Editorial: Abandono de pacientes
Editorial: Abandono de pacientes a ministra de Salud, May Chomali, ha revelado ante la Comisión de Salud del Senado que mil pacientes están abandonados en los hospitales públicos del país.
Eso significa que ocupan camas que L podrían servir para atender a enfermos agudos, que muchas veces esperan por horas y días en los servicios de urgencia, o que no se pueden operar porque faltan camas. Esos mil pacientes sociosanitarios representan, en la práctica, la ocupación de dos hospitales grandes. En estimación de la autoridad, un porcentaje no menor de esas familias está recibiendo la PGU o la jubilación de aquel familiar al que han dejado abandonado. Mencionó que algunos llevan hasta 16 años internados en un establecimiento de salud. Por ello, se realizará un cruzamiento de datos para ubicar a los familiares, ya que incluso algunos han dado domicilios falsos. Los pacientes sociosanitarios son personas, generalmente adultos mayores, que tras recibir el alta médica permanecen hospitalizados por falta de red de apoyo o vivienda adecuada para sus cuidados. Estos pacientes están dados de alta, pero necesitan que alguien los cuide, que les haga curaciones, o no pueden levantarse solos al baño. El envejecimiento acelerado de la población -que según el Censo 2024 representa ya el 14% de los habitanteshace que esta crisis solo pueda agravarse si no se actúa con urgencia. Las camas sociosanitarias financiadas en el presupuesto 2025 suman algo más de 1.964 millones de pesos, y no se ha proyectado expansión. La brecha entre la política y la realidad es evidente. Chile necesita una respuesta multisectorial, legislativa y cultural frente al abandono de sus mayores en los hospitales, que no pueden seguir siendo el último lugar donde la sociedad va a dejar a sus ancianos. El drama de los mil pacientes abandonados no es solo una falla del sistema: es el espejo de un país que aún no ha decidido cómo cuidar a los que nos cuidaron. Chile necesita una respuesta multisectorial.. Son personas, generalmente mayores, que tras recibir el alta médica permanecen hospitalizadas por falta de red de apoyo. E Editorial Chile necesita una respuesta multisectorial.