Autor: Crónica cronica@lidersanantonio.cl
La imagen de la Virgen del Carmen que soldados de la Guerra del Pacífico regalaron a inquilina de la zona
La imagen de la Virgen del Carmen que soldados de la Guerra del Pacífico regalaron a inquilina de la zona "Día del Veterano del 79", como una manera de honrar a todos los soldados y civiles que fueron protagonistas de las campañas contra Perú y Bolivia entre 1879 y 1884, en la Guerra del Pacífico.
Por eso, en un día como hoy, el profesor José Luis Brito quiso contar la historia de una particular imagen de la Virgen del Carmen que permanece en poder de una familia sanantonina después de 142 años y que está relacionada directamente con el conflicto bélico que enfrentó a Chile con Perú y Bolivia.
En un encuentro casual, Brito conoció a Néstor Gabriel Pezoa Vargas, funcionario de Aduanas, quien heredó de su madre la representación de la Virgen del Carmen que, según su testimonio, habría sido entregada a una mujer de su familia por tres soldados chilenos que regresaban a sus hogares tras combatir en la Guerra del Pacífico.
Según la investigación del presidente de la FundaD esde 1944 en Chile se conmemora cada 13 de enero el ción Relicto, el hecho habría ocurrido en 1884 cuando los tres militares, montados a caballo, llegaron hasta la hacienda El Peumo, en el camino a Rapel de Navidad, cerca de El Convento. "Con la ropa desgastada y cansados, aunque victoriosos, solicitaron comida para ellos y sus caballos en el fundo, donde fueron atendidos fraternalmente por una inquilina, que era la tatarabuela de Néstor Pezoa", cuenta.
Ahí relataron que eran soldados y que iban de regreso a sus hogares, probablemente al otro lado del río Rapel, luego de participar en la Guerra del Pacífico que acababa de terminal. "En agradecimiento al alimento entregado por la inquilina, los soldados le entregaron una caja metálica de unos 20 centímetros, en un cuyo interior hay una llamativa Virgen del Carmen.
Lo más probable es que haya sido tomada por los soldados desde alguna iglesia o domicilio particular de alguna ciudad vencida y usada como símbolo de protección", detalla Brito en su trabajo. "Lo interesante de esta historia es que la imagen de la Virgen del Carmen fue traspasada de generación en generación hasta llegar a las manos de Gabriel Pezoa, al igual que todos los antecedentes relacionados con el caso", agrega el investigador. "Por el camino costero que llevaban estos soldados, pudieron ser de Navidad, Matanzas o del valle de Colchagua, desde donde sabemos una veintena de hombres se enlistó en el Ejército para ir a defender a la Patria, aunque esto es solo una hipótesis.
Lo concreto, es que, si montaban caballos, hayan sido soldados de caballería, que regresaban a sus hogares ya desmovilizados al terminar el conflicto con Perú y Bolivia, pero regresaban victoriosos, pero empobrecidos como les sucedió a muchos una vez finalizada la guerra", aporta. Brito también cree que probablemente habían regresado al país en buques de la Armada que los trasladaban desde el norte hasta el puerto de Valparaíso, desde donde emprendían camino a sus respectivos hogares.
LA IMAGEN Tras 142 años, el objeto permanece en perfectas condiciones. "La Virgen del Carmen está en la misma caja metálica, de 20 centímetros de alto por 12 cm de ancho, en la que fue entregada por los soldados, aunque en su exterior luce una pintura color café, tal vez administrada por alguno de los familiares que la custodiaron. El rostro está confeccionado con algún tipo de resina y policromada en superficie para resaltar los detalles.
En su brazo derecho sostiene un ramo de flores de color morado, mientras en el brazo izquierdo, que no se ve, sostiene al niño Jesús, vestido de color azul con una especie de vestido de color rosado", detalla.
La Virgen llama la atención por una corona y su traje de seda, además por un bello escapulario de color blanco con numerosos bordados con flores, quizás en algún hilo de color dorado, ya un poco desteñido. "La imagen de esta Virgen llega a San Antonio cuando la bisabuela de Néstor, se traslada a vivir a ciudad, entre 1930 y 1949. aproximadamente.
Se cuenta que ella perdió varios vacunos ahogados al atravesar el río Maipo y que su pequeña caravana fue asaltada por ladrones de los caminos, por lo que llegaron con muy poco a la ciudad, pero con la Virgen del Carmen en sus manos", concluye. Autor: Crónica cronica@lidersanantonio.cl. El llamativo objeto religioso permanece en manos de un sanantonino que contó que se ha mantenido en poder de su familia por más de 140 años. El profesor José Luis Brito reconstruyó la historia. NELSON PEZOA CON LA IMAGEN Y LOS MIEMBROS DE LA AGRUPACIÓN DE RECREACIONISTAS DE LA GUERRA MIDE 20 CENTÍMETROS DE ALTO.