Autor: MARISA COMINETTI
El legendario Miguel Torres termina sus memorias, pasa por Chile, ha “vivido muchas crisis” y acepta a regañadientes el “cero alcohol”
El legendario Miguel Torres termina sus memorias, pasa por Chile, ha “vivido muchas crisis” y acepta a regañadientes el “cero alcohol” SÁBADO 25 DE ABRIL DE 2026 Hablar de vino sin alcohol con Miguel Torres Riera (85 años), enólogo, es toda una experiencia.
Sobre todo si el presidente de la antigua bodega española Familia Torres él es la cuarta generación de la viña fundada en 1870 lo hace de cara a las tendencias de consumo que están marcando el rumbo de esta milenaria industria. Las preferencias emergentes se inclinan por blancos, vinos frescos ligeros y frescos, o la baja o nula graduación. Esta última cada vez con más fuerza en los jóvenes.
No obstante, sabe que es una tendencia que está cambiando hábitos y es preocupante, por lo cual hay que estar alerta, reconoce, aunque también llama a educar más sobre el placer y beneficio del consumo moderado de vino.
Esto en el marco de la campaña “cero alcohol” que impulsa desde hace unos años la OMS y que él considera que “está errada”, y en la industria hay que sumar fuerzas para demostrarlo, sobre todo cuando la viñas enfrentan un complejo escenario de contracción. En ese contexto adelanta que impulsará en Chile un centro con ese objetivo tal como lo hizo en España. Pero también cedió al mercado y al tercer intento de su hija Mireia, directora de Innovación y conocimiento y de la bodega Jean Leon, accedió a lanzar una línea de vino sin alcohol. Es Serena que hoy representa entre el 5% y 10% de los ingresos totales del grupo.
Esto es seguir las tendencias del mercado, sobre todo para paliar la compleja crisis que afecta a la industria vitivinícola global, la que para algunos es la “tormenta perfecta”. ¿Usted toma vino cero alcohol? “No, no.. . yo con alcohol.
Me tomo tres copas al día de vino”. Con eso reafirma su formación de enólogo estudió en la Universidad de Dijon e incluso confiesa que tampoco acompaña a su señora, con quien lleva más de 50 años de matrimonio, que por tema de salud ahora está toma vino sin alcohol. Pero al rato y mientras comenta sobre cómo la industria debe adaptarse a los cambios, le pide al directorgeneral de la filial chilena que traiga una botella de Serena para probarlo. “Esta bastante bien”, le dice tras tomar el primer sorbo del rosé Serena. Y repite. Luego se anima por el sauvignon blanc desalcoholizados. También lo aprueba. Finalmente se resiste, pero sabe que es parte del juego.
Torres se incorporó al negocio familiar en 1962 y durante su trayectoria contribuyó a modernizar el sector del vino español con la introducción de técnicas vin í c o l a s c o m o l a fermentación en frío, el cultivo de variedades internacionales y la elaboración de vinos de alta gama.
Lo mismo cuando aterrizó a Chile y cambió la forma de producción e imECONOMÍA Y NEGOCIOS Miguel Torres está casado con Waltraud Maczassek y tiene tres hijos: Miguel, director general de Familia Torres, Mireia, directora de Innovación y conocimiento y de la bodega Jean Leon, y Ana, doctora en cirugía plástica. En la foto la familia junto a una hermana y sobrina. B 9 pulsó los vinos blancos.
De visita en Chile, como todos los años lo ha hecho desde que el grupo aterrizó en 1979, la agenda de Torres incluyó diversas actividades, entre esas el reconocimiento que le hizo Curicó al recibir las Llaves de la ciudad. Este es uno de los diversos premios que recibido a lo largo de su trayectoria. Pese a ello se sigue emociendo. “Fue una ceremonia muy bonita” y recuerda que fue su gran amigo chileno Alejandro Parot quien le mostró las oportunidades del país.
Torres también fue reconocido por el gobierno de chileno en 1996, y le concedió la Orden “Bernardo OHiggins” por su contribución al desarrollo vitivinícola de Chile “Vamos a salir de la crisis” Sobre la crisis global de la industria, Torres, que ha “vivido muchas crisis”, dice, le aplica un descuento: “Siempre las ha habido”, y por eso asegura que “vamos a salir de la crisis, no me cabe la menor duda, y se seguirá tomando vino”. En Chile, la operación logró sortear los malos números, gracias a que han eficientado la operación, recortando costos y fortaleciendo la distribución propia. Eso les permitió equilibrar el peso de los mercado según los ingresos, representando el interno y externo un 50% cada uno. Hoy la empresa cuenta con 350 hectáreas en el país y además de vino, produce pisco.
En el plano personal, Torres este año cumple una década desde que dejó a presidencia ejecutiva, y desde entonces su tiempo lo divide entre las tareas de liderar el consejo del grupo y estar en casa leyendo o escribiendo. Hace un par de meses terminó de escribir sus memorias, que dice serán publicadas por Planeta.
Cuenta que las escribió a mano, “porque te acuerdas más de las cosas”. Aquí uno de los mensajes que busca transmitir es la importancia de la sostenibilidad y el cuidado del m e d i o a m b i e n t e. “También he tratado de reflejar el entusiasmo que produce este mundo cuando lo conoces”. Ambas aristas son parte de las satisfacciones q u e h a l o g r a d o.
S u compromiso con la ecología y su preocupación por el cambio climático le llevaron a crear, en 2008, el programa ambiental Torres & Earth, con el objetivo de reducir las emisiones de CO2 y adaptarse al nuevo escenario climático. Además fundó junto con la bodega californiana Jackson Family Wines, la asociación International Wineries for Climate Action para liderar la descarbonización del sector.
“Somos 170 bodegas del mundo, y es bonito pensar que el vino puede ser un símbolo de esta sostenibilidsad” En el vino fundó junto a otras 12 viñas europeas una agrupción familiar para fomentar el recambio generacional y resguardar la familia. En los planes, cuenta que quiere seguir fortaleciendo la sostenibilidad de la industria, porque el calentamiento global por el cambio climático es insostenible. “No podemos seguir dependiendo del petróleo”, afirma y agrega que en la empresa continuarán fortaleciendo la autogeneración. SU HISTORIA con el vino Miguel Torres ingresó al negocio familiar en 1962. Contribuyó a modernizar el sector del vino español con la introducción de técnicas vinícolas como la fermentación en frío, el cultivo de variedades internacionales y la elaboración de vinos de alta gama. En 1979 puso en marcha una bodega en Chile y, a principios de los años 80, inició la recuperación de variedades ancestrales catalanas, un proyecto que hoy están impulsando con fuerza sus hijos. En 1992 asumió el mando de la empresa tras el fallecimiento de su padre. El grupo cuenta también con viñedos y bodegas en las principales zonas vinícolas españolas Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rías Baixas, así como en y California. Hoy, la quinta generación, donde están sus hijos Mireia. Ana y Miguel, se focaliza en la elaboración de vinos de viñedos singulares y fincas históricas, la viticultura regenerativa y en la recuperación de variedades ancestrales para adaptarse al cambio climático. De cepas, dice que todos los días disfruta de un vino diferente. Autor: MARISA COMINETTI.
El enólogo y miembro de la cuarta generación al mando de la bodega española fundada en 1870, no tiene dudas de que la industria va a salir de la crisis global por la que atraviesa y que “se seguirá tomando vino”. PRESIDENTE DEL GRUPO FAMILIA TORRES: SU HISTORIA con el vino Miguel Torres ingresó al negocio familiar en 1962. Contribuyó a modernizar el sector del vino español con la introducción de técnicas vinícolas como la fermentación en frío, el cultivo de variedades internacionales y la elaboración de vinos de alta gama. En 1979 puso en marcha una bodega en Chile y, a principios de los años 80, inició la recuperación de variedades ancestrales catalanas, un proyecto que hoy están impulsando con fuerza sus hijos. En 1992 asumió el mando de la empresa tras el fallecimiento de su padre. El grupo cuenta también con viñedos y bodegas en las principales zonas vinícolas españolas —Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rías Baixas—, así como en y California. Hoy, la quinta generación, donde están sus hijos Mireia. Ana y Miguel, se focaliza en la elaboración de vinos de viñedos singulares y fincas históricas, la viticultura regenerativa y en la recuperación de variedades ancestrales para adaptarse al cambio climático. De cepas, dice que todos los días disfruta de un vino diferente. Miguel Torres asumió la presidencia de Familia Torres en 2016. Miguel Torres asumió la presidencia de Familia Torres en 2016.