Las Salinas propone infraestructura clave para romper estacionalidad de actividades en Viña del Mar
Las Salinas propone infraestructura clave para romper estacionalidad de actividades en Viña del Mar iña del Mar es conocida por su vocación turística y de servicios, pero sigue quedando atrás en relación con grandes referentes del turismo a nivel latinoamericano. Entre sus V brechas, es evidente la carencia de infraestructura específica dedicada a congresos, convenciones y grandes eventos nacionales e internacionales. Sin embargo, esta situación tendrá un giro, porque la propuesta de visión urbana de Las Salinas integra un Centro de Convenciones que propone transformar la economía local.
La visión de Las Salinas apunta a ampliar el tipo de actividades que hoy recibe la ciudad y la Región de Valparaíso, apostando por diversificar su oferta y abrir una nueva etapa de desarrollo, que permita movilizar la industria de reuniones, ferias, seminarios y grandes encuentros con sede en la Ciudad Jardín. El valor estratégico de esta propuesta radica en que crea una plataforma activa y dinámica para atraer nuevas inversiones y aumentar así la permanencia de visitantes los doce meses del año. Las Salinas considera un recinto preparado para albergar eventos de mayor convocatoria para permitir a la ciudad competir por actividades que hoy no puede captar por falta de capacidad instalada. Eso supone un impacto en hotelería, gastronomía, transporte, comercio, servicios profesionales, producción técnica y operación de eventos, generando encadenamientos económicos que trascienden el proyecto y se distribuyen en múltiples rubros de la economía local. CENTRO DE CONVENCIONES EN RED La propuesta adquiere aún más relevancia porque puede actuar en red con otros establecimientos de Viña del Mar y de la macro zona central.
En lugar de operar de forma cerrada, un Centro de Convenciones de esta naturaleza puede complementarse con hoteles, recintos culturales, universidades, espacios gastronómicos y oferta turística existente, elevando la escala de los eventos posibles y ampliando su impacto territorial. Esa lógica colaborativa permitiría que congresos, encuentros sectoriales, ferias especializadas y actividades culturales se apoyen en una red de servicios ya instalada, potenciando tanto a la ciudad como a su entorno regional. Desde el punto de vista económico, esta visión refuerza una idea central: invertir en ciudad también es invertir en productividad, empleo y posicionamiento. La infraestructura para eventos no solo impulsa la fase de construcción y habilitación, sino que luego sostiene actividad permanente en operación, mantención, servicios, logística, seguridad, tecnología, producción y atención de públicos. En una iniciativa urbana como la que propone Las Salinas a Viña del Mar, el equipamiento puede transformarse en un acelerador adicional de trabajo y dinamismo para la comuna y del país. CAPITAL TURÍSTICA, CULTURAL Y DE CONOCIMIENTO También existe un efecto reputacional.
Un Centro de Convenciones moderno contribuiría a fortalecer el carácter que Viña del Mar aspira a consolidar y que ha mencionado siempre como parte de su vocación urbana: una ciudad capaz de proyectarse como capital turística, cultural y del conocimiento.
La posibilidad de recibir reuniones empresariales, congresos académicos, encuentros internacionales, exposiciones y eventos masivos permite vincular la marca ciudad no solo a períodos de vacaciones estacionales, sino también a la generación de contenidos, redes, negocios e intercambio de conocimiento. En ese marco, la visión urbana de Las Salinas ofrece una oportunidad concreta para ampliar el horizonte de desarrollo de Viña del Mar.
La incorporación de un Centro de Convenciones en su visión urbana no solo viene a llenar una carencia histórica en la oferta local, sino que podría convertirse en un motor para nuevas actividades económicas, mayor articulación regional y una mejor posición competitiva para la ciudad.
Si esa infraestructura logra materializarse con escala, integración y estándar, el aporte no será únicamente urbano: será también una apuesta por una ciudad más activa, más conectada y con mayores capacidades para crecer, tal como lo han expresado con claridad gremios comprometidos con el desarrollo de la ciudad como la Cámara Regional del Comercio y la Producción, la Asociación de Empresas de la Región de Valparaíso ASIVA y la Cámara Chilena de la Construcción en la Región de Valparaíso.. La visión urbana de Las Salinas considera un barrio de uso mixto que combina con viviendas, comercio, hotelería, oficinas, equipamiento, áreas verdes y la construcción de un Centro de Convenciones capaz de recibir eventos y operar de manera articulada con la oferta hotelera, gastronómica, cultural y de servicios de la ciudad y la Región de Valparaíso. ZONA EN QUE ESTARÁ EMPLAZADO EL FUTURO CENTRO DE CONVENCIONES.