De la competencia a una convergencia regional del cobre
De la competencia a una convergencia regional del cobre IknáI IknáI isis Por Jorge Contollopts, director ejecutivo Cesco La La conversación minera minera en nuestra región ha estado marcada durante años por la competencia. competencia. Competencia por atraer inversión, por acelerar proyectos, por posicionarse mejor frente a los mercados internacionales y por transformarse transformarse en el principal destino destino del capital minero global. Sin embargo, el escenario que comienza a conf igurarse para las próximas décadas obliga a mirar el desafío desde desde otra perspectiva. La magnitud de la demanda futura de cobre es tan grande grande que difícilmente podrá ser resuelta por un solo país. Los distintos escenarios vinculados vinculados a transición energética, electrificación e infraestructura infraestructura muestran una presión creciente sobre la oferta gbbal. gbbal. Diversas estimaciones apuntan a que hacia 2050 el mundo necesitará producir producir entre 14 y 20 millones de toneladas adicionales de cobre para responder a los requerimientos de descarbonización. descarbonización. Esto obliga a ampliar la discusión discusión sobre competitividad minera y sobre la capacidad real de los países productores productores para responder a una demanda de esta magnitud.
La pregunta ya no es solo qué país atraerá más proyectos proyectos o cuál crecerá más rápido, rápido, sino cómo los principales productores serán capaces de responder a una demanda demanda que exigirá una expansión minera sin precedentes. En ese contexto, Sudamérica aparece en una posición particularmente estratégica dentro del futuro suministro global de cobre. Chile, Perú y Argentina concentran una escaia geológica que pocos bloques mineros poseen en el mundo. Solo Chile y Perú representan actualmente cerca del 35% de la producción mundial de cobre, mientras Argentina Argentina comienza a posicionarse como uno de los territorios con mayor potencial de crecimiento futuro.
Visto de manera integrada, el denominado denominado “Triángulo del Cobre” tiene la capacidad de transformarse transformarse en el principal polo global de expansión minera para las próximas décadas, lo que le permitiría transformarse transformarse en un actor determinante determinante en el suministro futuro de cobre. Sin embargo, continúa continúa operando de manera fragmentada. Hoy las compañías mineras mineras no evalúan solamente la calidad de los recursos geológicos, sino que también también observan la capacidad 1 Jorge Contollopts, director ejecutivo Cesco LDc a una convergencia regional del cobre. De la competencia a una convergencia regional del cobre de ejecución, la estabilidad y eficiencia regulatoria, la infraestructura disponible, el acceso a energía, la disponibilidad disponibilidad de agua y la existencia de proveedores especializados. Es precisamente en ese punto donde aparece una oportunidad relevante para el desarrollo de una estrategia estrategia regional más integrada. Chile posee una industria minera minera madura, capacidades técnicas desarrolladas y una red de proveedores sofisticada. sofisticada. Perú mantiene una cartera robusta de proyectos y una importante capacidad de crecimiento productivo. Argentina, en tanto, concentra concentra gran parte de las nuevas oportunidades greenfield y un potencial geológico todavía todavía poco desarrollado en comparación con sus vecinos. vecinos. Las fortalezas de cada país muestran un grado importante importante de complementariedad. complementariedad.
Mientras Chile enfrenta mayores dificultades para expandir rápidamente su producción, debido al envejecimiento envejecimiento de algunos distritos y de procesos de permisos más complejos, Perú y Argentina todavía cuentan con espacio importante importante para desarrollar nuevos proyectos. Al mismo mismo tiempo, Chile posee infraestructura, servicios mineros, capital humano y experiencia operacional que podrían transformarse en un activo regional mucho más relevante. El desafío de fondo es cómo transformar esa complementariedad complementariedad en una estrategia estrategia efectiva de desarrollo regional y captura de valor.
Hasta ahora, la región ha coordnado poco en aquellas capas donde realmente se crea valor, como infraestructura infraestructura compartida, corredores logísticos, integración energética, energética, cadenas regionales de proveedores, desarrollo tecnológico o capacidades de fundición y refinación, las que siguen siendo abordadas abordadas principalmente desde miradas nacionales. Esta falta de coordinación regional limita la posibilidad de capturar una parte más significativa del valor económico, económico, tecnológico e industrial industrial asociado al crecimiento futuro del cobre. La experiencia global muestra muestra que la competitividad minera ya no depende exclusivamente de la geología. geología.
Australia y Canadá continúan siendo referentes referentes globales no solo por sus recursos, sino por la capacidad capacidad de construir ecosistemas ecosistemas mineros articulados, con mercados de capitales profundos, institucionalidad relativamente predecible, legitimidad legitimidad en los territorios y fuertes capacidades de innovación y exploración. Canadá, por ejemplo, se La magnitud de la demanda futura de cobre es tan grande que difícilmente podrá ser resuelta por un solo país.. --r -, J Á4 Codel co Andino. Gentileza Codelco. De la competencia a una convergencia regional del cobre L transformó en uno de los principales centros financieros financieros de la minería mundial. Muchas de las compañías que exploran y desarrollan proyectos en América Latina se financian precisamente a través de sus mercados. Australia, por su parte, destaca destaca por la intensidad de su actividad exploratoria y por su capacidad para acelerar proyectos mediante estructuras estructuras regulatorias más ágiles. ágiles. En ambos casos existe unavisión de largo plazo que entiende la minería como una industria estratégica y no únicamente como una actividad extractiva. En Sudamérica todavía predomina, predomina, en muchos casos, una lógica fragmentada, donde los países compiten entre sí por atraer inversiones inversiones mediante menores exigencias regulatorias o incentivos tributarios de corto corto plazo.
La competencia puede ser tremendamente positiva y generar valor, pero cuando se basa principalmente principalmente en una carrera por reducir estándares o capturar capturar proyectos individualmente, individualmente, corre el riesgo de volverse contraproducente para el desarrollo de largo plazo de la región. El verdadero verdadero desafío global no es qué país logra atraer un proyecto específico, sino cómo asegurar suficiente oferta futura de cobre de manera sostenible, eficiente y competitiva. Responder a ese desafío requerirá mucho más que proyectos aislados desarrollados bajo una lógica lógica puramente nacional. La región tiene hoy una oportunidad oportunidad difícil de repetir. El crecimiento esperado de la demanda de cobre coincide con una cartera relevante de proyectos sudamericanos y con una posición dominante dominante en recursos geológicos. Solo en Sudamérica existe una cartera de cerca de 60 proyectos de cobre en distintas distintas etapas de desarrollo, capaces de aportar millones de toneladas adicionales durante durante las próximas décadas. Pero transformar ese potencial potencial en producción efectiva exigirá algo más complejo que atraer capital. Requerirá Requerirá reducir incertidumbre, acelerar permisos sin debilitar debilitar estándares, mejorar productividad exploratoria, desarrollar infraestructura y avanzar en formas más sofisticadas de integración regional. La discusión va más allá de quien captura inversiones, sino en cómo el Triángulo del Cobre puede transformarse transformarse en un bloque estratégico estratégico capaz de responder de manera más eficiente a la demanda futura. La región puede seguir compitiendo por atraer proyectos, pero al mismo tiempo avanzar en estándares estándares comunes, integración logística, desarrollo de proveedores, proveedores, infraestructura compartida o incluso capacidades capacidades regionales de procesamiento.
Asumamos que el cobre dejó de ser únicamente una oportunidad minera y comenzó a transformarse en una oportunidad de desarrollo regional con implicancias económicas, industriales y tecnológicas mucho más amplias, y probablemente probablemente esa sea una de las principales discusiones que marcarán la minería en los próximos años. mch Corodos de cobre.