Editorial: Investigación de la tragedia de Ralún
Editorial: Investigación de la tragedia de Ralún or su especial condición de insularidad y de polo de conectividad marítima y de actividad pesquera, toda tragedia ocurrida en el mar golpea muy fuerte a la opinión pública de la región.
Ocurrió el P 2 de febrero del año 2010, cuando el hundimiento en el Canal de Chacao de una embarcación que volvía de la Fiesta de la Virgen de la Candelaria provocó la muerte de 10 personas; el 26 de enero del año pasado, con el fallecimiento de siete personas que viajaban en una lancha en Bahía Mansa; y esta semana, con la tragedia laboral de Ralún, donde el inexplicable colapso del catamarán de una empresa salmonera derivó en la muerte de seis personas. En la tragedia de Ralún, afortunadamente los equipos de rescate lograron localizar en tiempo récord los cuerpos de las seis víctimas, permitiendo mitigar en parte la desolación de los familias. En el trabajo de los rescatistas hubo premura y eficiencia para sortear las difíciles condiciones de corriente en el Estuario del Reloncaví. Contribuyó en buena parte la rápida articulación de los organismos involucrados y el apoyo de los municipios de la zona.
Ahora que se han rescatado los cuerpos de las seis víctimas, sin embargo, viene una labor igual de relevante, aunque de largo aliento, que pasa por averiguar qué circunstancias se dieron en esas horas de la madrugada, y bajo condiciones climáticas totalmente normales, para que zozobrara el catamarán. La labor investigativa tendrá que determinar si hubo falla mecánica o humana, además de determinar por qué, aparentemente, había un octavo tripulante que no estaba incluido en el manifiesto. Es fundamental que la indagatoria se desarrolle con celeridad y con canales periódicos de información a los familiares de los trabajadores que fallecieron.
En aquella noche no había temporal ni circunstancias que complicaran la estabilidad del catamarán, lo que exige respuestas rápidas no sólo para los directamente involucrados, sino también para una industria salmonera que utiliza este tipo de embarcaciones para su actividad.
Esta tragedia marítima, como todas las otras que han sucedido en la zona, demanda una investigación con sentido de urgencia y teniendo siempre en vista a las familias de las víctimas.. Por las especiales condiciones en que sucedió, sin tormenta de por medio, es crucial que la indagatoria avance con celeridad. E Editorial