Editorial: Expansión de la economía china
Editorial: Expansión de la economía china hina anunció este lunes que su economía registró un crecimiento del 5% en 2025.
Aunque el resultado está en línea con el objetivo oficial que se había fijado el goC bierno, se trata de una de las tasas más baja de las últimas décadas, marcada por un consumo interno debilitado y por la prolongada crisis de endeudamiento de su sector inmobiliario, que no logra volver a despegar. La expansión del último trimestre, de 4,5%, fue la más lenta desde finales de 2022, cuando el país recién comenzaba a salir de las restricciones por la pandemia. El rezago de la demanda interna, sin embargo, se ha visto compensado por la firme expansión de las exportaciones.
El incremento de los aranceles establecido por el gobierno de Donald Trump, que hizo caer los envíos desde China a Estados Unidos en cerca del 20%, ha sido equilibrado, a su vez, por el impulso a las exportaciones a otros mercados.
La gran pregunta, se plantean algunos analistas, es por cuánto tiempo las exportaciones podrán seguir empujando el carro del crecimiento si es que el gasto de los consumidores y la inversión no se recuperan según lo esperado.
Sobre todo si es que otros mercados relevantes para el destino de las exportaciones chinas, como la Unión Europea y México, comienzan también a incrementar sus aranceles con el objetivo de proteger a su industria local.
El gobierno de Beijing ha dispuesto en los últimos años una serie de programas de estímulo para impulsar la demanda interna, como incentivos al reemplazo de vehículos más antiguos, subsidios para recambio de electrodomésticos, programas de desarrollo de inteligencia artificial y otras tecnologías, y faraónicas inversiones en infraestructura y transportes. Pero el impacto de estas iniciativas ha sido limitado. También los objetivos de las autoridades se han ido volviendo más modestos, lo mismo que las proyecciones de los organismos internacionales y los bancos de inversión. Algunos economistas y analistas han planteado dudas respecto de las cifras oficiales, y creen que las tasas de expansión reales pueden ser más modestas.
Sin embargo, incluso acomodándose paulatinamente a números más terrenales que las formidables tasas de la década pasada, el capitalismo de Estado impulsado por el Partido Comunista chino ha resistido de buena forma los efectos de largo plazo de la pandemia del covid-19, así como las repetidas amenazas de derrumbe que se han pronósticado con regularidad en los últimos quince años. De la misma forma, también parece bien parado para enfrentar las turbulencias geopolíticas desatadas por la administración Trump.
Como ha recordado Martin Wolf, columnista jefe del Financial Times, no solo la posición de la economía china es más firme que la de Estados Unidos, que no consigue acercase a sus metas de equilibrio fiscal, y que la de una Europa sobreendeudada.
El control estratégico de Beijing sobre algunos recursos básicos para la industria tecnológica, como minerales críticos y tierras raras, también consolida su posición como un pilar insustituible de los encadenamientos de la economía global. "Beijing parece bien parado para enfrentar las turbulencias geopolíticas desatadas por la administración Trump".. "Beijing parece bien parado para enfrentar las turbulencias geopolíticas desatadas por la administración Trump".