EDITORIAL: Un seremi que llega a ejecutar, no a aprender
EDITORIAL: Un seremi que llega a ejecutar, no a aprender En regiones extremas como Magallanes, el tiempopolítico no es un riamno abafracte, sino un factor lbco Las ventanas para acbuir acbuir son breves, los procesos administrativas son a gosylasnecusidades-en lnfracstnsctura, coasectnñdady lnfracstnsctura, coasectnñdady desarrollostm urgentes. Plir eno, cuando asume una autoridad en msa cuitees clave cono Obras Públicas, lo mínima esperable no es solo voluntad, sino preparación. En ese punto, la llegada del nuevo screndm arta tina diferencia que. vale la pena destacar. Alejandro Marusic Kusanoinc no llega a instalarse ni a familiarlearse con el cargo. Llega con diagníatico, con manejo técnico y non claridad respecto del escenario que enfrenta. Y ese escenario, lejos de ser cdmodo, cdmodo, es complejo, pues llene contratos de conservación vIal vencidos, unpresupuesto iecortadoen miles de militases de ixsos y sumarais astcrnusarlnen rso. Esdccir, una cartera teastienada, ccn problemas acunautades acunautades y con presión inmediata por resultados. Flehtc a secontexto, lnrelevante no es solo la capacidad de reacción, sino la comprensión delproblerna. En sus primeras remanas, el nuevo seremi ha demos-frado con ncimiissto del área. dominiode los procesos procesos y. sobre todo, una dispssi&nexplicita a avanzar con rapidez. No es menor que haya recorrido el territorso, levantando necesidades necesidades en terreno, ni que estó acelerando la cooIornación de equipos en las distintas direcciones operativas. En regiones como la nuestra, donde La distancia entre la attea attea y la realidad suele ser amplia, ese gesto tiene valor. Pese quizás lo más significativo es el enfoque.
“No hay tiempo para instalsrsW, reounoçn Esa frasenoes solo unadeclaroción de intenciones, es un rooinoclmiento de la naturilizadelmomentopoliiicoque casfreasta el psis y, particulamscsate, esta adnsnzistravida adnsnzistravida Se trata deun gobianocun unhorimnie acotado, que no puede pormitirse ponodos de aprendizaje prolongados ni curvas de adapiación extensas. Cada oses cuenta. En ese sentido, la diferencia con caperiendas caperiendas recientes es evidente.
Una de las criticas reesoTentes a autorida des anteriores anteriores -endistiatos niveles y serviciosfue preciasmente preciasmente su falta de conocimiento inicial, su necesidad de “aprender en el cargo”, lo que en la práctica se tradujo en retrasos, decisiones postergadas y oportunidades perdidas. Magallanes no está en condiciones de repetir ese esquema La reactivación de los contratos de conservación vial es un buen ejemplo de ello. Se trata de un problema urgente, que afecta directamente ala conectividad regional regional y ala vida cotidiana de las personas. Haber logrado destrabar los recursos y encaminar nuevas licitaciones en un corta plazo no resuelve todo, pero si muestra una capacidad de gestión que responde a la urgencia del territorio. Lo mismo ocurre con la necesidad de ordenarla cartera deproyeetos. coordinar con el Gobierno Regional y dar viabilidad a iniciativas que fonnari parte del Plan ile Zonas Extremas.
No son tareas menores ni de corto alientn Requieren visión, pero lambión ejecuciósi Porque si algo define a una buena gestión pública en Magallasscs no es solo la planificación, sino la capacidad de cuncretaL Aqul, los proyectos no pueden quedar en anuncios sien carpetas técnicas.
Necesitan avanzar, licitsrso, construirte y, finalmente, impactar en la vida de las En ese contexto, contar con una autoridad autoridad que no llega e improvisar, sino a trabajar con sentido de urgencia, es una señal positiva No garantisa resultados por sí sola, pero sí establece una base más rélida parsi enfrentar los desafias, ;1].