Autor: RENATO GALLARDO LARA
Ejecutivo prepara nueva propuesta para intentar “salvar” proyecto de reforma política de Elizalde
Ejecutivo prepara nueva propuesta para intentar “salvar” proyecto de reforma política de Elizalde Fue este lunes cuando la ministra Macarena Lobos (Segpres) levantó el teléfono con un propósito: intentar desenredar los nudos que, en pleno receso legislativo veraniego, mantienen trabado el proyecto complementario de reforma política impulsado por su par de Interior, Álvaro Elizalde. Para ello, la secretaria de Estado convocó ayer a las 12 del día, en dependencias de la Segpres a los diputados que componen la comisión de Gobierno a una mesa de trabajo. A La Moneda llegaron, finalmente, solo dos legisladores: el presidente de la comisión, diputado Rubén Oyarzo (PR), junto a su par y exabanderado de la FRVS, Jaime Mulet. Ambos tienen un rasgo en común: militan en partidos que están a un paso de desaparecer por sus pobres resultados electorales.
De manera telemática participaron el diputado Matías Ramírez (PC), el senador electo Vlado Mirosevic (PL) y la diputada Claudia Mix (FA). Otros convocados, como José Carlos Meza (Republicano), Fernando Bórquez (UDI) y su correligionario Juan Fuenzalida mandaron a sus asesores. Inicialmente, los diputados esperaban que el debate girara en torno a 54 indicaciones presentadas en su mayoría por partidos oficialistas, y que terminaron desnaturalizando la propuesta de Elizalde. “(Pero) no se dio el tiempo para hablar de las 54 (indicaciones)”, dijo Oyarzo, pues se abordaron otros asuntos.
Acuerdo “va a ser difícil” Parte de la discusión giró en torno a propuestas de umbrales mínimos, por parte del Ejecutivo, que algunos de los congresistas consideraron todavía demasiado altos y “amenazantes”. “Haga lo que haga el Ejecutivo por tratar de lograr llegar a acuerdo, va a ser difícil”, previno el diputado Fuenzalida.
El legislador UDI sostuvo que en este proyecto se enfrentan “los intereses de los partidos políticos pymes, versus los intereses de las grandes mayorías (... ), entonces al final uno lo que ve es que están más pendientes de preocuparse de los propios intereses que representan ellos (los partidos que están por desaparecer) que de establecer una modificación y una reforma”. Mulet, aludido implícitamente por Fuenzalida, dijo, en cambio: “Creo que es una posibilidad que haya acuerdo.
No es fácil, todavía hay diferencias bastante notables, pero creo que fue una buena primera reunión”. El optimismo de Mulet se relacionaría, entre otras razones, con un compromiso que suscribió el Ejecutivo: presentar durante los próximos días una nueva propuesta para tratar de acercar posiciones con aquellos i nte g ran tes de la c om isi ón principalmente de partidos “chicos” que rechazan la propuesta original del Ejecutivo. Algunos congresistas, sin embargo, tienen reparos frente a la mesa convocada por Lobos. Fuenzalida, por ejemplo, estima que La Moneda debiera forzar el paso del proyecto a la sala, para que ahí se dirima su futuro. “Si quiere sacarlo adelante, el Gobierno tiene que ponerlo (en tabla) el lunes de vuelta del receso, y que el martes se vote en sala. Punto. Y ahí tendrá que volver al Senado para ver si aprueban o no las reformas que se hacen en la Cámara, y si no, terminará en una comisión mixta”, dijo Fuenzalida.
El mismo diputado aseguró que la propia ministra Lobos habría recon o c i d o q u e l o s apoyos al proyect o s e v i s u a l i z a n aún inciertos. “Parece que no tengo agua en la piscina”, le dijo, según él.
A lo que Fuenzalida le retrucó: “Que sea la sala la que resuelva, ahí vas a tener los votos”. Como sea, los esfuerzos de La Moneda se desarrollan contra el tiempo, pues la administración saliente tendrá apenas unos días en marzo, antes del cambio de mando, para ajustar la iniciativa y tratar de “salvarla”. Inicialmente, el Ejecutivo apostaba a despachar el proyecto antes del receso legislativo de febrero.
Sin embargo, debido a la imp o s i b i l i d a d d e l l e g a r a u n acuerdo, La Moneda tuvo que sacarle la urgencia, lo que, en ese momento, fue interpretado en la Cámara como un indicio de que el proyecto estaba siendo “sepultado”. Panorama cuesta arriba Aquel “freno” al trámite implicó, en la práctica, un revés para Elizalde, quien esperaba incluir la aprobación de esta iniciativa dentro de su legado. De hecho, antes de la pausa veraniega del Congreso, algunos diputados reconocieron que la posibilidad de despachar el proyecto se visualizaba compleja. Entre otras razones, por el escaso tiempo disponible para el trámite.
Pero también por el hecho de que al inicio de marzo y a las puertas del cambio de mando, los congresistas tendrán probablemente puesta la atención en el inicio del nuevo ciclo político, más que en las urgencias legislativas de una administración que finaliza. Podría también jugar en contra del proyecto complementario de la reforma al sistema político que en la primera semana de marzo el Ejecutivo apostaría el grueso de sus fichas a la Ley de Sala Cuna.
Iniciativa que, incluso, el propio Presidente Gabriel Boric se ha encargado de “empujar”, cuestionando con dureza a la UDI. 13 PARTIDOS podrían desaparecer por no alcanzar el umbral mínimo de votación en los últimos comicios Autor: RENATO GALLARDO LARA.
Diputado Fuenzalida (UDI) asegura que la propia ministra de la Segpres habría admitido que la iniciativa —como está— no contaría con los apoyos necesarios en la Comisión de Gobierno de la Cámara, donde se encuentra radicada.
Gestiones contra el tiempo en pleno receso veraniego: 13 PARTIDOS podrían desaparecer por no alcanzar el umbral mínimo de votación en los últimos comicios El diputado Jaime Mulet (FRVS) y su par Rubén Oyarzo (PR) fueron los únicos congresistas que asistieron, de manera presencial, a la reunión.