Columnas de Opinión: Permisos, Estado e Inteligencia Artificial
Columnas de Opinión: Permisos, Estado e Inteligencia Artificial Chile enfrenta hoy uno de los principales obstáculos para su desarrollo económico en un lugar poco visible pero decisivo, el sistema de otorgamiento de permisos públicos para la ejecución de proyectos.
La excesiva duración de los procesos, la multiplicación de exigencias y la falta de criterios homogéneos entre servicios se han transformado en un freno real a la inversión, afectando el crecimiento, el empleo y la capacidad del país para responder a sus propias urgencias sociales.
Esta realidad se vuelve aún más crítica cuando el país de be responder con rapidez a emergencias recientes, como los incendios que afectaron a comunas del Biobío, donde la reconstrucción exige un Estado capaz de actuar con la misma urgencia que la ciudadanía.
Esta situación se manifiesta con especial fuerza en regiones como el Biobío, donde proyectos habitacionales, industriales, logísticos y de infraestructura, muchos de ellos necesarios para el desarrollo regional, quedan entram pados durante años en tramitaciones administrativas difíciles de justificar desde un punto de vista técnico. Hoy, esa misma burocracia amenaza también con ralentizar procesos de reconstrucción, reposición de viviendas e infraestructura básica en zonas afectadas por catástrofes, donde el tiempo no es una variable secundaria, sino una condición esencial. Si bien es necesario eliminar todas las regulaciones innecesarias, también lo es mejorar la forma en que el Estado procesa, analiza y decide. En este contexto, la Inteligencia Artificial (IA) representa una oportunidad concreta y aún poco aprovechada. Lejos de reemplazar al funcionario público, la IA puede transformarse en una herramienta de apoyo para aumentar la eficiencia, coherencia y transparencia de los procesos. La revisión automática de expedientes, la detección temprana de errores formales, la estandarización de observaciones recurrentes y la comparación con casos similares permitirían reducir tiempos sin sacrificar rigor. Hoy, la sobrecarga de trabajo y la falta de herramientas modernas generan decisiones defensivas, solicitudes excesivas de información y procesos que se extienden más allá de lo razonable. La lentitud, sin embargo, no garantiza mejores decisiones. Por el contrario, un sistema saturado aumenta la incertidumbre y debilita la confianza, tanto de los inversionistas como de la ciudadanía. Para regiones con capacidades administrativas más limitadas, la incorporación de IA puede además contribuir a una descentralización efectiva, entregando apoyo técnico transversal y reduciendo brechas entre territorios. Un proyecto en Concepción debiera evaluarse con los mismos criterios, plazos y estándares que uno en cualquier otra región del país. Chile necesita recuperar el crecimiento con responsabilidad y los estándares adecuados. Para ello, no basta con declaraciones a favor de la inversión, se requiere un Estado capaz de decidir de manera oportuna, fundada y predecible. Incorporar Inteligencia Artificial en los procesos de permisos no es una concesión al sector privado, sino una decisión estratégica en favor del desarrollo regional, el empleo y el bienestar social. Modernizar el sistema de permisos es también una forma de preparar al país para responder mejor ante futuras emergencias, reconstruir con oportunidad y reducir el costo social de la demora. El mayor riesgo hoy no es avanzar, sino seguir postergando una modernización que ya no admite espera. SERGIO JARA MUNDACA Gerente General Inmobiliaria Valmar.