Autor: POR CLAUDIA RIVAS
"Elizalde y el Presidente están empeñados en poner barreras a nuevos partidos"
"Elizalde y el Presidente están empeñados en poner barreras a nuevos partidos" JAIME MULET, DIPUTADO DEL PARTIDO REGIONALISTA VERDE SOCIAL (PRVS): Ha sido uno de los diputados difíciles de convencer en el marco la tramitación de la reforma al sistema político impulsada por el Gobierno.
A su juicio, lo que se busca es terminar con los partidos chicos -como el Regionalista Verde Social (PRVS) en el que milita y es fundador tras dejar la DC-, por lo que Jaime Mulet apelará para evitar la disolución de la colectividad. "Vamos a recurrir al Tribunal Calificador de Elecciones.
Tenemos plena certeza de que cumplimos con los requisitos que establece la Ley para mantener la legalidad: tener cuatro parlamentarios elegidos vigentes y tenemos al menos un senador vigente, el senador Esteban Velásquez, elegido el 2022 hasta 2030 y ahora elegimos tres parlamentarios más, de manera que hacemos el mínimo de cuatro", dice el representante del distrito 4 en la Cámara Baja (Vallenar, Caldera y Huasco, entre otras comunas). Pero el Servel interpreta que los cuatro parlamentarios deben ser elegidos en la última elección. .. Nosotros estimamos que el Servicio Electoral está equivocado y la Ley nos da el derecho a recurrir al Tribunal Calificador de Elecciones. El Servel estima que su interpretación vulnera el espíritu de la Ley. La ley tiene una regla general, que es la de sacar el 5% del total de la votación en diputados y tiene una excepción que es tener cuatro parlamentarios elegidos y nosotros tenemos los cuatro. Si no le fuera bien con su apelación, ¿cuáles son los pasos a seguir? Si no nos va bien, el partido se disuelve.
Pero no me pongo en esa situación. ¿ Qué viabilidad le ve a la reforma en los 10 días que quedan del actual periodo legislativo? El Gobierno, particularmente el ministro Elizalde y el Presidente Boric, están muy empeñados en poner barreras para la formación de nuevos partidos. Ese es el énfasis que tienen y están proponiendo que para crear un nuevo partido se tengan alrededor de 75 mil afiliados, cuatro veces más que ahora. Eso es impedir, en los hechos, que se formen nuevos partidos; están cerrando o pretenden cerrar el sistema político. Obviamente, desde el punto de vista de la libertad para asociarse y de la conformación de partidos, nosotros encontramos que es una barrera demasiado elevada.
Hoy la ministra de la Segpres decía en la radio que hay disposición del Gobierno para llegar a un punto medio en ese aspecto, ¿cuál sería su término medio? No, yo creo que lo que buscan algunos es poner barreras de entrada, gente que quiere más bien establecer un oligopolio impidiendo nuevos partidos. Ya con la ley actual, con sistema de inscripción obligatoria y voto obligatorio, a los partidos le sube cerca de un 50% la cantidad de afiliados exigida. Si antes para constituir un partido había que tener 18 mil afiliados en todo Chile, aproximadamente, con la actual ley hay que tener cerca de 25 mil.
Llegar a más que eso en los hechos es levantar barreras complejas, si no se corrige otro tipo de cosas. ¿ No comparte la crítica de quienes plantean que la rebaja que se hizo en un momento de exigencias dio pie a las llamadas "PYME políticas", duran un par de elecciones y desaparecen? Depende de cómo se mire. Yo creo que el sistema funciona.
Ahora, por ejemplo, están desapareciendo 13 partidos de 24 -a juicio del Servel-, o sea, más de la mitad, de manera que uno podría entender que el sistema está funcionando bien si no se logran ciertos umbrales. Yo soy más partidario de los umbrales de salida que de entrada. ¿ Cómo así? El 5% o tener cuatro parlamentarios. Es un buen camino para que un partido que se inscribe, si no flota, si no logra los mínimos, desaparezca. Pero poner barreras de entrada es evitar la competencia y así se conforman los oligopolios. Lo que se busca es terminar con la fragmentación. Lo que se busca es satanizar a los partidos pequeños por los problemas de la fragmentación política que la provocan los partidos grandes.
A veces el Partido Socialista tiene cinco posturas distintas, entonces, la garantía de la fragmentación no es eliminar o impedir que haya partidos nuevos, es ordenar a los partidos y eso no está en el proyecto de ley de (Álvaro) Elizalde. Da la impresión de que la reforma del Gobierno y la de un grupo transversal de senadores es complementaria, ¿qué le parece? Hay aspectos de las dos que a mí me gustan.
Se lo planteé a la ministra Macarena Lobos la semana pasada en una reunión que hizo: poner mayores exigencias a los partidos, pero razonable, puede ser doblar la cantidad de firmas; es fundamental también hacer valer los acuerdos colectivos, particularmente los comités parlamentarios, o sea que cada parlamentario no tenga la opinión que le dé la gana; sancionar a aquellos parlamentarios que son elegidos por un partido político y que renuncian, al menos dentro de los dos primeros años, con la pérdida del escaño o con sanciones económicas; y garantizar la democracia interna de los partidos. ¿ Pero da la impresión de que la democracia interna está resguardada o no? Lo que hay que hacer es buscar un equilibrio, porque si no el poder se transfiere a las directivas de los partidos y quien domina los partidos domina el Parlamento. Entonces si usted quiere evitar la fragmentación tiene otro camino, que tampoco quieren, que es el de cambiar el sistema electoral y prohibir los pactos electorales. Esa es una discusión antigua que nunca ha prosperado. No, pero es un camino mucho más justo, porque así permite que cada ideología, cada posición política, se rasque con sus propios votos. Y es una manera justa, a mi juicio, pero a los partidos que están acostumbrados a pactar no les gusta. ATON "Lo que se busca es satanizar a los partidos pequeños por los problemas de la fragmentación política que la provocan los partidos grandes". Autor: POR CLAUDIA RIVAS.
El parlamentario se ha mostrado reacio a aprobar la reforma al sistema político del Ejecutivo, entre otras cosas, porque estima que con ellas "están cerrando o pretenden cerrar el sistema político". "Lo que se busca es satanizar a los partidos pequeños por los problemas de la fragmentación política que la provocan los partidos grandes".