la Innovación Oceánica (CINCO), a bordo de un buque de la Armada en Puerto Montt durante la segunda jornada de Blue Week 2026.
Entre el 11 y el 14 de mayo estuvo encendida la pantalla azul detrás de cada uno de los más de 30 expositores que tomaron el micrófono para explicar cómo sus industrias, investigaciones o emprendimientos encajan dentro de la economía azul.
El concepto tomó fuerza durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20, realizada en 2012 en Brasil, y se entiende como el uso sostenible de los recursos oceánicos para impulsar crecimiento económico, empleo y calidad de vida sin deteriorar la salud de los ecosistemas marinos. Reúne sectores históricamente ligados al océano y las zonas costeras, como puertos, transporte marítimo, pesca, acuicultura, turismo y energías, junto a industrias que recién comienzan a expandirse, como la descarbonización marítima y la biotecnología marina. Y el capital internacional ya ha comenzado a moverse hacia ese sector. Entre los ejemplos mencionados durante el encuentro estuvo Aqua-Spark Africa Fund, que este año lanzó un fondo de US$ 48 millones enfocado en acuicultura sostenible en África. El año pasado se creó el Asia Ocean Fund, de US$ 75 millones para apoyar proyectos ligados a economía azul, incluyendo energía oceánica, shipping verde, descarbonización marítima y acuicultura basada en biotecnología azul. En Chile, el interés por esta “nueva economía azul” comenzó a instalarse hace poco. En 2023 ya circulaban minutas parlamentarias sobre el tema y en 2025 se organizó por primera vez Blue Week desde la Región de Los Lagos.
El objetivo detrás del encuentro es articular actores y atraer más capital a la zona, algo estrechamente ligado a inviernos que no congelan las aguas y veranos que no las sobrecalientan, factores que ayudaron a convertir al salmón en el segundo producto más exportado del país con más de US$ 6.500 millones de exportaciones en salmón y trucha el 2025.
“Aquí convergen ciencia, industria, emprendimiento y una fuerte conexión con el mar, lo que permite proyectar nuevas oportunidades de desarrollo sostenible para el territorio”, decía el alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, mientras declaraba esa ciudad como la “capital chilena de la economía azul” al tiempo que startups y empresas presentaban sus proyectos de innovación. Había inteligencia predictiva para evitar riesgos con datos satelitales y machine learning o monitoreo de zonas extremas, aunque la mayoría en torno a la acuicultura. Pero en Chile el océano también se encuentra con el desierto, los bosques e incluso el hielo. Con 6.435 km de costa continental e insular, el país posee la décima mayor Zona Económica Exclusiva del mundo, equivalente a 3,68 millones de km2.
Por eso, la segunda mitad del encuentro se trasladó a la sede en Santiago del Congreso Nacional, donde participaron gremios, científicos y autoridades de otras regiones que también ven el mar como una plataforma de crecimiento e innovación. Ahí quedó en evidencia lo amplio del concepto.
Incluso los pingüinos encontraron espacio cuando la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, conoció a Verónica López, gerenta del proyecto de conservación del Pingüino de Humboldt Chile-Perú de la ONG Oikonos, y la invitó a ponerse de pie durante su intervención. “Hoy tenemos apenas dos mil pingüinos en Chile. Si no los protegemos, nos vamos a quedar sin pingüinos”, dijo. En Santiago, Valentina Lagos, miembro de Valparaíso Innovation Ecosystem, defendió la idea de complementar ecosistemas sin pensar que una región debe “ganarle” a otra. Destacó que Valparaíso aporta a la economía azul desde su red portuaria y capacidad logística.
Camila Astorga, gerenta de Regulación de Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades), explicó que las desaladoras pueden jugar un rol clave en la transición climática porque permiten abastecer de agua a industrias y ciudades sin seguir presionando las fuentes continentales. LAS CONDICIONES QUE FALTAN Pero para que todo eso escale, Chile necesita atraer inversión. Y, según Maxime Freyss, de Südlich Capital, aún no están las condiciones para que eso ocurra. El país cuenta con una Política Oceánica Nacional desde 2018, que “no tiene objetivos claros en términos de empleo, participación económica o peso de la industria en el PIB”, señaló.
En contraste, Indonesia publicó en 2024 su Blue Economy Roadmap con el que espera a 2045 duplicar el aporte de la economía azul al PIB, generar 12 millones de empleos y proteger 9,7 millones de hectáreas marinas. “Supieron articular las distintas entidades”, dijo Freyss.
En Chile, en cambio, existen planes separados, pero “no un plan marco estratégico común que entregue una visión de largo plazo de a dónde queremos llegar para la economía azul”. La ministra Ximena Lincolao reforzó ese diagnóstico desde el Estado. “Conozco investigadores haciendo cosas extraordinarias, pero cuando los recursos se asignan concurso por concurso, se pierde la prioridad”, dijo.
Consultada por “El Mercurio” sobre el riesgo de que la economía azul termine reducida a la acuicultura, uno de los pocos sectores donde ya existe financiamiento robusto, señaló que se deben crear ecosistemas de innovación donde los actores sean variados.
“Eso incluye a universidades, centros de formación técnica, startups y pyme”, señala, y agregó que “toda empresa grande empezó pequeña, y Chile necesita que las empresas crezcan, y es bueno que crezcan”. Pero “tienen que nacer primero", explicó, y ese nacimiento requiere dos condiciones que hoy no están dadas, como leyes habilitantes que no sancionen al innovador, y certeza jurídica para atraer inversión. “No hay en Chile incentivos para la inversión de alto riesgo de venture capital. Entonces hay proyectos de ley que nosotros estamos tratando de impulsar que sacan algunas de estas barreras que en otros países no existen.
Blue Week representa más que una semana, es la creación de una coalición que es la primera base de un ecosistema de innovación con una vertical que en este en este caso es oceánica y que tiene un elemento de sustentabilidad que es muy importante”, aseguró. “Si bien Chile exporta productos, el océano es mucho más y tiene desafíos que provocan la innovación y que pueden comercializarse. También datos que, al analizarse, son también productos y servicios que se pueden vender. Entonces, para crear la siguiente materia prima, tampoco lo puede hacer una empresa grande sola. Lo que hay que hacer es crear estos ecosistemas de innovación. Esa es la dirección en la que Chile tiene que ir”, comentó Lincolao. Desde acuicultura y puertos hasta biotecnología marina, descarbonización y datos oceánicos, científicos, autoridades e inversionistas se reunieron en Puerto Montt y Santiago para conversar sobre las condiciones que tiene Chile en este ámbito. El desafío ahora es transformar ese potencial en una hoja de ruta capaz de atraer capital, innovación y nuevos empleos.
CATERINNA GIOVANNINI “(En Chile) no hay un plan marco estratégico común que entregue una visión de largo plazo de a dónde queremos llegar para la economía azul”. MAXIME FREYSS Fund manager de Südlich Capital.. CHILE ES EL DÉCIMO PAÍS CON MAYOR ZONA ECONÓMICA EXCLUSIVA DEL MUNDO Desde acuicultura y puertos hasta biotecnología marina, descarbonización y datos oceánicos, científicos, autoridades e inversionistas se reunieron en Puerto Montt y Santiago para conversar sobre las condiciones que tiene Chile en este ámbito. El desafío ahora es transformar ese potencial en una hoja de ruta capaz de atraer capital, innovación y nuevos empleos. CATERINNA GIOVANNINI “(En Chile) no hay un plan marco estratégico común que entregue una visión de largo plazo de a dónde queremos llegar para la economía azul”. MAXIME FREYSS Fund manager de Südlich Capital. Durante una semana se vivió la Blue Week 2026, evento que generó reflexión en torno a la economía azul en Puerto Montt y Santiago.